¿Hay una competición entre las distintas redes sociales?

Hace unos años -tampoco pueden ser muchos- el panorama era más reducido. El número de redes sociales que entraban en la gran “competición” por ganar usuarios se repartía con un cierto equilibrio. Nuevos proyectos eran absorbidos por estas grandes compañías de las nuevas comunicaciones. Si no es posible su compra, sí lo es su imitación. Facebook ha sabido incorporar en su universo gran parte de los aciertos de los competidores, lo cual ha dejado a Twitter por detrás. Sin embargo, quedan todavía “batallas por librar”.

Lo interesante, a la hora de estudiar estas cuestiones, es el horizonte que marcan para un futuro próximo.

  1. ¿Quién ganará como plataforma de vídeos elaborados? Está claro que la delantera, estratégicamente posicionada, la lleva YouTube. Lo que en su tiempo era “mero” repositorio de vídeos que podían ser reproducidos universalmente ha pasado a convertirse en una auténtica red social. Cada año crece el número de horas destinadas al consumo de vídeos. Y lo que es más importante, también despunta el número de personas interesadas en crear contenidos de alta calidad en sus canales. Facebook es el espacio preferente en el que se comparten estos vídeos, su canal de distribución principal. Lo cual, si bien hace a Facebook ganar entradas, lo cierto es que termina por “sacar” de su entorno a los usuarios. En resumidas cuentas, Facebook está muy interesado en revertir esta tendencia de modo que busca atraer usuarios de calidad que también piensen específicamente en Facebook como espacio para sus vídeos. El algoritmo va siendo progresivamente modificado en esta dirección.
  2. ¿Quién se dominará en el mundo del directo? Otra de las grandes cuestiones, vinculada últimamente a la necesaria caducidad de estos productos. Supongo que es más que evidente que todos, sin excepción prácticamente si no contamos a YouTube, andan copiado el acierto de Snapchat, que por otro lado no deja de crecer. ¿Os suenan los “Instantes” de Instagram? Pues tres cuartas de lo mismo. Vídeos pequeños, en los que se incorporan elementos “sencillos” de Realidad Aumentada. Este será un enorme espacio de futuro. De nuevo, Facebook mejor que ninguno diría yo, potencia decididamente su uso nativo en su red. ¿O no te ha saltado todavía el vídeo de un amigo mientras mirabas otras publicaciones? Con la ventaja, dicho sea de paso, de la posibilidad de almacenarlo, como también hiciera Periscope (de Twitter). Ganar este espacio es el primer punto a favor para posicionarse bien en una red de comunicaciones virtuales que incorpore la imagen, y no sólo la voz.
  3. ¿Quién triunfará en cuanto a calidad de usuarios? El tiempo de la búsqueda masiva de usuarios, pasó. Está claro que el contenido de calidad atrae más que el mucho contenido, y que a su vez garantiza prestigio y posición. La marca de cada red social va asociada a un enorme número de usuarios, que además publican en distintas plataformas y estudian de dónde provienen sus mejores resultados estratégicamente. De modo que cada red, a su manera, busca atraerlos mejorando ofertas. Que estos usuarios pierdan interés por una red es una verdadera tragedia.
  4. ¿Quién se quedará con el impacto social y político? Aunque es cierto que cada lugar, cada país se posiciona de un lado o de otro, es cierto que la estructura organizativa de una red potencia o disminuye su impacto real en el entorno. No se puede esperar gran cosa de Snapchat, por su interés en lo privado y personal. Sin embargo, guste o no, el mundo está asistiendo a través de Twitter a cómo el presidente de una de las grandes potencias mundiales comenta la actualidad con sus mensajes cortos. Pero no es el único. Ni políticos ni organizaciones sociales se quedan al margen de su poder. De hecho, en el resumen que cada año ofrece Twitter de “lo más” es fácil comprobar cómo las grandes causas mundiales aparecen reflejadas en su Top10.
  5. ¿Quién se quedará con lo lúdico? Los videojuegos, de momento un tanto al margen de las grandes redes sociales, están en el punto de mira. Es un mercado claramente al alza, que no deja de aumentar en inversión, calidad y resultados. De momento, en muchas redes los usuarios reconocen que son alivio para su aburrimiento y que, más que jugar, entablan conversaciones y consumen contenidos que sirven de ocio. ¿Cuántas horas puedes pasar viendo vídeos cortos en Facebook? ¿Cómo será el ocio en el futuro, ligado a las prácticas que van creciendo con adolescentes y jóvenes? ¿Qué entenderemos por “diversión digital” (por no decir “alegría digital”): una forma de evasión, de conexión nueva con la misma realidad de siempre, un ocio creativo, un espacio de relaciones?

¿Católicos enfrentados en las redes sociales?

Algo que siempre alabo de las redes sociales es la posibilidad de proximidad y cercanía. Disponemos de espacios abiertos en los que no es difícil encontrarse, conocerse y profundizar. De modo que el primer contacto puede derivar, como siempre y en todo momento de la historia, en simpatía o su contrario.

También en lo religioso podríamos hablar precisamente de lo mismo. Los católicos coinciden, hablan y comparten. Y de ahí derivan con frecuencia algunas diferencias, no siempre insalvables, pero de algún modo incómodas.

  1. Nos hace bien aproximarnos a la diversidad de la Iglesia. Diversidad de sensibilidades, de espiritualidades que por lo general siempre se han tenido como riqueza de la Iglesia y sus carismas. Diversidad de historias y caminos, en los que sería preocupante mantenerse incólume e inmóvil. Diversidad de miradas, de experiencias, de preocupaciones que reflejan la vida particular de “las iglesias” y los cristianos llamados a la comunión. Diversidad, en definitiva, reflejo de la grandeza y amplitud de una misma iglesia que convoca a todos.
  2. Nos hace mal, mucho mal, la división. Fractura y desmembramiento que es fácil percibir como toma de postura antes incluso del diálogo, que impide la escucha, la acogida y el respeto mutuo. También la búsqueda común del bien y de la verdad. La división se expresa en el alegato, poco humilde y excesivamente pretencioso, de la identificación de uno mismo con el bien y la verdad, o con demasiado bien y verdad.
  3. Nos hace bien, mucho bien, darnos la palabra. Primerear, ese neologismo que aparece en “La alegría del evangelio” (EG), dentro y fuera de la Iglesia en este continuo diálogo, que las redes sociales expresan a las mil perfecciones. Una oportunidad, por tanto, para la atención al otro, en ocasiones no tan distinto pero con otros lenguajes y particularidades, que en nada suelen empañar la abundante vida regalada a la Iglesia. Quizá el mejor modo de dar la palabra esté antes incluso de la formulación de la pregunta, en la escucha de la pregunta ajena.
  4. Nos hace mal, mucho mal encerrarnos en debates estériles. Aquellos cuyos frutos son inexistentes, provocan mayores resistencias y enfrentamientos, consolidan la dureza del corazón y mantienen a las personas esclavas de sus propias opiniones. Identificar claramente este tipo de asuntos es esencial. Entrar directamente a hablar de ellos, sin antes haberse escuchado en otras cuestiones, no conduce a ningún lugar.

Estamos forjando, casi inaugurando, la presencia de la Iglesia en el continente digital. Aquí todos somos tan nuevos que no aprender, reformular y seguir haciendo camino y misión es una postura del todo ingenua. Antes al contrario, visto lo que hay y el ritmo constante de crecimiento y expansión tenemos ante nosotros una continua oportunidad de responder a aquella indicación esencial en el cristianismo: Hago nuevas todas las cosas.

SEO Tutorial en español para principiantes [Vídeo]

Posicionamiento web (SEO), ¿por qué es importante?

El posicionamiento web,o SEO, es fundamental para que nuestros contenidos compartidos en la red lleguen a ser indexados por los buscadores y por lo tanto puedan ser encontrados. Lo que aquí os enseño es una técnica en constante evolución, de la que os comparto los principios básicos, que os servirán para siempre a la hora de posicionaros bien en los buscadores.

Voy a centrarme especialmente en explicaros cómo mejorar vuestro posicionamiento en los resultados de Google, que es el buscador más utilizado. Tendremos en cuenta cómo discernir y seleccionar las mejores palabras clave, cómo introducirlas de forma adecuada en el título, descripción y contenido de la página y por último cómo crear una red de enlaces que dote de mayor autoridad a la página.

Estoy seguro de que el tema te va a apasionar y de que esto va a ser sólo el principio de una gran aventura. Recuerda que lo más importante aquí es la perseverancia y dedicación. Espero servirte de ayuda.

Índice

El vídeo tutorial es largo, por eso os he preparado aquí un índice con enlaces a los apartados:

  1. ¿Por qué es importante el SEO? 2:11
  2. Ejemplo práctico 4:25
  3. RETO! 20:04
  4. Keywords 21:28
  5. Optimización 30:22
  6. Link Building 44:39
  7. Recomendaciones 50:59

Enlaces recomendados

Es difícil seleccionar entre tantos materiales como hay, aunque he preferido seleccionar poco y bueno que llenaros esto de enlaces a decenas de contenidos. Os aseguro que lo que tenéis a continuación de una excelente calidad y no os va a defraudar:

Cómo saber qué es lo que buscan los jóvenes en Internet: Google Suggest

No, no estoy loco, ni tampoco ningún hacker me ha cambiado el título de este vídeo, el tema del que quiero hablaros está relacionado con el y os va a sorprender.

En este vídeo os hablo de las búsquedas que los jóvenes hacen en Google y de cómo aprovecharlas para hacer acciones evangelizadoras en el continente digital. No te lo pierdas.

7 consejos para ACOMPAÑAR a JÓVENES en REDES SOCIALES [Vídeo]

¿Es posible acompañar a los jóvenes a través de las Redes Sociales? Sí, y diría que ya no es una opción, es algo necesario.
Muchas de las decisiones que un joven toma hoy en día están influenciadas por su vida digital: búsquedas en Google, vídeos de Youtube, comentarios de personas a las que siguen, memes que lee, HashTags en los que participa o cotillea… Ignorar el ámbito digital de la vida de los jóvenes nos condenaría a no comprender de qué manera piensan, buscan, y toman sus decisiones. Si somos educadores, catequistas, monitores… es necesario que nos actualicemos en este aspecto. En este vídeo os comparto 7 intuiciones para acompañar a los jóvenes en las Redes Sociales.

Ojalá os ayuden.

Si quieres puedes compartir las tuyas en los comentarios, nos enriquecerás a todos con tu experiencia.

3 formas de hablar con jóvenes en las redes sociales

No hay nada mejor como hablar con un amigo para tener las cosas claras. No hablo de jóvenes, sino de mi experiencia esta tarde con Dani (dos Dani en la misma tarde). Intercambiar opiniones e ideas, mirar en la misma dirección, sentir que hablas con alguien a quien también le preocupa el mundo y los jóvenes.

Las redes sociales están masivamente ocupadas por jóvenes. Pero no todas por igual. En unas su presencia es meramente testimoninal, en otras cualquier notificación se convierte para ellos en alerta, en llamada, en reclamo. Da igual qué estén haciendo en ese momento, les pica el gusanillo de qué habrá ocurrido. Si se alejan mucho del teléfono en alguna circunstancia, sienten una pérdida descomunal.

Por otro lado, añadir que cualquier reducción de una red social a mero expositor sin intercambio, es una burda reducción, una atroz pérdida de todo su potencial relacional y comunicativo. Si algo tienen las redes sociales que nunca más la historia disfrutó es la capacidad de diálogo e intercambio, de generar espacio común en el que poder hacerse mutuamente presentes.

Hablando de estas cosas, llegó este post.

  1. Interactuar con ellos en público. Es decir, poner un comentario a alguna de sus publicaciones o sus imágenes. Un mensaje que cualquier persona puede ver, especialmente el siguiente. Ante muchas fotos algunos no sabrán qué decir. La experiencia demuestra que con este tipo de mensajes hay que ser altamente prudente, que el hecho de que te dejen ver ya es un privilegio, pero dar un paso más allá puede ser considerado como una intromisión. Revela públicamente una valoración e intercambio. Por otro lado, todo quedará probablemente en esto, en un mero comentario y en un agradecimiento posterior, sin dar lugar a más interacción.
  2. Generar una conversación pública, en la que hay más participantes. A esto se presta más un espacio como Facebook, si somos capaces de leer lo que otros dicen en lugar de comentar sólo lo nuestro. Suelen ser temas más genéricos, que dan pie a un diálogo diferente, alejado del toque personal y de la imagen pública de cada uno. Dicho de otro modo, no se suele comentar una foto o un instante de la vida de alguien, sino un tema de actualidad o de interés. Como digo, son muchos los que pueden participar de un hilo de Twitter o de una conversación en Facebook.
  3. En privado. Algo que se ha potenciado mucho, quizá fruto del retraimiento provocado por la intromisión de adultos y la insistencia en los peligros de internet. Cualquier persona que conozca los medios de los más jóvenes se habrá percatado del incremiento de espacios para el trato personal y privado, a la par que efímero. Nada queda, nada se ve en público, del diálogo mantenido. Una oportunidad sin duda para otro tipo de conversaciones, para otro tipo de disponibilidades. La pregunta que muchos se harán es quién da el primer paso, quién comienza y lanza la primera pregunta y en qué tono. Y recuerdo un verbo muy importante de estos últimos años: “primerear”, la valentía del primer paso. No digo más.

Si quieres, seguimos dialogando en Twitter. @josefer_juan

3 lecciones del nuevo iOS 10 para tu vida de fe

¿Has actualizado alguna vez tu teléfono móvil? ¿Te has fijado que, pasado un tiempo, se vuelve casi un requisito obligatorio tener el último sistema operativo? Cada día las aplicaciones que usamos van mejorando, presentando nuevas características e, incluso, corrigiendo errores o revisando la vulnerabilidad ante ciertas amenazas. Actualizar los dispositivos móviles es, hoy en día, un requisito indispensable si queremos que estos funcionen de la mejor manera ¿Qué nos puede enseñar esto para nuestra vida de fe? A continuación te presentamos 3 lecciones para nuestra vida cristiana que podemos sacar de iOS 10, el nuevo sistema operativo de Apple para sus productos iPhone y iPad.

1. Una actualización siempre es necesaria

Mantener actualizados nuestros dispositivos es, casi, un ejercicio de responsabilidad. A más de alguno le ha pasado alguna vez que por no tener la última versión del sistema operativo no puede usar WhatsApp, por ejemplo. O, tal vez, por no tener la versión actualizada de alguna aplicación que usas en tu día a día no puedes disfrutar de una determinada función. En la vida de fe ocurre lo mismo: es necesario actualizarse. Para ello debemos tener una formación permanente: estar al tanto de lo que ocurre en nuestra Iglesia y dedicar parte de nuestro tiempo para conocer y profundizar en la Palabra de Dios, en los documentos del Magisterio, en la vida de los santos, en los sacramentos, en la vida espiritual, etc. Si nutrimos nuestra vida de estas fuentes que están a nuestra disposición podremos, al igual que con un iPhone actualizado, acceder a contenidos y experiencias que de otra manera no podríamos tener, así como también ser menos vulnerables ante los ataques de un virus o ante una falla de seguridad. Esta actualización en nuestra vida de fe nos permitirá leer la realidad cotidiana de una manera distinta y ser más fuertes ante las amenazas del maligno.

2. Notificaciones para una vida más atenta

Apple ha cambiado el formato de las notificaciones en el nuevo iOS 10: ahora son más dinámicas, permitiendo realizar acciones cuando la pantalla está bloqueada e interactuar con ellas. Al mejorar las posibilidades de interacción con las notificaciones podemos, por ejemplo, responder más rápido a un mensaje que nos llega. De esta manera, se hace cada vez más fácil y fluido reaccionar ante una alerta. La prontitud en la respuesta a una notificación en el teléfono móvil puede no ser de tanta importancia. Enviar una respuesta a un comentario en Facebook o a un correo electrónico puede esperar. Sin embargo, en nuestra vida de fe la respuesta al amor que Dios nos regala cada día no puede esperar. Estar atentos a los signos de su presencia en nuestra vida cotidiana y prontos a responder a su voluntad nos ayudará a estar siempre conectados con Él. Por ello es que estamos invitados a vivir el día a día mirando las notificaciones de su amor.

3. Siri: para un mejor diálogo con Dios

Siri es el asistente personal con reconocimiento de voz incorporado en los productos Apple (iPhone y iPad). Puedes pedirle que haga una llamada o que envíe un mensaje a través de WhatsApp, así como también puede indicarte si tienes alguna actividad programada en tu agenda. “Nadie te entiende mejor que Siri”, dicen en el sitio de Apple, ya que con las actualizaciones que se han ido haciendo el sistema se ha hecho capaz de aprender el lenguaje del usuario para poder interactuar de mejor manera.

Al igual como Siri, en nuestra vida de fe también debemos actualizar nuestras herramientas para poder tener un mejor diálogo con Dios ¿Qué podemos hacer para mantenernos actualizados? Lo primero: estar conectados con Él, es decir, llevar una intensa vida de oración. Segundo: conocer su lenguaje, que no es otro que el del amor expresado en las Sagradas Escrituras y en la Eucaristía. Y tercero: confiar. “Habla a Siri como le hablarías a un amigo”, dice en la web de Apple. Con Dios también habla como le hablarías a un amigo ¡Y es que Él es nuestro amigo! Aunque nosotros muchas veces no sepamos qué decirle y qué palabras ocupar, Él siempre nos entiende. Basta con dejarnos conocer por Dios para que el diálogo comience.

No dejemos para última hora la actualización de nuestra vida de fe, convirtiéndonos en un iPhone antiguo que no es capaz de funcionar como corresponde y que cada vez dura menos tiempo encendido. Conectemos cada día nuestra vida a esa batería inagotable del amor de Dios. No sea que cuando necesitemos algo nuestra vida interior se haya quedado en cero.

 

Por @CarlosRomeroV

Las 10 de la mañana, la hora de los católicos

TTS

Mis vacaciones durante el mes de agosto me han permitido constatar una muy buena noticia para la evangelización en redes sociales: temas católicos se cuelan a diario en la lista de Tendencias (Trending Topic) en Twitter.

A la hora tonta de entre las 9 y las 11 de la mañana en España, he detectado al menos 11 TT’s sólo en lo que llevamos del mes de agosto, gracias al trabajo de cuentas católicas de la más diversa índole: cuentas oficiales diocesanas, instituciones eclesiales, medios de comunicación confesionales y tuiteros católicos en general. Los temas tienen un denominador común: pertenecen a la liturgia del día, ya sea la memoria de los santos, las fiestas católicas o el Evangelio del día.

Santos como Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), Santa Clara o Santa Elena fueron TT en su fiesta; así como las festividades marianas de la Asunción o Santa María Reina. También fue tendencia la cita evangélica Mt 17, correspondiente al Evangelio del 8 de agosto, o palabras clave de las lecturas diarias como “El Poderoso” (Lc 1, 49) o “Amarás al Señor” (Mt 22, 37).

¿Cómo lo hemos logrado? Lo cierto es que no hay ninguna labor de coordinación para conseguirlo, ni se ha convocado ninguna quedada. Estas técnicas han dado muy buenos resultados cuando se han realizado para tratar de poner en el candelero algún acontecimiento de especial relevancia para los católicos, pero aquí no ha hecho falta. Mirando al detalle cada uno de estos TT’s se nota enseguida que la mayoría de los elementos que lo componen no son más que tuits programados por las distintas cuentas católicas para recordar a sus seguidores la fiesta litúrgica que se está celebrando. Hoy, por ejemplo, 23 de agosto, Santa Rosa de Lima es TT  con poco más de 500 tuits en su mayoría de cuentas institucionales. Son “sólo” 500 tuits, pero están concentrados en un periodo de tiempo muy concreto y eso es lo que al algoritmo de Twitter le gusta.

Mis sospechas son que la prevalencia de los temas católicos desaparecerá cuando comience el curso y las temporadas de radio y televisión matinales apuesten con fuerza por enganchar a su audiencia a través de redes sociales. No obstante, vale la pena conocer este curioso hecho, que nos habla de lo fácil que es para la Iglesia (compuesta por millares de organizaciones, entidades y personas) penetrar en estos nuevos medios con una mínima labor de coordinación.

Así que ya sabes, al menos en verano, las 10 de la mañana es la hora de los católicos en Twitter.

Comunicar es hacerse entender

Los que somos profesores, como muchos otros comunicadores, sabemos bien lo que significa el título. Uno puede saber mucho sobre un tema, en el supuesto de que sepa mucho, y no ser capaz de comunicar nada, o casi nada, o hasta dar a entender algo muy diferente de lo que se quiere comunicar. De ahí que sepamos que hay dos objetivos esenciales en el buen comunicador: saber lo que quiere decir y saber cómo tiene que decirlo para hacerse entender.

La buena comunicación no es, por tanto, aquella que transmite mucho, constantemente y está una y otra vez dando la “matraca” y machacando en la misma dirección. La buena comunicación es aquella que es eficaz, directa y clara, cuyo mensaje llega a quien quiere y es comprensible por quien tiene que recibirlo. En este sentido, un buen mensaje es mejor que quinientos malos mensajes.

Entonces la gran pregunta es qué significa hacerse entender.

  1. Ser escuchado. En el lenguaje de las redes significa estar en el lugar (red) adecuado en el momento adecuado. Alguien escuchado es alguien con referencias, que se ha situado como referente. Creo que gran parte de este “prestigio” se gana en las redes a través de la escucha y la conversación con otras personas, de estar disponible, de saber acoger personas como son más que por lo que son.     
  2. Captar la atención. Un buen mensaje no es aquel por el que simplemente se pasa la vista, sino aquel que tiene algo que hace detenerse en él. Aporta novedad, es atractivo sin ser estridente, tiene algo que se piensa que es para mí. Diríamos que hay mensajes con personalidad, que se hacen escuchar, frente a otros que son algo más entre muchos otros. La clave aquí es la visibilidad, que sabemos que va de la mano de una buena imagen o de un vídeo apasionado.
  3. Conectar con la vida y los intereses. Frente a la superficialidad reinante, de la que muchos creen que la red es su difusor más grande, lo que constatamos es que existe la posibilidad de conectar (establecer relación) con la pasión de la gente por la vida. Cuando no por sus intereses. Porque la gente busca en internet cosas que tienen que ver con lo que viven. Desde los aspectos más prácticos (cómo poner una bombilla) a lo más complejo (cómo ser feliz, quién es Dios, cuál es mi vocación).
  4. Concisión, claridad. Lo efímero y las limitaciones de la red impulsan un excelente camino hacia lo esencial. Siempre ha sido así, pero además ahora existen límites claros y lenguajes muy concretos que hay que aprender a usar. Las primeras palabras de un tweet, los colores de la foto de Instagram… y cada vez más los vídeos que se repiten y se comparten incesantemente. Pero, en relación con todo esto, diría que lo conciso y esencial hoy es lo que sugiere más de lo que da, lo que señala en una dirección más que aquel mensaje que quiere decirlo todo. El que da libertad a quien lo recibe poniéndolo en camino, el que contagia más emociones que aquel que pretende trasvasar ideas. Tres consejos: orden en el mensaje, limpieza en las palabras, potencia del contenido.
  5. Genera conversación. Lo propio de la red, lo más propio de todo el internet que hoy conocemos. Hasta los bots de Facebook están interesados en dialogar y aprender. ¡Cuánto más una persona! Si hay miles de hombres, mujeres, jóvenes y mayores deseando hablar, ¡cómo no aprovechar la ocasión! La gran diferencia, perdón por la comparación, entre muchas personas y los bots que se van a lanzar al mercado es la capacidad de estos últimos para atender con todo lo que son a la persona a la que “escuchan”, y desde ahí seguir “hablando”. Permitidme como mínimo las comillas. La gran necesidad de lo humano será, seguirá siendo, ponerse de acuerdo y tender puentes reales entre personas. ¡Qué gran tarea para un buen mensaje, para el mensaje esencial!

Y mucho practicar. Atender bien a lo que provoca en general y especialmente a qué personas les llega, interactúan y hacen de tu mensaje ese puente que luego permite seguir hablando. Ésta es la clave definitiva: seguir aprendiendo.

5 puntos esenciales y 2 retos de la #iJornada

@iMision20 vuelve a sorprender con un gran encuentro. Primero fue el iCongreso, el curso pasado las distintas iParty locales, y este año la iJornada, cuyo recorrido tuitero se puede encontrar en #iMision16. Dos ponencias, más de 20 talleres de los cuales cada participante realizaba 4 según su interés y formación. Personas de un gran espectro eclesial, diversas pertenencias y motivaciones.

Los balances personales van siendo expresados en la red. Como ya sucede en muchos eventos, se hace casi al hilo de lo que va sucediendo y permite entablar una conversación al mismo tiempo que se escucha al ponente. No sorprende que se subraye el mismo aspecto desde diversas cuentas, lo cual ya es un buen signo de comunicación, de implicación y de diálogo.

PUNTOS ESENCIALES

  1. Movilidad. La red es móvil. El soporte principal, ganando terreno progresivamente, está en la mano de quien la usa. No nos conectamos al llegar a casa, al sentarnos en la mesa del ordenador, sino en cualquier lugar, según qué momentos.
  2. Escuchamos hablar mucho de vídeos. Hechos no de cualquier manera. Debe ser una comunicación que guste, que cree pertenencia, que dé sentido a la búsqueda que hay detrás del clic, al motivo que impulsa ese acercamiento. Gran comparación. Este ha sido un paso clave, hacia los 5 sentidos. Los vídeos que más brillan en la red son los que emocionan, los que son capaces de conectar de verdad con quien los ve, en los que hay vida, pasión, entusiasmo…
  3. Comunicar es relacionarse. Si nunca fue de otro modo, hoy más que nunca. La comunicación debe estar al servicio de la unidad, sirve para unir. Comprender todo aquello que nos acerca es infinitamente más valioso que centrarse en las discusiones estériles y no pocas veces superficiales que nos separan. Relación que evidentemente en red, como relación de relaciones.
  4.  Volver a lo esencial del mensaje. Sin más. Después de una gran crisis de credibilidad, en la que lo que se decía no era acogido, ni siquiera escuchado, por los escándalos que salen a la luz. En este contexto actual hay que recuperar credibilidad, con la humildad suficiente como para empezar de nuevo. En cierta medida, una gran oportunidad de renovación y de revisión en busca de autenticidad, claridad y nitidez. Sin los mediadores habituales que deben explicarlo todo, haciendo que lo que se quiere decir no necesite intérpretes o explicadores, y nadie pueda olvidarlo.
  5. Comunicar desde la Misión. Hablar para generar, escuchar y hacer que algo suceda, transformar el mundo más allá de las propias autorreferencias que agotan. Es mucho más motivador lanzarse a la misión, que quedarse en las antesalas de uno mismo.

RETOS

En línea con el mismo origen e inicio de iMision está la necesidad de formarse para hacer bien el bien. De ahí la razón profunda de estos eventos, y el sacrificio de muchas personas que lo han organizado con cariño.

  1. Seguir formándose. Comprender que este terreno que pisamos está ahora en permanente construcción y cambio, que su dinamismo exige y posibilita también que sepamos estar en este mundo con competencia y actualidad.
  2. Plan de comunicación global. Entre pasillo, y algo más que entre pasillos, se inciden una y otra vez en preguntas esenciales: para qué, para quién, cómo, por qué… tiempos, medios, recursos… ¡orden y concierto para que la música suene bien! Aquí la tarea que muchos se llevan a sus casas, para la cual la red creada será sin duda alguna imprescindible.

Muchas gracias por el encuentro, por el servicio de unos, la sonrisa de otros, la preparación de las ponencias, los talleres, el esfuerzo por hacer llegar el Evangelio a la gente que vive y convive en el continente digital.

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