Nunca escribas “OK.” (si hablas con un adolescente)

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Entre los mayores de 25 es algo normal. En el mundo profesional, comercial, personal, institucional, a través de email, Whatsapp, Skype, Telegram o Messenger. Cuando alguien quiere manifestar acuerdo con su interlocutor de forma rápida y amable, teclea los dos caracteres mágicos: “ok”. Las alternativas serían “vale”, pero es demasiado informal; o “de acuerdo” pero es demasiado formal y largo de escribir.

El caso es que, no se sabe por qué misterios del lenguaje, estas dos simples letras, en el contexto de un grupo de whatsapp con adolescentes, pueden provocar un serio conflicto. Resulta que, para ellos, tiene una particular connotación brusca y antipática. El carácter agrio de la locución se ve agravado (según he podido indagar) si va seguido de un punto final. Es decir, que nunca des la aprobación a alguna pregunta de un adolescente con un simple “OK.” porque es una terrible bordería. Su pronunciación es, de hecho, según ellos, un seco y gutural “oc”. ¿Su significado? Algo así como “te digo que sí pero no estoy conforme”. En su particular dialecto, la afirmación de acuerdo se escribe con todas las letras, exactamente “okey”. También suelen usarse terminaciones de todo tipo para evitar proferir el temido exabrupto del tipo “oki”,”okis”, “okeyer”, “okaa”, “okay”, etc.

En un blog sobre evangelización digital como este, la anécdota puede servirnos para comprender que en la búsqueda del encuentro con los jóvenes, no nos basta usar sus mismas herramientas. Hay que conocer su lenguaje, sus formas o sus gustos a veces incomprensibles para los mayores. Y es que hay formas muy viejunas de usar las redes sociales más innovadoras.

Así pues, la próxima vez que quieras responder a tu hijo o tus alumnos, o a los chicos de tu parroquia sin parecer cortante, no te quedes sólo en la “o” y la “k”. Sé generoso y añádele una letrita más. Sé amable ¿Oki?

P.D. Si quieres profundizar en el esotérico mundo de las expresiones adolescentes, yo he encontrado este artículo que recoge más de 40

Las 10 de la mañana, la hora de los católicos

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Mis vacaciones durante el mes de agosto me han permitido constatar una muy buena noticia para la evangelización en redes sociales: temas católicos se cuelan a diario en la lista de Tendencias (Trending Topic) en Twitter.

A la hora tonta de entre las 9 y las 11 de la mañana en España, he detectado al menos 11 TT’s sólo en lo que llevamos del mes de agosto, gracias al trabajo de cuentas católicas de la más diversa índole: cuentas oficiales diocesanas, instituciones eclesiales, medios de comunicación confesionales y tuiteros católicos en general. Los temas tienen un denominador común: pertenecen a la liturgia del día, ya sea la memoria de los santos, las fiestas católicas o el Evangelio del día.

Santos como Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), Santa Clara o Santa Elena fueron TT en su fiesta; así como las festividades marianas de la Asunción o Santa María Reina. También fue tendencia la cita evangélica Mt 17, correspondiente al Evangelio del 8 de agosto, o palabras clave de las lecturas diarias como “El Poderoso” (Lc 1, 49) o “Amarás al Señor” (Mt 22, 37).

¿Cómo lo hemos logrado? Lo cierto es que no hay ninguna labor de coordinación para conseguirlo, ni se ha convocado ninguna quedada. Estas técnicas han dado muy buenos resultados cuando se han realizado para tratar de poner en el candelero algún acontecimiento de especial relevancia para los católicos, pero aquí no ha hecho falta. Mirando al detalle cada uno de estos TT’s se nota enseguida que la mayoría de los elementos que lo componen no son más que tuits programados por las distintas cuentas católicas para recordar a sus seguidores la fiesta litúrgica que se está celebrando. Hoy, por ejemplo, 23 de agosto, Santa Rosa de Lima es TT  con poco más de 500 tuits en su mayoría de cuentas institucionales. Son “sólo” 500 tuits, pero están concentrados en un periodo de tiempo muy concreto y eso es lo que al algoritmo de Twitter le gusta.

Mis sospechas son que la prevalencia de los temas católicos desaparecerá cuando comience el curso y las temporadas de radio y televisión matinales apuesten con fuerza por enganchar a su audiencia a través de redes sociales. No obstante, vale la pena conocer este curioso hecho, que nos habla de lo fácil que es para la Iglesia (compuesta por millares de organizaciones, entidades y personas) penetrar en estos nuevos medios con una mínima labor de coordinación.

Así que ya sabes, al menos en verano, las 10 de la mañana es la hora de los católicos en Twitter.

¿Puede un cristiano hacer el payaso?

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El papa Francisco con una nariz de payaso

Imagina la escena: a un magazine televisivo acuden unos artistas a presentar su último CD. Tras las preguntas de rigor, propios de cualquier promoción musical, la presentadora invita a los artistas a interpretar alguno de los temas del disco. Los cantantes comienzan a hacer su playback y los colaboradores del programa se unen a la fiesta en segundo plano bailando y jaleando al artista.

Seguro que conoces la mecánica y la has visto cientos de veces (adjunto algunos vídeos de ejemplo bajo estas líneas). No tiene nada de especial. Sin embargo, estos días se ha hecho viral el vídeo de presentación del himno oficial de España para la JMJ Cracovia 2016 en el programa “Periferias” de 13TV. El padre Damián (famoso por su participación en el programa “La voz”) y el también sacerdote y cantante Toño Casado interpretaron el tema: “Hoy ya soy feliz” mientras que la presentadora y los colaboradores del programa bailaban, divertidos la coreografía de la canción.

Su extensión por redes sociales se ha debido mayoritariamente a la intención burlesca de diversos tuiteros y bloggers que consideraron la escena digna de chanza por el contraste del estilo de la canción con la temática religiosa y la improvisada coreografía. De ahí saltó a los grandes medios digitales que han logrado que el vídeo de la escena alcance el medio millón de reproducciones en menos de una semana.

Los católicos estamos acostumbrados a ser objeto de mofa en las redes sociales y las cuentas de humor con mayor número de seguidores suelen contar con la Iglesia como uno de sus principales blancos. Pero eso no debe llevarnos a la inhibición sino todo lo contrario. Los cristianos tenemos derecho a la misma presencia pública que cualquier ciudadano. Podemos y debemos opinar de todo sin miedo. Podemos y debemos compartir lo que vivimos como todos, sin esconder quiénes somos. Y tenemos derecho hasta de hacer un poco el tonto, a salir de los encasillamientos y permitirnos alguna frivolidad como corresponde a un programa del formato de “Periferias”.

Porque los cristianos somos gente de carne y hueso y no vivimos en un éxtasis permanente. El Evangelio se encarna también en gente que canta en la ducha, que oye horteradas en Spotify, que se hace selfies con morritos, se disfraza si encarta y dice tacos sin ruborizarse. Así somos, gente normal y corriente, con una vocación, eso sí, extraordinaria.

Tampoco debe llevarnos esto a dejar de ser autocríticos bajo el fácil lema de “ladran, luego cabalgamos”. Reproducir el estereotipo “Flander” es muy fácil cuando vivimos en una burbuja y nos aislamos de la forma en que viven nuestros hermanos, de su estética y sus gustos. Hay casos lamentables de este tipo de presencia “cristiana” en medios.

¿Creéis que a Mª Teresa Campos o a Mediaset les ruboriza este vídeo con Kiko Rivera? ¿O todo lo contrario? Ser un poco payaso vende porque, en el fondo, a todos nos gusta serlo un poco. ¡Que se lo digan a San Felipe Neri o a Don Bosco!

Ver lo mal que bailan los colaboradores de un programa como este de La Mañana de La1 es divertido. Me hace pensar: ¡son gente como yo!

Por lo tanto, no tengamos miedo a ser como somos; mostrémonos tal cual en nuestros perfiles sociales, en nuestros vídeos, sin imposturas, sin falsas poses, para poder ser testigos de la alegría del Evangelio.

¿Y si tu pareja no quiere saber nada de redes sociales?

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En este día de los enamorados, las redes sociales vuelven a tener como protagonistas corazones, flechitas y cupidos. Parejas besándose y manos entrelazadas en Instagram, mensajes cursis con el HT #EstarEnamoradoEs en Twitter y fotos de “aquellos maravillosos años” en el Face dan cuenta de lo mucho que se quiere la gente. Querer a alguien es algo maravilloso, sobre todo si se es correspondido; pero ¿y si tu media naranja no quiere saber nada de las redes sociales?

Aunque no lo creas, hay un porcentaje importante de la población para quienes las redes sociales son innecesarias. El contador de notificaciones de su móvil alcanza números de 3 cifras y ellos viven tranquilos y relajados. Sin embargo, son capaces de escuchar durante hora y media a una amiga que tiene un problema con su hijo o de ir a tocar a la puerta de un vecino porque “ayer tenía mala cara”. Su red es más pequeña, pero mucho más intensa.

La proyección digital de las relaciones personales es una opción igual de legítima que la de quien prefiere limitarse a la interacción presencial. Pero, ¿y cuando ambas opciones se unen “en una sola carne”?

– La clave está en hacer de la pareja, la prioridad. Nuestra relación es el núcleo central de nuestra red. Es el tronco, y, por tanto, es prioritaria a todas las demás ramas de nuestro árbol. La falta de tiempo compartido es la principal causa del alto índice de fracaso de las parejas de hoy.

– Hablar mucho sobre nuestras relaciones. ¿Con quién has hablado hoy? ¿Te has enterado de que ayer Juan estuvo en París? ¿Sabes lo que me ha contado Paula? La hija de Silvia se ha casado y se va a venir a vivir a Málaga… El don de la amistad es para compartir, para ayudarnos, para aprender juntos a vivir.

– Respetar la opción del otro. Ser equilibrados. “Subir esa foto puede esperar”. Pero también: “ahora está escribiendo algo, espero para hablarle”

El perfil de una persona 3.0 cuya pareja es 1.0 tendrá zonas oscuras, lagunas infranqueables, aspectos de su vida que nunca encontrarán reflejo en la red… Si las notas, alégrate. Ahí está el cogollo de esa persona: por lo que sueña, en lo que piensa, lo que más ama y respeta. ¿No es precioso? Un silencio en Facebook en el Día de los Enamorados puede ser la mejor tarjeta de felicitación, la mejor forma de rendir tributo al amor.

– ¡Qué bonito! ¡Lo voy a tuitear!

– Deja ya el dichoso móvil y duérmete que mañana tienes que madrugar

– :p

Paz en las redes

Twitter Paz

La palabra “paz” es uno de esos términos que, de tanto usarlos, como en el famoso tema de la Jurado, terminan por romperse, por vaciarse de significado. Le pasa también a “solidaridad” e incluso a “familia”. Palabras con un significado tan alto que difícilmente alguien podría no tenerlas en estima. Y esto es un problema, porque, si en el mismo saco caben desde el misionero que renuncia a su vida para darla, hasta el que despacha su ración de solidaridad anual con un paquete de macarrones en La Gran Recogida, ¿qué es solidaridad? Todos valoramos la familia, pero si a cualquier cosa llamamos familia (muchos incluyen aquí a mascotas varias), ¿qué es la familia?

Cuando nos referimos a la paz, nos pasa igual, a todos se nos llena la boca, pero ¿Qué es la paz? Que no haya guerra abierta en nuestro entorno más cercano no significa que no la haya en muchas partes de nuestro mundo a dos horas de avión. Eso si hablamos de guerra abierta, pero estamos rodeados de numerosas “guerras” donde el odio y la incomprensión campan a sus anchas: en la política, en las relaciones comerciales, en el deporte, en los pueblos y vecindarios, dentro de las familias…

Todas estas guerras ofrecen su reflejo en las redes sociales, auténticos campos de batalla donde los contendientes ajustan cuentas. A veces no hace falta mucho para que salte la chispa en mitad de cualquier tema banal. En su mensaje para esta Jornada Mundial de la Paz 2016, el Papa nos da pistas para trabajar por la paz auténtica, esa que no es sólo una palabra para enmarcar. Nos invita a «no perder la esperanza en la capacidad del hombre de superar el mal, con la gracia de Dios, y a no caer en la resignación y en la indiferencia».

El perfil social de un cristiano debe ser una “isla de misericordia” donde la gente encuentre alguien que se preocupa por los demás, que no es indiferente, que no se resigna ante las injusticias que ocurren a su alrededor, que confía en el otro y le tiende la mano incluso cuando el otro no parece dispuesto a dialogar… Ojalá, en este 2016, cada uno de nosotros pueda ser, en las redes sociales, “instrumento de tu paz”.

No es del Papa todo lo que reluce

Falso selfie del papa Francisco que ha corrido por redes sociales

Falso selfie del papa Francisco que ha corrido por redes sociales

¿Has visto ya el primer selfie del Papa lanzado desde su cuenta oficial de Instagram? Ilustra este post, aunque lamento decirte que no es un selfie, sino un fotograma retocado de un vídeo, y que no lo ha lanzado el papa sino unos suplantadores. A las pocas horas de que saltara la noticia el lunes por la mañana ya eran varios los medios de comunicación que se habían hecho eco de la supuesta foto publicada por el papa. Sin embargo, esa misma tarde, diversos blogs desmentían la autenticidad de la autofoto ya que el perfil que lo lanzó no era el del Vaticano, sino uno que suplanta su identidad afirmando ser el perfil oficial de la Santa Sede.

Te cuento otro caso: “Navidad eres tú cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu corazón…”. Seguro que alguna vez te ha llegado esta ñoña reflexión sobre la Navidad atribuida al Papa Francisco y que, por estas fechas empieza ya a circular de nuevo por los grupos de Wassap y los muros de Facebook. Pues también es falso. Tanta ha sido la repercusión de este mensaje (hay decenas de miles de blogs y webs que lo vienen reproduciendo desde hace dos años) que la mismísima Santa Sede ha tenido que salir a desmentir su autenticidad a través de su perfil oficial en Facebook. 

Hay decenas de “hoax” (bulos que corren por las redes sociales sin la más mínima garantía de fiabilidad) sobre el papa que, lejos de ser inofensivos, hacen mucho daño desluciendo los verdaderos mensajes de Francisco y rebajando el Evangelio a poco menos que un manual de autoayuda.

Cada vez que compartimos uno de estos mensajes en nuestros grupos y redes, estamos siendo cómplices de una diabólica maniobra de la confusión. Frente a ello, los católicos debemos estar alerta y servir de cortafuegos para evitar la propagación de este tipo de contenidos. Las personas más sencillas, las menos preparadas teológica y tecnológicamente, son las víctimas más vulnerables. Aconsejémosle ir a las fuentes. Ningún perfil, por muchas fotos papales, muchos escudos, o muchos “vaticanos” que lleve en el nombre es oficial a menos que esté en el listado que adjunto al final del presente post.

Otra herramienta que puede serte muy útil es la siguiente: Cuando te llegue un mensaje del Papa de cuya autenticidad tengas dudas, selecciona una frase de entre 10 y 15 palabras, cópiala y pégala en el buscador de la página oficial del Vaticano (es la lupa que hay arriba a la derecha en este enlace). Ponle, eso sí, unas comillas al inicio y al final de la frase y pulsa intro. Si esa oración es del papa, no hay duda, aparecerá en la búsqueda y te indicará qué día fue pronunciada, con qué motivo, etc. Si no aparece, ya sabes, es un timo.

Aquí los perfiles oficiales del Papa (o de la Santa Sede) en español:

https://www.facebook.com/news.va.es

https://twitter.com/Pontifex_es

https://www.instagram.com/newsva/

https://www.youtube.com/user/vaticanes

https://www.flickr.com/photos/newsva

https://plus.google.com/+NewsVa-es/posts

Tres historias Trending Topic

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JOSÉ

Le despertaron los tiros y las detonaciones a las 4 de la madrugada. El barrio de Saint Denis donde vive José, un médico malagueño con el que tuve la suerte de conversar, vivió su noche más larga la madrugada del pasado miércoles 18 de noviembre. Al amanecer, sus hijos y su mujer se quedaron en casa haciendo caso a las indicaciones de la policía, pero él consiguió salir y llegar al hospital, en la zona norte. «Soy médico en la unidad del dolor y mis pacientes no pueden esperar», se justifica.

–«Todo el mundo se ha solidarizado con vosotros» le animo. «El hashtag #PrayforParis ha sido trending topic mundial con 65.000 tuits y 132 millones de impresiones. ¿Cómo se lo han tomado los franceses?».

–«Francia es una sociedad laica –contesta–. Los franceses, en su inmensa mayoría, no rezan ni te piden que recen por ellos. Ciertamente hay muchos cristianos, musulmanes y de otras religiones, pero la inmensa mayoría de los franceses no lo comparten. Si les dices: “rezo por ti”, la mayoría no te va a contestar».

Bueno es saberlo, pensé.

JAUME

Lo suyo es contar historias tremendas. Jaume ha vivido en la calle para contarnos cómo es el miedo y la soledad de pasar la noche en un cajero. Ha viajado a Líbano e Irak para que conozcamos cómo viven (y mueren) los cristianos perseguidos, esos que nunca son trending topic. Tras tocar la fe viva de aquellos hermanos, me cuenta que en Europa hemos dejado de creer en la oración. «Pensamos que no sirve de nada, hemos dejado de creer que la oración tenga ningún efecto, ningún poder. Pensamos que es una forma de relajarnos mentalmente… Evidentemente que tiene un valor y una eficacia real para acabar con este drama. La oración ha acabado con guerras. Si no somos conscientes de eso, no vamos a rezar ¡No vamos a rezar! Es que Europa ha perdido la fe. Ese es uno de los motivos por los que en los medios de comunicación occidentales no hablan de esto. Se habla de la guerra, pero no de la persecución, porque no entra en nuestros esquemas que haya gente dispuesta a morir por Cristo. Y como no entra, no nos lo creemos y los medios no se hacen eco. Igualmente, como no entra en nuestros esquemas que la fe no sea un cuento de hadas y que realmente la oración tiene un poder, pues no rezamos. Ellos te lo dicen: “Por favor rezad por nosotros. Nosotros rezamos por vosotros”».

Bueno es saberlo, pensé.

JOSÉ LUIS

Ha sido uno de mis maestros en esto del periodismo. Jamás llegaré siquiera a un 10 % de lo que él era capaz de hacer. Equilibrista de la palabra, hombre enamorado de Dios, ejemplo de entrega y generosidad, un ictus acabó con él horas antes del atentado en Bataclán. Hasta la semana pasada, José Luis mantenía un blog con el título “Trending Topic“. Cuando me contaba sus batallitas (el Señor me regaló disfrutar muchas de ellas), los ojos le hacían chiribitas.

Trataré de reproducir aquí una de ellas: «Había un compañero en la redacción con el que siempre andaba a la gresca por su militante ateísmo y mi apasionada defensa del Evangelio. En una ocasión en la que cubríamos alguna revuelta en el Norte de África, hubo una ráfaga de disparos y nos ocultamos dentro de un coche. Nunca he escuchado un Padrenuestro rezado con más devoción que aquel día en labios de mi compañero “ateo” bajo los asientos de un Land Rover».

Bueno es saberlo, pensé.

¿Porno católico?

"No deis lo santo a los perros ni echéis vuestras perlas a los puercos" (Mt 7, 6)

“No deis lo santo a los perros ni echéis vuestras perlas a los puercos” (Mt 7, 6)

En uno de esos desayunos brillantes y creativos que tengo la suerte de compartir cada mañana laborable, discurríamos sobre cómo llevar los valores cristianos al cine y a internet. Hay que estar donde está la gente, pensábamos, y hay que impregnar de Evangelio lo que la gente consume. Pero, disparatamos, ¿y qué hacemos con el porno? Siguiendo con la broma apuntábamos que el filme tendría que estar protagonizado por un matrimonio llevando a cabo el acto conyugal. Aparte de las risas por la burrada que acabábamos de plantear, poco más en claro pudimos sacar de una iniciativa a todas luces imposible. Pido perdón a la audiencia por tener que reproducir esta chocarrería, pero creo que es necesaria como imagen para el tema que quiero desarrollar y que es muy serio. Y es que no se puede «dar lo santo a los perros».

Me refiero a los denominados blogs católicos y a los perfiles de católicos particulares cuyo principal objetivo es la murmuración y la crítica destructiva contra la Iglesia o sus miembros.

Por supuesto que los cristianos somos libres para opinar, para pensar de una u otra manera, para estar de acuerdo o no con las decisiones de la Iglesia que no impliquen obediencia, pero internet no es el medio donde dirimir estas cuestiones. El “miradlos cómo se aman” que ha llevado a tantos paganos a la fe se ha trocado ahora en “miradlos cómo se despellejan”. Cada vez que un cristiano publica un post ácido contra otro, está hiriendo al cuerpo místico que tiene a Cristo como cabeza y en el que cada uno cumplimos una misión. Mal vamos cuando el pie quiere decirle al ojo qué camino elegir o cuando el hígado duda del olfato de la nariz. Pero peor es cuando encima se hace a la vista de todos en una sociedad secularizada como la nuestra, porque «¡Ay de aquel que escandalice a uno de estos pequeños!».

El Señor nos advierte de la discreción y caridad con la que realizar la corrección fraterna (Mt 18, 15-17), pero es más fácil (y genera más visitas a los blogs, más ingresos a los portales que los alojan y más likes de los forofos) airear públicamente los pecados de un hermano, sembrar cizaña sobre la fama de otro o despotricar contra tal o cual cura que no es de mi cuerda.

¿Qué autoridad puede tener uno que “echa perlas a los cerdos” para decirle a un hermano (sea papa, obispo, cura o laico) cómo se ha de vivir y cumplir el Evangelio cuando el propio medio que usa ya es antievangélico? Y muchas veces, encima, amparándose en el anonimato. Como en la paradoja del porno católico, cualquier combinación que usemos para tratar de dar sentido evangélico a los posts de católicos criticando a otros termina por convertirse en absurda.

Una última cuestión. ¿Quién peca más? ¿El que produce la pornografía como forma de ganarse la vida o el que la consume que es al final quien sostiene el negocio? Pues tengamos cuidado al navegar, al clicar, al comentar y al darle a “me gusta” a determinados textos, que en vez de unir, nos separan. Porque, como ha dicho el papa Francisco: Jesús quiere la unidad de todos, mientras que «el diablo es el padre de las divisiones, siempre divide».

#TodosSomosFantásticos

 

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Las redes sociales han jugado un papel fundamental en la movilización ciudadana a raíz de la crisis de refugiados que está viviendo Europa. Un movimiento que ha logrado forzar una política de acogida más generosa por parte de los gobiernos. La Willkommenskultur (cultura de la bienvenida) ha puesto contra las cuerdas a los líderes europeos que han tenido que ceder ante la presión social. Hashtags como #refugeeswelcome #refugeescrisis #RefugiadosBienvenidos han contado con millones de impresiones en los TL de medio mundo y han hecho correr como la pólvora las imágenes del horror que todos tenemos hoy en nuestra mente.

Fantástico el papel de las redes sociales si nos ayudan a crear un mundo más justo, más solidario, más “como Dios quiere”. Pero en torno a todo este movimiento social hay algo que me preocupa y es su más que probable fugacidad. La vida es efímera para un hashtag y si ayer el “tema más importante del mundo” era dar acogida a los refugiados, hoy lo es el color rosa del nuevo iPhone.

Me cuentan que las ONGs están recibiendo llamadas de madres angustiadas ofreciendo su casa para acoger «a un niño sirio». Todos queremos ser hoy el padre o la madre de Aylan. El corazón tiene razones que la razón no entiende. Y todos estamos dispuestos hoy a abrir nuestras casas a niños como Aylan. Pero, ¿y mañana? ¿Y cuando pase la fiebre? ¿Y cuando nadie se acuerde del hashtag? ¿Y cuando los partidos y las instituciones hayan dejado de usarlo para tirarse los trastos a la cabeza o alzarse como adalides –ahí, del tirón– de los derechos humanos? ¿Y cuando todos se vayan? Lo que vienen son familias enteras con una cultura diferente, con un idioma diferente, con un carácter, con unas necesidades humanas concretas, con unas heridas psicológicas difíciles de curar… No es sólo techo y comida lo que necesitan. Eso es fácil de dar. Lo difícil es darse.

Todos somos fantásticos escribiendo tuits solidarios, pero si no somos hospitalarios con el que duerme en el cajero, ¿qué nos hace pensar que sí lo podemos ser con el que viene de fuera? ¿No será que idealizamos al que está lejos? Bajo la espuma de la solidaridad, serán las instituciones que ya venían siendo solidarias, que ya venían siendo hospitalarias, quienes carguen con el mochuelo. Y cuando ya no brillen los focos, ellas continuarán allí. Al lado del padre de Aylan, de la prima de Aylan, del tío de Aylan, y también de Manolo, el que duerme en el cajero bajo tu casa.

Obispos en twitter

Obispotuitero

Tras la publicación la semana pasada de mi anterior post “Curas en twitter”, algunos echaron en falta la presencia en aquel listado del que es sin duda el sacerdote católico más influyente en twitter, el papa Francisco (@Pontifex_es).

Su condición de obispo de Roma me sirve para iniciar el artículo de hoy en el que ofrezco, igualmente sin pretensiones de exhaustividad, un listado de obispos de habla española presentes en twitter. Sé que puede que no estén todos los que son; pero hablo con la honestidad del que, al menos, lo ha intentado.

Con más de 21.000 seguidores en twitter, José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián (@ObispoMunilla) es un auténtico fenómeno en twitter. No cabe duda de que su presencia habitual en programas de radio y televisión retroalimentan un perfil que puede considerarse como el más influyente de la Iglesia Española en la red de microblogging. Sus tuits siempre pegados a la actualidad, utilizan el lenguaje propio de la red. Conoce el medio y lo usa sin miedo. Un auténtico tuitstar en su ámbito.

También destacan los casos del prolífico tuitero Cardenal Arzobispo de Barcelona Lluis Martínez Sistach (@sistachcardenal), que acaba de traspasar la barrera de los 10.000 seguidores; y de Mons Ginés García, Obispo de Guadix (@obispodeguadix). Este último, a pesar de haber escrito a día de hoy sólo 159 tuits, y de presidir una diócesis con una población de apenas 100.000 habitantes, cuenta con un alto numero de seguidores relativo (casi 2.000). Detrás de este dato, sus grandes dotes de comunicador, junto a su posición estratégica como presidente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Española. Podemos decir que sus tuits son de los más cotizados.

Entre el resto de perfiles episcopales españoles distingo dos grandes grupos dependiendo de la forma en que utilizan twitter. Ambas opciones son muy respetables y pueden responder a las más distintas variables y opciones personales, todas legítimas.

En el primer grupo, incluyo a los que se sumergen más profundamente en la “experiencia twitter”. Sus perfiles interactúan, siguen y mencionan a otros tuiteros, retuitean y marcan favs. Es el caso, por ejemplo, de José Manuel Lorca Planes, obispo de Cartagena (@ObispoCartagena) que nos tiene acostumbrados a divertidos selfies junto a sus feligreses y a aportar tuits en quedadas tuiteras; Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo (@Jsmofm); Demetrio Fernández, obispo de Córdoba (@ObispoDemetrio); Ramón del Hoyo, obispo de Jaén (@ramondelhoyo) o Rafael Zornoza Boy, obispo de Cádiz y Ceuta (@ZornozaBoy). También cabría en este grupo el caso de Francisco Pérez, arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela (@arzobispofperez), aunque su cuenta lleva unos meses inactiva.

Con una presencia más tímida, pero no por ello menos inspirada y necesaria, encontramos a los obispos de Cuenca, José María Yanguas (@ObispoYanguas); Tarragona, Jaume Pujol (@PujolJaume) o Terrassa, Ángel Saiz (@BisbeSaiz). En este grupo también podemos clasificar a Gregorio Martínez, obispo de Zamora (@gregorioobispo); Francisco Cerro, obispo de Coria Cáceres (@Obispofcerro); o Ciriaco Benavente, obispo de Albacete (@ciriacobenavent).

Mientras escribo estas líneas me percato de la reciente incorporación a twitter de Julián Barrio, arzobispo de Santiago de Compostela. Su perfil @arzobispjbarrio lanzó su primer tuit hace justo una semana, el pasado 5 de junio. ¡Bienvenido Monseñor!

Entre los obispos latinos encontrarás, apenas te muevas por círculos católicos, las cuentas de Rodrigo Aguilar (@ObispoAguilar), obispo de Tehuacán en México; Silvio José Báez (@silviojbaez), obispo auxiliar de Managua (Nicaragua); Alfonso Miranda (@monsalfonso), obispo auxiliar de Monterrey (México); o del arzobispo secretario de la Congregacion del Clero para los Seminarios, el también mexicano Jorge C. Patron Wong (@arzobispojorge). Hay otros muchos, pero el espacio se me acaba y siempre puedes montar tu propia lista seleccionando con juicio en esta búsqueda o en esta otra.

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