Evangeliza tu persona, no tus contenidos

Planteemos en serio esta cuestión: ¿Crees que tiene fuerza evangelizadora en internet una charla estupenda que des sobre, por ejemplo, el Padrenuestro? ¿Quién crees que abrirá ese contenido para leerlo, escucharlo o prestarle atención? ¿No estará más destinado todo esto a las personas que ya creen y, entre estos, aquellos que tienen cierto interés y les preocupa? ¿Conseguirá llegar a los alejados, alcanzará a quienes viven en las periferias, en los márgenes de la religiosidad? La respuesta general, a la que caben excepciones, es NO.

Por el contrario, ¿qué puede llegar a otros, qué se consume principalmente en internet por aquellos que buscan, que están abiertos, que manifiestan una cierta inquietud respecto de su existencia? ¡La vida de otras personas! Piénsalo. Un entorno en el que se puede compartir la vida, y una vida auténtica no una vida “postureada” o teñida de color, es la que más evangeliza, porque es aquella que puede conectar, generar empatía despertar verdadero interés en el otro. Lo específico religioso, en muchos casos, se queda para “consumo interno” de los creyentes. ¡Ojo, que también es importante, que también estamos necesitados de testimonio, de profundización y de verdad que aliente nuestra vida!

Sin embargo, si quieres llegar a otros, si quieres transmitir algo más allá de lo que comúnmente se practica, ¡será tu vida el mejor, casi único cauce para esta transmisión! No hace falta ni que citemos textos, basta con ver lo que sucede en la red. En este sentido, las redes sociales ofrecen un entorno, un marco incomparable para hacer una propuesta realmente vivida. No una propuesta o mensaje para que otros vivan, sino una propuesta de vida fundamentada en el Evangelio, en el Señor.

Compartir vida, lo mejor de la vida o lo más cotidiano e insignificante, sin que por eso ambas cuestiones se excluyan, ya es una forma de interpretar el mundo entero, de dar a conocer dónde se encuentra alegría y vida en abundancia. Una foto, un encuentro, una experiencia, un pequeño vídeo… ¡muestra en qué te fijas y hoy puede llegar al mundo entero!

 

joseferjuan

5 comentarios

  • Para eso hay que tener voluntad. Hay un sector de creyentes católicos y de sacerdotes católicos que no tienen ningún interés en una nueva evangelización. El uso de las redes por éstos es, efectivamente, dirigirse a los convencidos y afirmarles en su convicción ” de mayor calidad “. No tienen interés ninguno en evangelizar en este momento, porque favorece a una Iglesia Católica que no les conviene. Alimentan su discurso, contrario al pontificado actual y todas sus consecuencias. Son mensajes que no quieren pescar hombres, sino que el páramo sea cada vez mayor. No van a dar facilidades. Son muy numerosos e influyentes en muchas capas de la población: mensaje sencillo, fotos de comida, frases de Chesterton, testimonios desgarradores, mucho “super autobús”, de vez en cuando chistecillo buen rollito, familias muy sonrientes y numerosas. Alternan lo retro con el jijiji. Crean cientos de perfiles falsos. Movilizan los likes como un ejército.

    Se podría hacer un estudio sobre la foto de facebookers, ituners, ivooxis religiosos: de cuando tenían muchos años menos ( juventud, belleza, piedad ). El cura guapo. Mucho Rosario, y efectivamente, mucho Padre Nuestro, y mucha Virgen. Alimentan el lema “Dios es de los nuestros”. Nada de acercamiento al pensamiento católico moderno, al hombre y la mujer católico de nuestro tiempo. La palabra modernidad es un lanza dardos.

    Por lo tanto: hay mucho que hacer, pero, sobre todo, hay que hacerlo. Tempus fugit.

    Gracias por su trabajo.

  • Saludos Teresa. Lejos de mí hacer la crítica que propones. Antes al contrario. Lo que he querido decir, y perdona si me he expresado mal, es que hay una diferencia importante entre evangelizar y cuidar a los de dentro. Ambas cosas son absolutamente necesarias para la Iglesia. A mi entender.

  • Olga Elizabeth Saucedo León

    Gracias por la reflexión,no lo había pensado

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