Seamos únicos

He leído una entrevista que Andre Zambrano realiza al cantante italiano Nek. No lo he hecho en el original de La Nuova Bussola Quotidiana sino a través del medio digital ReligiónEnLibertad http://www.religionenlibertad.com/nek-implica-fondo-evangelizacion-dios–55982.htm Personalmente siempre me ha encantado la música italiana desde Nicola di Bari a Lucio Dalla, Lucio Battisti, Domenico Modugno o Tiziano Ferro… mi lista es casi interminable. En ella siempre ha estado Nek, pero tras leer la entrevista aún más. Aún más, sí, y lo digo sin rubor porque él, sin rubor alguno es testimonio vivo de su fe. No debería ser nada extraordinario, pero lo es. No abundan en el mundo de la música, cine o espectáculo testimonios similares, que hablen a pecho descubierto y tengan tal nivel de implicación con la Evangelización. No sé si es que apenas existen o que permanecen en las catacumbas del silencio. Prefiero pensar que no existen, porque si eligieran la oscuridad y el silencio sería algo tristísimo que diría muy poco de ellos mismos y menos del mundo en el que se desenvuelven.

En nuestro país creo que, por mucho que piense, solamente se me ocurre el nombre de la artista Nena Daconte en el ámbito de la canción https://www.diocesismalaga.es/pagina-de-inicio/2014047174/lo-cool-es-ser-ateo-pero-yo-creo-en-dios-y-voy-a-misa/ o el polifacético artista de la movida madrileña y extraordinario pintor Fabio McNamara (Fabio de Miguel) http://www.alfayomega.es/59374/fabio-mcnamara-cuenta-su-historia-de-conversion-en-una-parroquia Testimonio el de éste último que no puede dejar indiferente a nadie; ejemplo de superación tras haber tocado fondo. Creo que tienen un valor singular e importantísimo precisamente por ser cual es su ambiente cotidiano. Son ejemplo y luz en una auténtica periferia existencial. Seguro que habrá más.

Por otro lado tenemos el ejemplo inverso – que no contrario, obviamente- de “personajes” como el sacerdote marianista Daniel Pajuelo o el sacerdote redentorista Damián María Montes. Tanto Dani como mi hermano el Padre Damián suman al resto de sus labores pastorales cotidianas, cada uno en sus ámbitos y respectivas congregaciones, la vocación musical. Que dos sacerdotes jóvenes, dos religiosos jóvenes desarrollen esta faceta pública y mediática es un signo vivo, no solamente del buen estado de la Vida Consagrada, si no de la normalización de un tipo diferente de Iglesia en salida. Sea o no lo que les mueve a ello, esta faceta suya es de una labor evangelizadora explosiva.

Nena Daconte, Nek, Dani Pajuelo o Padre Damián son ejemplos sonoros, por conocidos, de la expresión práctica de lo que ayer nos decía en este iBlog José Fernando Juan: evangelizar la persona; la propia persona. Lo que ellos pueden arrastrar es brutal por mediático. Pero nosotros podemos hacer lo mismo con nuestra propia vida. Cada uno en sus respectivos entornos: laboral, familiar, deportivo… donde sea. Salir del ostracismo. Llevar una vida coherente y alegre. Que la propia alegría y coherencia sean luz que alumbre, aliente e infunda esperanza; que sirvan de camino, ánimo y aliento para otros. Y un inabarcable mundo que habitamos es precisamente el de las redes. También ahí -aquí- brillamos, nos caemos, lloramos y somos testimonio. Somos creados únicos, cada uno de nosotros. De manera que, como dice Nek ¡Seamos únicos! No lo olvidemos. Nunca.

Siempre adelante

Hoy, 7 de enero, se cumplen ya dos años del día en el que el autodenominado Dz D.R.S., simpatizante de los yihadistas de IS, hizo un ‘defacement’ en la web de iMisión insertando la bandera de IS.

 

Me gusta recordarlo de vez en cuando, como también mantengo en la memoria los tuits recibidos en árabe fechas antes; de dónde y de quiénes venían. Lo tengo presente porque me ayuda a apegar los pies a la tierra, la fe a las redes y afianzar por qué estoy aquí.

Esta mañana, escuchando en misa la primera lectura, ha sido cuando me ha venido a la cabeza qué día era:

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (3,22–4,6):

Cuanto pedimos lo recibimos de Dios, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, tal como nos lo mandó. Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio. Queridos: no os fieis de cualquier espíritu, sino examinad si los espíritus vienen de Dios, pues muchos falsos profetas han salido al mundo. Podréis conocer en esto el espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa a Jesucristo venido en carne es de Dios; y todo espíritu que no confiesa a Jesús no es de Dios: es del Anticristo. El cual habéis oído que iba a venir; pues bien, ya está en el mundo. Vosotros, hijos míos, sois de Dios y lo habéis vencido. Pues el que está en vosotros es más que el que está en el mundo. Ellos son del mundo; por eso hablan según el mundo y el mundo los escucha. Nosotros somos de Dios. Quien conoce a Dios nos escucha, quien no es de Dios no nos escucha. En esto conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error.”

La evangelización, el anuncio de la Sobreabundante Redención también en las redes, es imparable. Seguimos orando y anunciando. Perseverando. Siempre adelante. Unidos… y cada mañana nos visitará el sol que viene de lo alto…

Seguidores

Observo cómo casi a diario fluctúa el número de seguidores en Twitter. Es algo que no me preocupa en absoluto, la verdad. No soy de cuantificar. Sí me parece curioso; y totalmente normal.

Uno prueba, por la razón que sea, seguir a quien en principio le parece interesante y luego deja de hacerlo porque no se cumplen las expectativas iniciales. Tan normal como la vida misma. A lo largo de nuestra existencia entramos en contacto con personas que nos influyen, pueden incluso marcarnos, pero por el propio devenir de la vida acaban desapareciendo de nuestro entorno o camino. Otras, sin embargo, nos acompañarán siempre; compañía no necesariamente física, pero si espiritual.

De igual forma nosotros afectamos a otros, aunque no permanezcamos a su lado. O sí. Sembrar sin mirar atrás. La calidad de la tierra y el agua de otros harán florecer la semilla. O no.

En ocasiones, no muy frecuentes en principio, se produce una suerte de conexión o identificación que conlleva a la adhesión, no mero seguimiento. De la RAE:

adhesión

Del lat. adhaesio, -ōnis.

1. f. Acción y efecto de adherir o adherirse.

2. f. Fís. Fuerza de atracción que mantiene unidas moléculas de distinta especie química.”

Personas de diferentes lugares, de distintas lenguas, de orígenes e historias dispares que confluyen bajo un común denominador que les hace permanecer unidas. Es esa fuerza centrípeta lo importante, no el número de seguidores. Esto ocurre en cierto modo con los iMisioneros. La Buena Noticia, el anuncio de Aquel a quien preparamos el camino en este tiempo de Adviento es lo que nos une en las redes y fuera de ellas. Anuncio, presencia, comunión… la Roca firme de la que nos habla el Evangelio de hoy, Mateo (7,21.24-27). Esa fuerza de atracción que nos mantiene unidas a gentes tan diferentes.

Él es el único importante, ya lo dice el salmo que la liturgia nos propone para hoy:

Mejor es refugiarse en el Señor

que fiarse de los hombres,

mejor es refugiarse en el Señor

que fiarse de los jefes.”

La cuestión es permanecer fiel a Él, con humildad, con desprendimiento, con fe, con Amor. Con una sonrisa en el rostro o en 140 caracteres. Siempre en gerundio. Adelante.

San Jerónimo… y ¿tú?

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Hoy celebramos a San Jerónimo, uno de los cuatro Padres Latinos de la Iglesia. Conocidísimo por ser el traductor de la Vulgata siguiendo el encargo del Papa Dámaso I. Sacerdote, asceta, erudito.

Hombre de carácter duro, muy de “al pan, pan y al vino, vino”. No se andaba con contemplaciones ni con medias tintas. Feroz contra las herejías. Corregía de un modo implacable. Además, podríamos decir que era irascible. Y, sin embargo, santo… Y esto me anima, porque no sé yo a quién me recuerda ese carácter…

Una vez más los santos nos muestran con su vida que, a pesar de todas nuestras debilidades, cualquiera puede llegar a serlo; todos debemos tenerlo como meta.

Además de sus libros, con la cantidad de cartas suyas que se conservan, no quiero ni imaginarme la revolución que habría supuesto de haber tenido un ordenador, Tablet o Smartphone y conexión a internet. Si ya fue calumniado en su época (ay, Santa Paula) y se granjeó importantes antipatías ¿os lo imagináis con una cuenta de Twitter o un perfil de Facebook? Pues quizás sería bueno hacer ese ejercicio de imaginación. ¿A cuantos nos encontramos a diario en la redes con un carácter impetuoso y que expresan lo que se les pasa por la cabeza sin el tamiz de la delicadeza? ¿Qué pensamos de ellos? ¿Llegará alguno de esos personajes a ser un santo, aunque sea anónimo, como lo es Jerónimo? ¿Emitimos nuestro juicio sobre ellos, aunque sea interno, pasándolo por el tamiz de la caridad?

Por otro lado ¿Qué pensaría Jerónimo si viviera en nuestro tiempo? ¿No estamos, quizás, demasiado pendientes de no herir, de no molestar, de no ser señalados por el dedo quien sea? ¿Nos expresamos como realmente pensamos o, por el contrario, pretendemos adaptarnos a los aires ideológicos imperantes? ¿Usamos realmente la libertad de pensamiento y expresión? ¿Somos en verdad expresión y ejemplo de un cristiano?

Tú ¿Qué respondes?

 

¡Empieza el curso!

 

pizarra

Comienza septiembre y, con él, nuevo curso. Mochilas preparadas, babis impolutos, estuches en regla. Nervios, dudas, reencuentros, ilusión, futuro. Eso es precisamente lo que nos jugamos: el futuro. Bien lo sabemos los padres que procuramos, con nuestros errores, dar a nuestros hijos una educación sólida, unas bases consistentes con las que puedan ir armando su estructura mental, competencias, valores, aptitudes y actitudes. Las suyas, aquellas que les ayuden a desenvolverse en su mundo, a ir transformando y consolidando su mundo, el mundo.

Desde la propia familia y en la escuela. La escuela, el colegio, no es un lugar al que los padres mandamos a nuestros hijos para delegar nuestras funciones en los profesores. Los niños han de salir educados de casa, aunque el centro escolar sea apoyo y “co-laborador”. En los centros escolares aprenden. Aprenden a desenvolverse, a socializar, a ser ellos mismos y mostrarse como realmente son, fuera del nido. Aprenden conocimientos y desarrollan habilidades.

En un mundo en constante y vertiginoso cambio los métodos no pueden ser como “toda la vida”. En una sociedad global y tan diferente a la de mi generación los sistemas deben ser por fuerza otros. En esto, el “toda la vida” es en sí mismo un error, porque hoy en día la vida es otra y es la suya.

Quiero hacer hoy un pequeño homenaje a tantos maestros, tantos profesores que con una vocación REAL se esfuerzan cada día dando lo mejor de sí mismos y de la mejor manera a nuestros hijos. Personas entregadas, imaginativas y tan poco valoradas. Esos profesores que se meten en el bolsillo a sus alumnos, que son capaces de atraer su atención y despertarles el ansia por el conocimiento y el aprendizaje. Alejados de una cátedra altiva, alejados de aquellos tediosos discursos en los que la autoridad dictaba y el niño escuchaba porque sí. Aplaudo y homenajeo a quienes contra viento y marea, a pesar de las leyes de educación, han sabido y saben sacar lo mejor de cada niño y hacerlo de la mejor manera. Que cuenten con el apoyo y aplauso de cada padre.

De entre ellos, homenaje especial para los profesores de religión en entornos hostiles. Y son muchos. Homenaje y oración por todos aquellos profesores de religión que no simplemente enseñan contenidos, si no que, muy posiblemente, sean la única imagen cercana que muchos alumnos conservarán de Cristo y su Evangelio. Aplauso fervoroso, ánimo y agradecimiento.

Por los niños una oración para que se adapten rápido a la entrada del curso, para que lo aprovechen con ilusión y ganas. Oración redoblada por los más rezagados, por los que tienen más dificultades y por quienes tienen unas capacidades especiales que tantas veces les hacen ser incomprendidos. Por tantos talentos ocultos, por descubrir. Es tarea de todos ayudar a que afloren, se desarrollen y sepan darlos al bien común. Que, inmersos en la realidad de su tiempo y la suya propia, no sean contaminados por adoctrinamientos ideológicos.

Y llegarán los deberes. Esperemos que sean menos, u otros o, al menos, con sentido. Llegarán los deberes que, en demasiadas, ocasiones serán compartidos por toooooda la familia. No alarguemos la jornada de nuestros pequeños más tiempo aún que la nuestra; no les carguemos de más obligaciones que las propias de su edad. No les privemos de juegos y tiempo libre. Son niños.

Yo, hoy, soy un niño. Y con esa ilusión que les deseo a ellos comienzo el curso en el iBlog. Por nosotros, los iBlogueros, os pido también una oración.

 

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

Perpe

Hoy celebramos la festividad de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Se trata de una de las devociones marianas más extendidas por todo el orbe. No me voy a detener en la historia del Icono porque para eso os dejo aquí un video que la explica con claridad.

Conmemoramos su fiesta y se cierra el Año Jubilar que concedió el Papa Francisco con motivo del 150 aniversario del restablecimiento de su culto público. El Papa Pío IX se lo entregó a la Congregación del Santísimo Redentor con el siguiente mandato: “Dadla a conocer por todo el mundo”. Se ha convertido con el paso de los años y gracias a la labor abnegada y entusiasta de los misioneros Redentoristas, religiosos y laicos, en un Icono eminentemente misionero que ha llegado a los lugares más alejados; su fe robusta en las manos de María. La imagen de Nuestra Señora en esta advocación permanece como Perpetuo Socorro para todos. Un Icono de Amor a cuyo amparo se han acogido y acogen millones de fieles en todos los idiomas imaginables, para dejar en sus manos congojas, enfermedades, preocupaciones, miedos… para tantos y tantos abandonados son las manos de la Virgen el único atisbo de Esperanza al que asirse. Los consuelos recibidos, los favores atribuidos a su intercesión son innumerables. El Niño, asustado ante el anuncio de la Pasión, se agarra con fuerza y seguridad, con sus manitas a la mano de su Madre; la Madre lo sostiene amorosa en su regazo. Todos somos como el Niño cuando con confianza acudimos a ella y, como al Niño, a todos nos acoge amorosa.

Hoy quiero resaltar en este lugar que habito, la labor que se ha realizado a lo largo de este Año Jubilar en las redes sociales: Facebook, Twitter, Youtube… todas han propagado también en este continente el Perpetuo Socorro de María. Desde la extraordinaria misión por Irlanda, de Catedral en Catedral, de asilo en asilo, de colegio en colegio, de iglesia en iglesia llevando el Icono en persona y mostrándolo a diario en las redes, a las multitudinarias novenas por Filipinas, las actividades en Latinoamérica, Canadá, Albania, Costa de Marfil, Australia… no sigo enumerando rincones porque no acabaría, pero casi cada una de ellas ha sido mostrada a diario en las redes. Se han organizado peregrinaciones a prácticamente todos los Santuarios Marianos Redentoristas para obtener la indulgencia plenaria, especialmente a la iglesia de San Alfonso en Roma donde se conserva el Icono original. Hoy las procesiones con el Icono se desarrollarán por todo el mundo; las habrá más solemnes o más sencillas, pero el amor de los fieles será el mismo en todas. En el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid, donde se encuentra la Casa Provincial Redentorista de España, presidirá la misa solemne a las 20:00h el Arzobispo D. Carlos Osoro y, como cada año, el SAMUR sacará el paso de su Patrona por las calles de Chamberí. Es solamente un ejemplo, pero es hermosísimo contemplar cómo enfermos, ancianos y personas impedidas se acercan a ventanas y balcones; es impresionante ver cómo, al paso de bares y terrazas la gente sale a su encuentro con respeto. Que sea este también un balcón para quien no la tenga cerca; quiero acercarla a todos los que comparten conmigo este mundo y darla a conocer a quienes no han oído hablar de Ella. Aunque es Ella quien sale a nuestro encuentro…

En las redes hemos compartido, estado en contacto, expandido su devoción, encontrado consuelo. “Dadla a conocer…” Las redes nos han puesto a orar ante el Icono. Las redes pueden ser las manos de María, los ojos de María, el Socorro de María; Amor. Hoy, en este lugar por el que también camino quiero encomendar a todos mis hermanos Redentoristas, a mis hermanos de iMisión, a todos los iMisioneros, a todos los internautas, al Icono de Amor; con la mirada siempre en Cristo, en quien la Redención es abundante.

 

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros.

Madre del Amor, ven en nuestro socorro.

 

Oh Madre de misericordia… que otros soliciten de ti lo que mejor les parezca: salud del cuerpo, riquezas y otros bienes de la tierra; Señora, yo vengo a pedirte lo que deseas ver en mí:

Tú que fuiste tan humilde, concédeme la humildad…

Tú que fuiste tan sufrida en las penas de la vida: concédeme la paciencia en las contrariedades.

Tú, tan llena de amor a Dios: concédeme su santo y puro amor.

Tú, todo caridad para con el prójimo: concédeme caridad  para con todos, sobre todo hacia los que me son adversos.

Tú, del todo unida a la voluntad de Dios: concédeme total conformidad con lo que Dios dispone de mí.

En una palabra, Tú, la más santa entre las criaturas oh María, hazme santo”. (San Alfonso Mª de Ligorio)

STOP preacuerdo UE-Turquía

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Veo éstas fotos y lo único que puedo pensar es que yo, en la situación de esas personas, haría lo mismo, trataría de hacer lo mismo: huir en busca de un futuro en paz para mi familia. Y me gustaría encontrar una mano tendida.

Trato de repensar todo lo estudiado y aprendido sobre el Derecho Internacional en mis años de formación y, francamente, de poco me sirve ante la crudeza de cada historia individual. Trato de mantener una mente jurídica, pero me brota el Evangelio. Ni siquiera me sale pensar en la legislación, me vienen a la cabeza ejemplos como el del diplomático español Ángel Sanz Briz, Justo entre la Naciones. El Ángel de Budapest en 1944, estando destinado en Hungría, salvó a unos 5.200 judíos del Holocausto proporcionándoles documentación española, aunque de ellos solamente unos 200 eran sefardíes.

Si hoy hubiera legisladores, gobernantes, diplomáticos como Sanz Briz no se habría acordado la devolución de refugiados a Turquía por parte de la Unión Europea. Se habrían encontrado manos tendidas. Esas personas habrían encontrado manos tendidas, no la deportación.

¿Qué le pasa a la humanidad? A esto no se llega de la noche a la mañana, ni a la situación de refugiado ni a la ignominia de la falta de acogida. ¿Qué hemos venido haciendo mal? La maldad no está solamente en la acción de los malos, la perversión total se adereza con la pasividad de los “buenos”. “Quiero por tanto haceros ver hoy, el gran peligro en que pone al alma la tibieza, porque por ella le niega el Señor su luz divina, sus gracias y auxilios, sin los cuales le será muy difícil terminar el viaje de la vida, sin precipitarse en algún abismo…” “…la tibieza vuelve el alma insensible a los remordimientos de la conciencia; de donde resulta, que así como se hace insensible a los remordimientos de los pecados veniales, así también se hará con el tiempo insensible al remordimiento de los mortales.” (San Alfonso Mª de Ligorio)

La tibieza, poco a poco, va creando un cómodo nido al mal absoluto. Nunca es buena la tibieza. No son tiempos de tibieza. Creo que es la tibieza continuada, consentida y abonada la que ha llevado al hombre al punto en el que se encuentra. Enrarecer el ambiente tratando de identificar la contundencia con la falta de misericordia es otra perversión del maligno. Hay que ser contundente, con caridad, comprensión, perseverancia y oración, pero contundente. Sin ira, pero contundente. Respetuoso, pero contundente.

El diplomático Ángel Sanz Briz seguro que tuvo miedo, se jugó no solamente su futuro, se jugó su propia vida para salvar la de otros. Luchó por la Justicia. Pero no aprendemos, nos apoltronamos en el calor de una mesa camilla europea, esgrimimos leyes, economía, derechos privados… No, no somos justos porque no nos la jugamos. No somos justos porque independientemente de las palabras bonitas no nos la jugamos, no practicamos la Justicia. Mientras tanto la gente continúa huyendo, mientras tanto seguimos sin hacer nada, permanecemos impasibles. Y para cuando a la UE se le ocurre actuar lo hace para enviar a los refugiados a Turquía donde los reciben a palos. Vomitivo. Belcebú debe estar regocijándose. No es cuestión de colores ni de signos políticos. La cobardía invade a todos, el egoísmo invade a todos, la indiferencia invade a todos. Pero hay un Juicio por el que pasaremos todos y, en ese juicio, las leyes humanas no servirán de nada.

Yo me pregunto


Mission 1986 real : Roland Joffe Jeremy Irons COLLECTION CHRISTOPHEL

Hoy es viernes y contemplando a Cristo en la Cruz, reflexionando sobre los días previos, yo me pregunto qué habría hecho. ¿Negar? ¿Silencio cómplice? ¿Huir? ¿Mirar impotente? ¿Alzar la voz? ¿Defender hiriendo a Malco y dejar que Jesús obre el milagro? ¿Simplemente llorar y esperar?

No lo sé, no estuve allí. Estoy aquí y ahora. Mi momento es el actual y mi lugar allí donde vivo, un lugar inmenso al habitar también las redes sociales. Éste es el momento de la historia del hombre en el que el Señor quiso que yo estuviera. Esa es la realidad, la actuación, la opción, son sólo mías; el libre albedrío para señorear de manera absoluta nuestras decisiones.

La realidad histórica de mi país, de mi ciudad, es muy similar a circunstancias ya vividas por generaciones anteriores. La diferencia, que no es poca, es que la tecnología, internet, las redes sociales, nos acercan las injusticias, las humillaciones, el arrinconamiento, unas veces abierto y otras sutil, de lo cristiano, de los cristianos. La historia parece ser cíclica, como para dejar patente el empecinamiento del hombre en sus propios errores; el maligno montado en una noria. Sin embargo, en esos ciclos repetitivos de la historia yo prefiero ver oportunidades, precisamente para que la humanidad como tal, y el pueblo de Dios en concreto, enmende actitudes, corrija errores, desate estructuras, elimine injusticias, afiance conceptos, y pueda avanzar en la construcción del Reino.

Yo no soy de callar. El silencio me parece cómplice. Creo que son momentos de visibilidad. Hacerse visible con normalidad y con la alegría que debe desprender nuestra fe. Callar es no defender a los débiles, a los agraviados. Callar es no corregir al que yerra. Callar es claudicar ante la injusticia.

Visibilidad en nuestra vida diaria, con nuestra propia vida y con la palabra. Visibilidad optimista, alegre, confiada, acogedora, armoniosa, pacífica y contundente.

Hoy, viernes de Cuaresma, orando a los pies de la Cruz, yo me pregunto qué hago. Y, a los pies de la Cruz, elijo no callar, pero tampoco herir a Malco. Soy más de Jeremy Irons en La Misión, Custodia en mano, que de empuñar las armas. Pero callar, jamás.

¿Cómo lo llevas?

Carne

Qué ¿Cómo lo llevas? Viernes después de Ceniza. Apenas acabamos de comenzar a caminar hacia la Pascua y ya es viernes, el primero de esta cuaresma. Ya sabéis, hoy nada de carne.

Sí, parece una tontería hoy en día eso de la carne. De acuerdo; o no. Pero por qué no le dotamos de sentido. Realmente la obediencia en sí misma puede ser parte del camino de la propia libertad, y curiosamente la primera lectura de hoy nos habla de abrir las prisiones; significativo que las adjetive. No todas las prisiones, ni cualquier prisión: “Abrir las prisiones injustas…” Pues quizás sea buen momento para abrir el cepo de nuestro corazón y combinar ese acto que en nuestro mundo actual nos puede parecer superfluo con algo más. Prescindir de la carne y algo más. Así se lo enseñamos en casa a nuestras hijas; así tratamos de vivirlo en familia. Abstinencia y entrega. Del desierto iniciado el miércoles, desierto compartido, a la entrega.

¿Por qué no intentamos que ese “algo más” sea nuestro ofrecimiento como meros instrumentos? Sí, simples instrumentos. Dejar que Dios nos use, nos utilice. Una buena opción podría ser dejar que el Señor nos use para amar. Que otros sientan hoy el amor de Dios a través de nosotros mismos, de nuestras manos, de nuestro tiempo, de nuestra escucha, de nuestra sonrisa, de nuestra compañía, de nuestro consejo o nuestro silencio, de nuestro abrazo, de nuestra comprensión aunque ni entendamos, de nuestra mirada. Que otros sientan hoy que son importantes para el Señor porque lo son para nosotros. Y con alegría. Si el miércoles se nos reconocía por la ceniza en la frente, que hoy se nos reconozca por la sonrisa, la luz de la mirada y, sobre todo, por ser cauce de Amor.

Yo completaré mi día habitual con el Vía Crucis en mi parroquia y a las 20:30h celebraremos una “cena del hambre”.  Luego, pero muy luego; después, pero mucho después, ya iré pensando en aquello que pueda cambiar, que deba ir cambiando. Hoy prefiero dejarme para el último lugar. Vuelta al silencio, al desierto…

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