9. Por lo virtual, a lo presencial

¡Hola, hola, hola!iDecálogo 9

Querido amigo iMisionero.Quiero compartir hoy contigo lo que el título de esta entrada te trae, una de los consejos más importantes y bonitos para los que queremos compartir a Cristo en el continente digital.

Hemos dicho ya que internet no es un medio, al contrario de lo que muchos piensan, sino que es un lugar, y, como todo lugar, está habitado por personas, y, como siempre pasa, entre las personas hay posibilidad de encuentro. ¡Y esa es la genialidad! Poder encontrarnos con otros más acá de la pantalla del ordenador. ¿Difícil? Que va, ¡está chupao!

Llamamos “desvirtualizar” al encuentro cara a cara con otra persona que hemos conocido en la red. Os confieso que he disfrutado mucho conociendo a personas de diferentes lugares con los que antes había compartido retweets, entradas de blog y favoritos. A otros muchos aún no les pongo cara más allá de la foto de perfil, quizás pronto. Internet lo posibilita.

Cuando desvirtualizar alguien resulta que descubres que ya conoces mucho de él, por los tweets que compartimos con naturalidad los demás saben de nosotros mucho más de lo que nos pensamos. Esto es lo bonito. Que desvitalizar es ver por primera vez a alguien a quien ya conoces. Internet bien usado no nos hace extraños, es al contrario.

Y después, ¡vuelta a la red!, lugar donde seguimos compartiendo a Dios y conociendo a los hermanos. Y alentándonos a seguir cada día con la evangelización más allá de la pantalla táctil. Ser uno, para que el mundo crea.

Nos leemos en la próxima entrada, querido lector, y quizás antes hasta nos desvirtualicemos. ¡Hasta entonces! Dios te bendiga.

5. Somos pueblo, comunidad

¡Hola, hola, hola!iDecálogo 5

Querido amigo iMisionero… Siguiendo con nuestro repaso al iDecálogo para la evnangelización en Internet, hoy quiero comentar un poco uno de los puntos que creo es de los más importantes, el de que, también en internet, ¡somos Iglesia!

¡Somos Iglesia! Es maravilloso ser Iglesia. Si alguna vez has tenido experiencia de ello sabrás de lo que hablo. Es difícil de explicar en una entrada de blog… No se… ¡Es tan grande estar en comunión espiritual con personas que apenas conoces! ¡Tan hermoso saber que tantos hermanos hablamos el lenguaje más extendido en el mundo, el de la fe! Vayas donde vayas puedes estar como en casa, disfrutando de la riqueza enorme de dones y carismas que suscita el Espíritu Santo como quiere, cuando quiere y donde quiere.

Pero claro, también hay dolor y quebraderos de cabeza. ¡Que feas son las envidias y los celos! ¡Que impotencia ver desunión, críticas y juicios! A más división menos evangelización, no te quepa duda, amigo lector.

Y también al contrario. A mi lo que me llevó a conocer a Dios, lo que empezó a cambiar mi vida, lo que me ayuda día a día, es ver cómo se quieren y tratan los cristianos. El amor entre los que aman al Amor evangeliza.

Por tanto, para evangelizar en internet es clave el testimonio de Unidad en el Amor. El modo de tratarnos entre nosotros dice muchísimo más que los 140 caracteres más brillantes que se nos puedan ocurrir. El poder ver como buenas y difundir las publicaciones de los demás para que puedan llegar a otros habla de la humildad del cristiano de estar siempre dispuesto a reconocer lo Bueno y entregarlo a otros. El poder conocer a otros cristianos, acogerles y aprender de ellos, sean del grupo o carisma que sean, es un testimonio de la Unidad que Dios pide a su Iglesia más allá de las redecillas y tontas disputas por ver quién tiene “mejor” carisma.

¡No somos francotiradores de la fe! ¡Somos hermanos! ¡No tenemos que tolerarnos sino que amarnos! ¡Es precioso vivir así!

Hasta otra entrada, querido amigo. Dios te bendiga.

 

4. Nuestra fuerza, la gracia

¡Hola, hola, hola!iDecálogo 4

Querido lector… Es importante que el aventurero evangelizador digital tenga claro lo que quiere lograr en las redes sociales. En este sentido no veo acertado cuando nos interesamos por alguien buscando un simple “follow back” que engrosé nuestra lista de seguidores. No. La evangelización internetera no es para ganar popularidad sino para que sea Cristo quien la gane, el objetivo es que todas, absolutamente todas, las personas de la red puedan conocer el amor de Dios. Igual que en nuestro día a día, ¿no?

Es esta una aventura apasionante, preciosa y… ¿complicada? ¡Imposible diría yo! Por mucho que los anuncios niueiecheros (bonita palabra) nos hablen de la extraordinaria capacidad que la vibración buenrollista tiene para lograr lo imposible, en realidad solo hay una fuerza verdaderamente capaz de que sea conseguido lo que a priori no puede hacerse, y esa es nuestra fuerza, amigo evangelizador digital: la gracia.

Vamos a reconocerlo sin miedo: ¡Nosotros somos limitaditos! Llegamos a donde llegamos, podemos lo que podemos, y la pifiamos muchas veces. Hemos de compartir con mucha alegría pero lo que más ha de importarnos no son los frutos sino la misma siembra. ¡Felices de sembrar! Es Dios quien hará crecer las semillas digitales que esparcimos en cada tweet, que ayudamos a difundir en cada retweet, que mostramos cada vez que nos unimos a un Trending Topic para hacer algo de lio. Él se sirve nuestros “clics”, resplandece en nuestros donde bien usados.

Sin la gracia de Dios no podemos hacer nada mas que cansarnos de hacer algo que no depende totalmente de nosotros, vanagloriarnos por tener muchos followers, frustrarnos por tener muy pocos y perder el tiempo en lograr que por nuestras propias fuerzas lo imposible sea posible. Ya sabes, amigo, aquello del “si el Señor no construye la casa…”. Sin gracia no hay evangelización posible, solo bellas envolturas humanas, y al final hartura.

¡Pero ánimo! ¡Porque si que hay gracia! ¡Dios sigue actuando! ¡También en internet! Nos mueve una fuerza que este mundo no conoce, que nosotros mismos no podemos dominar, que ni siquiera a veces entendemos. La gracia es lo que ha cambiado los corazones de millones de personas en todas la épocas y lugares, ¿por qué iba a ser distinto en el siglo XXI en internet? La gracia es lo que nos hace valientes y alegres en el testimonio, lo que anima a seguir siempre adelante en las contrariedades, lo que sostiene mi vida y la tuya. Aunque representemos al Espíritu Santo como una paloma, ¡no lo enjaulemos!. Aunque nos creamos que nuestras fuerzas son suficientes, ¡no vayamos de sobraos y pidamos la gracia! La necesitamos. Y el mundo en el que estamos la necesita.

¡Hasta la próxima entrada!, amigo lector. Dios te bendiga.

@PatxiBronchalo

 

1. En el origen, Cristo

¡Hola, hola, hola!

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Querido lector… Al iniciarme como novato en este iBlog me gustaría irte comentando algunas cosas del iDecálogo para evangelizar en internet. ¿No sabes qué es? Pulsa aquí.

¡Es apasionante transparentar a Dios en todo lo que uno hace! Digo “transparentar” porque la evangelización es mucho más que bonitas palabras cargadas de la incoherencia de no corresponderse con la propia vida, y de buenas acciones que remiten solo a uno mismo y que dejan de fondo el doloroso vacío de la debilidad humana que no puede llegar a todo. Al contrario, la coherencia y correspondencia de vida hablan de una autenticidad enorme. Evangélica, podríamos decir.

También el continente digital es un lugar en que transparentar el Evangelio. Es el lugar en el que todos caben, sin muros, ni fronteras. Es el lugar en el que claman todas las voces que quieren ser escuchadas, en el que a los ecos se les llama retweets, en el que la verdad y la mentira se propagan a la velocidad de un “click”. Es el lugar en el que conviven informadores, buscadores, sembradores, recolectores, pierde-ratos… Hay hasta trolls. Y a ese lugar también Cristo quiere llegar.

Bonito, pero… ¿Cómo puedo transparentar a Cristo en internet? Fácil. Igual que en cualquier otro sitio. Lo primero es que Cristo sea el centro desde el cual mueves tu vida. Nadie da lo que no tiene. Y hablar de Dios sin que Dios esté en el origen termina llevando a cera en esa incoherencia pesadumbrosa de vida no correspondida que no atrae. En las redes sociales se pueden conocer los corazones de las personas, amigo lector. Lo tweets que escribimos, los retweets que hacemos y los favoritos que marcamos dicen muchísimo más de nosotros mismos de lo que podemos llegar a pensar. Si Cristo está en el origen de tu vida, todo lo que hagas irá remitiendo a Él. También en internet. Como dije, ¡apasionante!

¡Hasta otra entrada, amigo lector! Dios te bendiga.

@PatxiBronchalo

#CristoEnElOrigen