Consumo “digital” responsable

Tarde o temprano terminamos haciéndonos grandes preguntas relacionadas con nuestro consumo digital. ¿Qué impacto tiene en nuestra vida y en el mundo? ¿A dónde nos está llevando y dónde puede desembocar todo esto? ¿Qué favorecemos con lo que tenemos entre manos? ¿Es posible un mundo mejor con el empuje de lo digital? ¿Qué recursos estamos invirtiendo en todo esto, de dónde surgen, quién los produce, quién los explota, quién se beneficia? ¿Estamos metidos en una espiral de más y más cantidad de cosas, con poco margen de reducción, reutilización, reciclaje? ¿Todo esto es tan inevitable como parece?

Os invito a responder, a comentar alguna de las preguntas para crear diálogo y debate. Muchas veces tenemos la sensación de que “llegamos tarde”, pero todo esto está comenzando.

Me quedo en lo primero. Somos “consumidores digitales”, con poco de creadores y mucho de receptores. Y este ritmo es frenéticamente imparable, a no ser que hagamos algo. Mis alumnos más pequeños, de unos 15 años, ya han tenido en sus manos varios móviles de diferente generación, conocieron la cámara de fotos digital, seguramente tienen una tablet como mínimo, y han contado con más de dos ordenadores a su disposición. Su conexión a internet ha ganado mucho en velocidad y capacidad, hasta el punto de que no recuerdan lo anterior y se enfadan cuando va lento. La tecnología será para ellos como una prenda de vestir para mis padres.

Como consumidores, gracias a la reflexión que se ha hecho desde sectores muy sensibilizados con el medio ambiente, ocupamos un puesto en la sociedad que no nos exime de responsabilidad, sino más bien todo lo contrario. Vuelvo con esto a las preguntas del inicio. El consumidor hoy es alguien que, si se da cuenta, tiene también poder cuando actúa con criterio y conciencia, sin conformismos.

Quizá sirva para empezar la reflexión, una pregunta clásica: ¿Qué es lo que realmente necesitamos, y qué necesidades nos creamos? Y una más, también clásica: ¿Nos informamos de algo más que el precio y la capacidad cuando compramos?

Sé que hay muchas iniciativas que cuidan el planeta. Ojalá seamos sensibles con lo que tenemos.

  1. Aprovechar la vida útiles de las herramientas tecnológicas.
  2. Hay lugares donde dejar los móviles que “no valen”. Reciclar sigue siendo fundamental.
  3. Luchar por baterías limpias de “coltan de sangre”.
  4. Reducir el consumo energético con menos luz en la pantalla, apagando la WiFi, o apagando directamente el móvil cuando no se use.
  5. Apoyar campañas en la red para recaudar beneficios.
  6. Servirse de apps solidarias.

¿Hacemos una lista entre todos? ¡Comparte! ¡Pensemos juntos!

Seguimos en diálogo, @josefer_juan

joseferjuan

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