Paz en las redes

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La palabra “paz” es uno de esos términos que, de tanto usarlos, como en el famoso tema de la Jurado, terminan por romperse, por vaciarse de significado. Le pasa también a “solidaridad” e incluso a “familia”. Palabras con un significado tan alto que difícilmente alguien podría no tenerlas en estima. Y esto es un problema, porque, si en el mismo saco caben desde el misionero que renuncia a su vida para darla, hasta el que despacha su ración de solidaridad anual con un paquete de macarrones en La Gran Recogida, ¿qué es solidaridad? Todos valoramos la familia, pero si a cualquier cosa llamamos familia (muchos incluyen aquí a mascotas varias), ¿qué es la familia?

Cuando nos referimos a la paz, nos pasa igual, a todos se nos llena la boca, pero ¿Qué es la paz? Que no haya guerra abierta en nuestro entorno más cercano no significa que no la haya en muchas partes de nuestro mundo a dos horas de avión. Eso si hablamos de guerra abierta, pero estamos rodeados de numerosas “guerras” donde el odio y la incomprensión campan a sus anchas: en la política, en las relaciones comerciales, en el deporte, en los pueblos y vecindarios, dentro de las familias…

Todas estas guerras ofrecen su reflejo en las redes sociales, auténticos campos de batalla donde los contendientes ajustan cuentas. A veces no hace falta mucho para que salte la chispa en mitad de cualquier tema banal. En su mensaje para esta Jornada Mundial de la Paz 2016, el Papa nos da pistas para trabajar por la paz auténtica, esa que no es sólo una palabra para enmarcar. Nos invita a «no perder la esperanza en la capacidad del hombre de superar el mal, con la gracia de Dios, y a no caer en la resignación y en la indiferencia».

El perfil social de un cristiano debe ser una “isla de misericordia” donde la gente encuentre alguien que se preocupa por los demás, que no es indiferente, que no se resigna ante las injusticias que ocurren a su alrededor, que confía en el otro y le tiende la mano incluso cuando el otro no parece dispuesto a dialogar… Ojalá, en este 2016, cada uno de nosotros pueda ser, en las redes sociales, “instrumento de tu paz”.

Juguetes en las redes sociales

Hace ya tiempo que empezaron a llegar a casa catálogos de juguetes de hipermercados, grandes almacenes y jugueterías especializadas en educación. El que tengo a mi lado mientras escribo tiene ¡179 páginas! Junto a los juguetes de toda la vida, todos ofertan consolas y videojuegos. Algunos, dispositivos móviles como tablets y smartphones.

Es la época del año en la que nos hacemos más regalos. Algunos estudios, que han sido citados las últimas semanas en la prensa, dicen que gastaremos, en media, 250 euros por persona en hacer regalos pero lo cierto es que habrá muchos españoles que destinaremos importes muchos mayores. De hecho, en el mencionado catálogo, el juguete más caro es un mecano que interactúa y cuesta 399,99 euros.

Sin embargo, el Papa Francisco habla en su Encíclica Laudato Si´de nuestro “consumismo obsesivo”, constatando que “las personas terminan sumergidas en la vorágine de las compras y los gastos innece­sarios” (n. 203 del capítulo “Apostar por otro estilo de vida”).

Así que me he animado a investigar qué se dice en las redes sociales de los juguetes.

En Facebook solo aparece publicidad de los comerciantes con numerosas promociones. Ni siquiera he encontrado el grupo que unos padres abrieron hace unos años para protestar por tener que estar los días 6 y 7 de enero montando juguetes, que vienen descompuestos en cajas comprimidas por razones de abaratamiento de la logística (con el que me identifiqué, por cierto).

Por otra parte, en Twitter proliferan en abundancia las campañas solidarias que invitan a sumarse a recogidas de juguetes para niños que no podrán tenerlos, organizadas no sólo por oenegés sino incluso por equipos de fútbol como la Real Sociedad. De ellas quiero destacar la de @MayFeelings Toys que pone en contacto directo a quienes pueden compartir sus juguetes con familias que los necesitan.

También he encontrado algunos tuits, muy escasos, dedicados a defender que los juguetes no tienen género. E incluso, algunos abriendo el debate entre los juguetes tradicionales versus los digitales. Muy pocos y sin impacto. Qué decepción. Pensé que las redes sociales sería un buen lugar para este tipo de debates.

Más originales son los tuiteros nostálgicos que añoran sus juguetes de la infancia.

Por último, también hay quien advierte de las falsificaciones de juguetes en España.

O del incremento de los precios después de unos años de congelación por la crisis económica. Pero no he sido capaz de rastrear comentarios que cuestionen el nivel de consumo. Menos mal que @AleteiaES nos ha recordado que “Caprichos, antojos y juguetes en Navidad: a veces hay que decir No” (go.aleteia.org/sQdkcOM) 

El mejor regalo

Desde el blog de Imision animo a utilizar a las redes sociales para ayudarnos, unos a otros, a reflexionar en profundidad sobre el sentido que damos a los regalos navideños. Apoyemos la campaña www.estanavidadregalate.com con su video #elmejorregalo que también nos ha acercado @AleteiaEs: “Esta Navidad haz el mejor regalo: A ti mismo”.

 

Recuerdos a la fuga

La otra tarde, conduciendo entre reunión y reunión, iba escuchando la radio y quedé sorprendido por algunas breves entrevistas, testimonios de afectados por ELA (esclerosis lateral amiotrófica).

No voy a hablar en concreto de esta enfermedad. Me interesa tratar de dirigir un discreto foco, aunque sea una pequeñita y tímida luz hacia los afectados de cualquier tipo de degeneración neuronal.

Digo afectados con toda la intención, porque quien más acaba padeciendo estas enfermedades son los familiares de los enfermos. El enfermo la experimenta y la padece, los familiares y cuidadores la padecen.

Situaciones vitales que colocan al individuo en una suerte de límite existencial, mientras trata de sostenerse caminando erguido sobre sobre el filo de la navaja de su propia vida.

Imagino que los inicios serán desconcertantes; supongo que cuando uno comienza a ser consciente, antes de que lo sean sus allegados, combinar desconcierto, dolor, incertidumbre, humor, desamparo habrá de ser un equilibrio malabar difícil. Rabia, incomprensión, disimulo, aceptación.

Me impresionó profundamente el reportaje de COPE. Hoy quiero utilizar las redes para que la vela de mi oración, y la de aquellos que quieran unirse, vaya encaminada a sostener a esas personas, tantas veces refugiadas de sí mismas.

Ha de ser duro el momento en que los hijos, especialmente si los hay pequeños, empiezan a vislumbrar que algo extraño ocurre; demoledor cuando aparezca la incomprensión, la soberbia o la frialdad del cónyuge, la indiferencia del hermano. Picos de sierra. Normal. Todo normal. Procesos por los que, supongo, habrán de pasar.

Que aquellos que aún conserven consciencia, recuerdos, sepan que alguien reza por ellos; que sin recuerdos, sin consciencia, siguen teniendo alma, siguen siendo Suyos; que en la debilidad de las debilidades son los favoritos del Señor. Mientras aún comprendan quiero que sepan que, a medida que se va velando la película que han ido protagonizando, el abrazo amoroso del Padre se va haciendo más tierno y más intenso, y el arrullo de María los mecerá hasta que duerman.

Pido por sus acompañantes, sus familiares, sus cuidadores. Que tengan paciencia, entre sus soledades, miedos e incomprensiones, y sepan ser el abrazo del Padre y el arrullo de María, porque ellos, al menos, sí son conscientes.

Mirada de misericordia ad intra y ad extra. A todos, este año, los llevo conmigo camino de Belén. ¿Venís también vosotros?

No es del Papa todo lo que reluce

Falso selfie del papa Francisco que ha corrido por redes sociales

Falso selfie del papa Francisco que ha corrido por redes sociales

¿Has visto ya el primer selfie del Papa lanzado desde su cuenta oficial de Instagram? Ilustra este post, aunque lamento decirte que no es un selfie, sino un fotograma retocado de un vídeo, y que no lo ha lanzado el papa sino unos suplantadores. A las pocas horas de que saltara la noticia el lunes por la mañana ya eran varios los medios de comunicación que se habían hecho eco de la supuesta foto publicada por el papa. Sin embargo, esa misma tarde, diversos blogs desmentían la autenticidad de la autofoto ya que el perfil que lo lanzó no era el del Vaticano, sino uno que suplanta su identidad afirmando ser el perfil oficial de la Santa Sede.

Te cuento otro caso: “Navidad eres tú cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu corazón…”. Seguro que alguna vez te ha llegado esta ñoña reflexión sobre la Navidad atribuida al Papa Francisco y que, por estas fechas empieza ya a circular de nuevo por los grupos de Wassap y los muros de Facebook. Pues también es falso. Tanta ha sido la repercusión de este mensaje (hay decenas de miles de blogs y webs que lo vienen reproduciendo desde hace dos años) que la mismísima Santa Sede ha tenido que salir a desmentir su autenticidad a través de su perfil oficial en Facebook. 

Hay decenas de “hoax” (bulos que corren por las redes sociales sin la más mínima garantía de fiabilidad) sobre el papa que, lejos de ser inofensivos, hacen mucho daño desluciendo los verdaderos mensajes de Francisco y rebajando el Evangelio a poco menos que un manual de autoayuda.

Cada vez que compartimos uno de estos mensajes en nuestros grupos y redes, estamos siendo cómplices de una diabólica maniobra de la confusión. Frente a ello, los católicos debemos estar alerta y servir de cortafuegos para evitar la propagación de este tipo de contenidos. Las personas más sencillas, las menos preparadas teológica y tecnológicamente, son las víctimas más vulnerables. Aconsejémosle ir a las fuentes. Ningún perfil, por muchas fotos papales, muchos escudos, o muchos “vaticanos” que lleve en el nombre es oficial a menos que esté en el listado que adjunto al final del presente post.

Otra herramienta que puede serte muy útil es la siguiente: Cuando te llegue un mensaje del Papa de cuya autenticidad tengas dudas, selecciona una frase de entre 10 y 15 palabras, cópiala y pégala en el buscador de la página oficial del Vaticano (es la lupa que hay arriba a la derecha en este enlace). Ponle, eso sí, unas comillas al inicio y al final de la frase y pulsa intro. Si esa oración es del papa, no hay duda, aparecerá en la búsqueda y te indicará qué día fue pronunciada, con qué motivo, etc. Si no aparece, ya sabes, es un timo.

Aquí los perfiles oficiales del Papa (o de la Santa Sede) en español:

https://www.facebook.com/news.va.es

https://twitter.com/Pontifex_es

https://www.instagram.com/newsva/

https://www.youtube.com/user/vaticanes

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