imágenes de uno mismo

foto

 

En post anteriores hemos ido analizado diferentes cuestiones sobre el uso de imágenes en nuestras publicaciones, redes sociales, etc… (imágenes de terceros, imágenes de menores) y Josefer dos excelentes reflexiones sobre los selfies e instagram

Hoy el tema que os propongo es a la inversa. Os traigo una pequeña reflexión sobre lo que supondría que un tercero usase una de nuestras fotos con fines totalmente diferentes a los que buscábamos nosotros al publicar la foto.

Es una reflexión que tenemos que hacer antes de subir cualquier imagen. Las consecuencias pueden ser impredecibles. Incluso contrarias a nuestras ideas, creencias… Al hacer del acto de subir fotos un hecho cotidiano y natural pensamos que nunca nos ocurrirá a nosotros, es probable que incluso ni nos enteremos. Seguro que has recibido y visto el video del niño y el pollito, nunca te has parado a pensar quién es ese niño, quiénes son sus padres,… se convirtió en un efecto viral y que todo el mundo conoce. Cada vez que alguien me habla de él me pregunto lo mismo ¿qué estará pasando por la cabeza de esos padres a día de hoy? pues como este caso hay más, y seguramente me atrevo a asegurar que más del 90% de los memes que circulan están hechos con fotos cogidas de terceros sin autorización.

Ya comentábamos hace uno días que cuando alguien sube una foto parece que esa imagen pasa a ser de “todos” recuerda, puede terminar en cualquier parte, algunas veces para bien, otras para mal. Son muy comunes entre los adolescentes las fotos en el cuarto de baño enseñado su cuerpo, para ellos un acto sin importancia, para otros una oportunidad como muestra este video que lanzó el gobierno de. El video de menos de un minuto de duración forma parte de la campaña “Conéctate Seguro PY” y muestra el lado negativo de las redes sociales. En la grabación se ve a unas adolescentes en bikini que se fotografían y luego suben la instantánea a Facebook, sin prever que un desconocido luego tomaría la imagen para promocionar un portal sexual para jóvenes.

 

Hace unos meses, con motivo de un partido crucial para el Atlético de Madrid, el padre Julián Lozano, miembro del staff de #Imisión, subió esta foto de su parroquia durante el descanso del partido. La foto tuvo 2324 Retuis y de ella se hicieron eco el ABC y el www.huffingtonpost.es entre otros. Seguro que Julián no se esperaba esta repercusión. La foto no tiene mayor trascendencia, pero imaginemos que se hubiera convertido en viral una imagen del propio sacerdote y posteriormente hubiese sido modificada en contra de su parroquia o la iglesia, el efecto hubiera sido el contrario.

Muchos podemos pensar que esto no nos va suceder nunca y que las opciones de privacidad que nos ofrecen algunas redes sociales lo van a impedir. Dejadme que os diga algo, cualquier cosa que se pueda ver por una pantalla puede ser reproducida, modificada y enviada. Aunque no funcione el botón derecho con la opción “Guardar imagen” todos los teclados tienen el botón imprimir pantalla que nos permite crear un jpg con lo que estamos viendo en ese momento. Al igual que pasa con nuestros Smartphone, todos tienen una combinación de teclas que nos permiten guardar el contenido en pantalla. Nadie está a salvo, por eso mismo te ruego que antes de subir cualquier foto pienses en las consecuencias que esto pudiera tener. Te dejo algunos consejos, piensa sobre ellos y actúa en conciencia:

  1. No subas cientos de fotos. Selecciona, piensa,… no vayas demasiado deprisa.

  2. No subas fotos de tus ‘conocidos’ sin su permiso. Al subir fotos de tus amigos, familia, etc. los expones a un riesgo y violas su privacidad.

  3. Una norma de seguridad es que insertes una ‘marca de agua’ a tus fotos, ya sea con tu nombre o algo que indique que eres el autor original de esas fotos. Aunque muchas de ellas se pueden borrar, ya obligas al que quiera hacerlo ponerse a ello, y quieras que no ese trabajo se puede ahorrar buscando otra foto.

  4. No te hagas fotos comprometidas. Con esto no solo hablo del carácter sexual, piensa en acciones que un cristiano no debería hacer; por ejemplo reírse de otro, menospreciar a un colectivo… Si eres sacerdote, consagrado o perteneces a algún movimiento piensa antes de subir una imagen que esta pueda ser utilizada en contra del grupo o movimiento, lo que era un acto inocente se puede convertir en un ataque a la Iglesia.

  5. Al compartir información comparte solo la necesaria y asegúrate antes de darle al botón que es exactamente lo que quieres subir, no habrá vuelta atrás.

 

 

 

 

 

 

Jota Llorente

Facebook Twitter YouTube 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.