Nuevas tecnologías… mismas necesidades

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Hay personas que piensan que las redes sociales e internet suponen una revolución nunca vista. Puede que sea verdad. Pero no debe asustar a nadie: lo que hay detrás, lo importante, lo crucial, lo que da sentido… es lo mismo de siempre.

No hace mucho tiempo, me acerqué a un encuentro de religiosos mayores, recién jubilados, a hablarles de las redes sociales y de las oportunidades que suponían para su nueva etapa. El principal mensaje que les quise transmitir fue precisamente eso: la tecnología, el programa, el “cómo” usar twitter, facebook o lo que sea… se aprende en dos patadas. Lo más importante, la capacidad de generar diálogo, de provocar encuentro, de atender a las personas, de ofrecer experiencia y hondura… eso ya lo tenían.

Las redes son nuevos lugares de encuentro, nuevos medios también para muchos. Las personas que hay detrás son las mismas; sus necesidades, sus anhelos, sus sufrimientos, sus pasiones, sus creencias… son las mismas desde que el cielo es cielo. ¿O no?

@scasanovam

Equilibrios en la red. Díficil tarea.

Es terrible esa sensación de que hay que opinar de todo en la red, de que sobre todo hay que dar una palabra, ofrecer una versión, posicionarse. El silencio parece hablar a gritos y lo que antes, no hace mucho, uno comentaba en casa, hoy parece que tiene que hacerlo público en las redes sociales. Todos deben de darse cuenta de que condeno esto, de que apruebo lo otro, de que doy determinado testimonio, de que opinio sobre este tema controvertido…

A mí me agobia un poco, así de claro.

El equilibrio no es sencillo pero debe ser afrontado con libertad. Eso sí: hay que ser consciente de que se va a medir ese equilibrio. Es evidente que esto está condicionado por el estilo de presencia en las redes. Como la mía es una presencia “vital” e “integral”, el tema es complicado, porque siempre hablo de la vida misma, de sus muchos aspectos, de sus muchas caras, de sus muchas noticias, de sus muchas intimidades… No soy un navegante “temático”. No sé serlo.

¿Te has planteado esto alguna vez? ¿Cómo lo vives tú?

Me fijo en Jesús y compruebo que Él también buscó este equilibrio entre encuentro personales y predicaciones públicas, entre palabras y silencios. Es un buen ejercicio de esta Cuaresma releer esos episodios de las últimas horas de la vida del Maestro y buscar luz para ser su reflejo en las redes.

Que el Señor nos ilumine y nos acompañe.

@scasanovam

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¡Hijo! – digo ¡Celia! – ¡Deja ya el Candy Crush!

¿Se puede jugar al Candy Crush mientras estás ejerciendo de Presidenta del Congreso y moderando el Debate sobre el Estado de la Nación? ¿Qué hacemos con Celia Villalobos? ¿Qué le decimos? ¿Y a los compañeros que la han justificado? Leí una justificación que bien se merece un post: “La gente puede hacer lo que quiera mientras esté escuchando“. Esta perla la soltó la diputada del PP, Dolors Montserrat.

candy¿Qué opináis? Porque no me diréis que esto no está a la orden del día… Es más, curiosamente, cuando hablamos de estas situaciones y de la absorción que las redes sociales, smartphones, etc. ejercen sobre las personas, siempre lo hacemos refiriéndonos a los jóvenes y a cómo debemos de “domarlos” para que vuelvan a ser tan educados como sus mayores. Pero ¿quién educará a nuestros jóvenes si nosotros estamos tan despistados?

Lo primero que hay que decir, que creo que es básico, es que no se puede jugar al Candy Crush mientras alguien habla por RESPETO. Como yo suelo decirles a mis hijos: normalmente, al que habla le gusta saberse escuchado. No es cuestión de si puedes hacer dos o más cosas a la vez… Ese no es el tema, que luego veremos. Lo primero es ponerte en la piel del orador, del que tienes delante, del que te está hablando, contando cosas. Respetar y acoger sus palabras también con tu cuerpo y con tu espíritu: hacerle saber que le estás escuchando.

Lo segundo de lo que podemos hablar es de la ATENCIÓN. Desde siempre se nos ha dicho que quién no presta atención a lo que está haciendo, sencillamente, lo hará de manera deficiente. Y ser mediocre es algo que hay que enseñar a evitar. Cualquier persona debe aspirar a la excelencia, a hacer lo que le toca en cada momento de la mejor manera posible. Claro que podemos hacer dos cosas a la vez, y tres y cuatro, pero la cuestión es si somos capaces de hacer todas ellas bien. Yo creo que no.

Y por último, quiero apelar a la LIBERTAD. Yo quiero ser libre y aspiro a que quienes me rodean lo sean también. Tu voluntad no puede estar dirigida por la tecnología ni por su seductor encanto. Claro que hay que usarla, claro que hay que estar, claro que es buena… Pero lo que no es, es mi dueña. Es una cuestión de construcción personal, de autocontrol, de fortalecimiento de la voluntad propia. No me puedo dejar en manos de lo divertido, lo entretenido, los apetecible, lo sugerente.

Lo de la señora Villalobos está fuera de lugar y debería pedir disculpas. Pero no tanto porque, como ciudadano, le pago para otra cosa sino porque yo no quiero una Presidenta del Congreso que no respeta al compañero que habla, que no presta atención en sus funciones y que me demuestra que su voluntad está dominada por una maquinita. Usemos su error para educar mejor.

Un abrazo fraterno

@scasanovam

Perfil y timeline: una opción política

Una de las mayores batallas personales en la red se desarrolla en la fina frontera de “tomar parte” y “la injusta invisibilidad”. Espero que entiendas lo que quiero decir. ¿Qué pensará quién ojee mi Facebook y el TL de mi Twitter? ¿Qué pensarán los que leen mis blogs y conocen mis opiniones de tantas cosas? Es toda una responsabilidad estar presente en la red, porque esta presencia es, en definitiva, una presencia política. Si a eso le añadimos la fe y mi ser católico… aún se complica más. Mi presencia se convierte en un legado político y un legado espiritual.

Hay unas claves que deben ser determinantes y prioritarias:

1. Ser portador de una visión “optimista” del mundo. Traslucir lo que, efectivamente, vivo en mi interior: una esperanza sosegada. Ser una mirada capaz de percibir los pequeños milagros que suceden cada día, lo bueno de las personas, el amor que subyace y sostiene a la humanidad. No entrar al juego de la oscuridad, no dejarse ir por la zozobra que tantas veces nos rodea.

2. Opción preferencial por los pobres. Escuchar a los que sufren. Estar atento en la red al grito sufriente de la humanidad. Leer e informarme sobre conflictos silenciados, sobre pueblos, países y razas… dejadas de la mano de Dios. Romper la barrera tecnológica y acordarme y dar visibilidad a aquellos de los que nadie se acuerda. Tocar a los “leprosos” del nuevo continente.

3. Ir a todos y hablar con todos. Tender puentes, buscar acuerdos, crear sinergias, propiciar entendimientos… Optar por un diálogo costoso y que hay que construir día a día. No cejar en el empeño de encontrarme con el otro, siendo consciente de que el diálogo no se impone y de que no todos lo desean. Leer opiniones distintas, empatizar con personas que no son como yo, acercarme a quién no tiene la misma visión del mundo, de la sociedad…

4. Favorecer un espíritu crítico. Contrastar información, lanzar preguntas, no posicionarme ni casarme con nadie. Cuestionar las incoherencias y denunciar la injusticia, venga de donde venga. Ser profeta, respetuoso y firme. Aplaudir y favorecer todo aquello que lucha por la dignidad de las personas, por su libertad.

5. Crecer en humildad. No tener que ofrecer una opinión sobre todo lo que pasa en el mundo. No ser autorreferencial. No creerme más por mi número de amigos, seguidores o lectores. Callar cuando sea necesario.

6. Y, por último, ser yo, fiel a mí mismo. Que sea fácil percibirme, saber qué valores me mueven, el Dios al que sigo, el mundo al que aspiro, las luchas a las que me enfrento. Ser verdadero, transparente.

Nuestra presencia en la red está llena de opciones, de apuestas, Nuestra presencia es un auténtico programa político, un auténtico “credo”. Siempre lo es, aún en la peor de sus versiones. ¿O no? Ahí lo dejo.

@scasanovam

Protagonistas

Yo siempre he dicho que un blog es un rinconcito personal, el lugar donde te sientas a leer y escuchar música tras un duro día de trabajo, la salita que pones a tu gusto y que conviertes en un entorno ideal para ser tú mismo, la puerta que te abre a otros y que te permite, a la vez, esconderte de todos.

Es verdad que los blogs sobreabundan y, verdad también, que no todos nos aportan riqueza. La vida misma, sin más. Pero es valioso, aún así, que en un mundo  donde la tendencia es a homologar, a cercenar, a acallar… las diferencias y divergencias, la peculiaridad de cada uno; las personas nos animemos a abrir nuestros espacios, a querer ser protagonistas, porque lo somos, de nuestra propia existencia.

Desde iMisión queremos favorecer también esto y ofrecer un lugar de muchos, para todos; un pequeño cuartito, en una casa amiga, donde encontrar un tiempo para hablar, escuchar y degustar todo lo que tiene que ver con Dios, internet y las personas que habitamos las redes sociales. Ojalá te sientas a gusto y encuentres en nosotros una familia y en este blog, tu casa.