Evangelios vivos con pies de tuiteros

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Hoy celebramos a una gran santa: Teresa de Jesús y mañana celebraremos la entrada en la lista de los santos a otros 7 grandes:

El francés Salomone Leclercq (Nicolas-Louis Leclercq), de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Hermanos de la Salle), mártir. En plena Revolución francesa, fue martirizado en 1792, junto a otros 94 compañeros, en el patio de un convento carmelita, donde estaban arrestados.

El sacerdote italiano, Ludovico Pavoni, fundador de la Congregación de los Hijos de María Inmaculada, nacido en Italia en 1784. Un sucesor de San Felipe Neri y precursor de San Juan Bosco; dejo dignidades para trabajar con los niños más pobres, fundando el Instituto de San Bernabé, instaurando una red de auténticas escuelas profesionales.

Alfonso María Fusco, fundador de la Congregación de las Hermanas de San Juan Bautista. También italiano, nacido en 1839, su pasión fue ayudar a los jóvenes pobres y huérfanos. Para ellos creo las Casas de la Providencia, donde eran acogidos y educados. Hoy, hay Casas de la Providencia en los cuatro continentes.

José Sánchez del Río, niño “cristero”, asesinado con catorce años, en 1928, durante la persecución religiosa de México. Otro niño amigo, que presenció el martirio escribió: «Le pidieron que renegara de su fe, so pena de muerte. José no aceptó la apostasía. Murió gritando: Viva Cristo Rey».

José Gabriel del Rosario Brochero. Popularmente llamado el cura Brochero. Sacerdote argentino fallecido en 1914; era un pastor que llevó a lomo de mula el Evangelio y el progreso a los más necesitados de su región. Un pueblo lleva su nombre. De él dijo Francisco: «A lomos de una mula, conoció todos los rincones de su parroquia. No se quedó en la sacristía a peinar ovejas».

Elisabeth de la Santísima Trinidad (Elisabeth Catez), francesa, carmelita descalza. Nace en 1880. Escritora mística, nos dejará una hermosa oración a la Santísima Trinidad, que comienza con estas palabras: «¡Oh, Dios mío, Trinidad a quien adoro! Ayudadme a olvidarme enteramente para establecerme en Vos, inmóvil y tranquila, como si mi alma estuviera ya en la eternidad…».

Manuel González, sevillano de nacimiento, sus restos están en Palencia, arcipreste en Huelva y obispo en Málaga. Creador en esta última diócesis de un Seminario que es toda una catequesis, configurador de sacerdotes, fundador de la Unión Eucarística Reparadora y de las Hermanas Misioneras Eucarísticas de Nazaret. Y yo añadiría, protagonista de las redes sociales.

@sanmanuelg y #manuel16 están llevando a cabo una labor impresionante desde el 20 de junio (día en que el Papa Francisco puso fecha a la canonización de Don Manuel González) para difundir las sencillas y claras enseñanzas de Don Manuel González. Las redes sociales resultan ser un medio poderoso para llegar con rapidez a todos los rincones del mundo y seguro que serían un medio usado por Don Manuel hoy día pues, entre sus muchas enseñanzas tenemos: «Enseñad pero no esperando a que vengan, sino yendo a que oigan».

Seamos esos altavoces para transmitir la buena noticia también en las redes, en todos los lugares donde estamos y donde está la gente, seamos “evangelios vivos con pies de cura” de seglar, de religioso, de misionero, de tuiteros… ¡Y a celebrar esos nuevos 7 santos en los que poder mirarnos para buscar la santidad! ¡FELIZ DÍA!

 

Encarni Llamas

Encarni Llamas

Periodista cristiana malagueña. Esposa, madre de tres hijos, estudiante de Teología y Pastoral Familiar. Deseando comunicar cada día la mejor de las noticias: el Evangelio.

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San Jerónimo… y ¿tú?

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Hoy celebramos a San Jerónimo, uno de los cuatro Padres Latinos de la Iglesia. Conocidísimo por ser el traductor de la Vulgata siguiendo el encargo del Papa Dámaso I. Sacerdote, asceta, erudito.

Hombre de carácter duro, muy de “al pan, pan y al vino, vino”. No se andaba con contemplaciones ni con medias tintas. Feroz contra las herejías. Corregía de un modo implacable. Además, podríamos decir que era irascible. Y, sin embargo, santo… Y esto me anima, porque no sé yo a quién me recuerda ese carácter…

Una vez más los santos nos muestran con su vida que, a pesar de todas nuestras debilidades, cualquiera puede llegar a serlo; todos debemos tenerlo como meta.

Además de sus libros, con la cantidad de cartas suyas que se conservan, no quiero ni imaginarme la revolución que habría supuesto de haber tenido un ordenador, Tablet o Smartphone y conexión a internet. Si ya fue calumniado en su época (ay, Santa Paula) y se granjeó importantes antipatías ¿os lo imagináis con una cuenta de Twitter o un perfil de Facebook? Pues quizás sería bueno hacer ese ejercicio de imaginación. ¿A cuantos nos encontramos a diario en la redes con un carácter impetuoso y que expresan lo que se les pasa por la cabeza sin el tamiz de la delicadeza? ¿Qué pensamos de ellos? ¿Llegará alguno de esos personajes a ser un santo, aunque sea anónimo, como lo es Jerónimo? ¿Emitimos nuestro juicio sobre ellos, aunque sea interno, pasándolo por el tamiz de la caridad?

Por otro lado ¿Qué pensaría Jerónimo si viviera en nuestro tiempo? ¿No estamos, quizás, demasiado pendientes de no herir, de no molestar, de no ser señalados por el dedo quien sea? ¿Nos expresamos como realmente pensamos o, por el contrario, pretendemos adaptarnos a los aires ideológicos imperantes? ¿Usamos realmente la libertad de pensamiento y expresión? ¿Somos en verdad expresión y ejemplo de un cristiano?

Tú ¿Qué respondes?

 

Enrique Casanueva

Casado y padre de dos niñas. Misionero Laico del Santísimo Redentor. Scalando en Familia.

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Dios en Google

Ayer Google cumplió 18 años. Y con motivo del aniversario busqué la palabra “Dios” en Google Trends. El resultado es la imagen que pongo en portada. Como veis, bien podemos hablar de un interés creciente. Es una búsqueda consolidada y relevante, que no sólo se mantiene en el tiempo sino que es una “búsqueda popular”. Google otorga a las búsquedas un valor estadístico de popularidad, siendo el máximo 100 puntos. El último resultado de esta estadística es 98. ¡No digo más!

Otra cuestión, no menos interesante, es ver con qué términos se asocia. Quizá rastreando en la parte inferior nos aporte claridad. Pero he vuelto a Google, a la barra típica, y he ido haciendo preguntas sobre Dios:

  • Si escribo “Por qué Dios…” se autocompleta con 5 resultados (en mi zona), que son: … permite el sufrimiento, … creó al hombre, … permite el mal, … te hizo tan bella, …no existe. Independientemente de lo que cada cual pueda encontrar, las preguntas son muy interesantes. Se relacionan directamente con el sufrimiento humano, son muy existenciales.
  • Si escrito “Quién es Dios…” encuentro: … padre, … para ti, .. para mí, … según la Biblia, … hijo. De nuevo, búsquedas en las que se notan preocupaciones personales, mezcladas esta vez con dogmática. Y resulta interesante ponerse en el lugar de alguien que quiere encontrar respuestas sobre quién es Dios para otros, e incluso pregunta a Google “Quién es Dios para mí”. Me imagino diversas circunstancias en las que alguien puede hacerlo. Es parte de nuestro tiempo.
  • Si escribo “Dios quiere…”, me quedo sin palabras al autocompletarse: … que todos los hombres se salven, … ayudarte, … que seas feliz, … lo mejor para ti, … que seamos felices. ¡Google lo tiene claro! ¡Esta es la línea!
  • Entre otras cosas, he terminado mis búsquedas con “Dios busca…” ¡Te invito a que encuentres tú mismo la respuesta.

Más allá de todo esto, y de lo que puede significar, sabemos que Google dice que es un buscador pero realmente tendríamos que decir que es un “respondedor“. ¿Con qué se encontrará la gente que esté necesitada de una palabra.

Nos vemos en Twitter: @josefer_juan

3 formas de hablar con jóvenes en las redes sociales

No hay nada mejor como hablar con un amigo para tener las cosas claras. No hablo de jóvenes, sino de mi experiencia esta tarde con Dani (dos Dani en la misma tarde). Intercambiar opiniones e ideas, mirar en la misma dirección, sentir que hablas con alguien a quien también le preocupa el mundo y los jóvenes.

Las redes sociales están masivamente ocupadas por jóvenes. Pero no todas por igual. En unas su presencia es meramente testimoninal, en otras cualquier notificación se convierte para ellos en alerta, en llamada, en reclamo. Da igual qué estén haciendo en ese momento, les pica el gusanillo de qué habrá ocurrido. Si se alejan mucho del teléfono en alguna circunstancia, sienten una pérdida descomunal.

Por otro lado, añadir que cualquier reducción de una red social a mero expositor sin intercambio, es una burda reducción, una atroz pérdida de todo su potencial relacional y comunicativo. Si algo tienen las redes sociales que nunca más la historia disfrutó es la capacidad de diálogo e intercambio, de generar espacio común en el que poder hacerse mutuamente presentes.

Hablando de estas cosas, llegó este post.

  1. Interactuar con ellos en público. Es decir, poner un comentario a alguna de sus publicaciones o sus imágenes. Un mensaje que cualquier persona puede ver, especialmente el siguiente. Ante muchas fotos algunos no sabrán qué decir. La experiencia demuestra que con este tipo de mensajes hay que ser altamente prudente, que el hecho de que te dejen ver ya es un privilegio, pero dar un paso más allá puede ser considerado como una intromisión. Revela públicamente una valoración e intercambio. Por otro lado, todo quedará probablemente en esto, en un mero comentario y en un agradecimiento posterior, sin dar lugar a más interacción.
  2. Generar una conversación pública, en la que hay más participantes. A esto se presta más un espacio como Facebook, si somos capaces de leer lo que otros dicen en lugar de comentar sólo lo nuestro. Suelen ser temas más genéricos, que dan pie a un diálogo diferente, alejado del toque personal y de la imagen pública de cada uno. Dicho de otro modo, no se suele comentar una foto o un instante de la vida de alguien, sino un tema de actualidad o de interés. Como digo, son muchos los que pueden participar de un hilo de Twitter o de una conversación en Facebook.
  3. En privado. Algo que se ha potenciado mucho, quizá fruto del retraimiento provocado por la intromisión de adultos y la insistencia en los peligros de internet. Cualquier persona que conozca los medios de los más jóvenes se habrá percatado del incremiento de espacios para el trato personal y privado, a la par que efímero. Nada queda, nada se ve en público, del diálogo mantenido. Una oportunidad sin duda para otro tipo de conversaciones, para otro tipo de disponibilidades. La pregunta que muchos se harán es quién da el primer paso, quién comienza y lanza la primera pregunta y en qué tono. Y recuerdo un verbo muy importante de estos últimos años: “primerear”, la valentía del primer paso. No digo más.

Si quieres, seguimos dialogando en Twitter. @josefer_juan

Nunca escribas “OK.” (si hablas con un adolescente)

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Entre los mayores de 25 es algo normal. En el mundo profesional, comercial, personal, institucional, a través de email, Whatsapp, Skype, Telegram o Messenger. Cuando alguien quiere manifestar acuerdo con su interlocutor de forma rápida y amable, teclea los dos caracteres mágicos: “ok”. Las alternativas serían “vale”, pero es demasiado informal; o “de acuerdo” pero es demasiado formal y largo de escribir.

El caso es que, no se sabe por qué misterios del lenguaje, estas dos simples letras, en el contexto de un grupo de whatsapp con adolescentes, pueden provocar un serio conflicto. Resulta que, para ellos, tiene una particular connotación brusca y antipática. El carácter agrio de la locución se ve agravado (según he podido indagar) si va seguido de un punto final. Es decir, que nunca des la aprobación a alguna pregunta de un adolescente con un simple “OK.” porque es una terrible bordería. Su pronunciación es, de hecho, según ellos, un seco y gutural “oc”. ¿Su significado? Algo así como “te digo que sí pero no estoy conforme”. En su particular dialecto, la afirmación de acuerdo se escribe con todas las letras, exactamente “okey”. También suelen usarse terminaciones de todo tipo para evitar proferir el temido exabrupto del tipo “oki”,”okis”, “okeyer”, “okaa”, “okay”, etc.

En un blog sobre evangelización digital como este, la anécdota puede servirnos para comprender que en la búsqueda del encuentro con los jóvenes, no nos basta usar sus mismas herramientas. Hay que conocer su lenguaje, sus formas o sus gustos a veces incomprensibles para los mayores. Y es que hay formas muy viejunas de usar las redes sociales más innovadoras.

Así pues, la próxima vez que quieras responder a tu hijo o tus alumnos, o a los chicos de tu parroquia sin parecer cortante, no te quedes sólo en la “o” y la “k”. Sé generoso y añádele una letrita más. Sé amable ¿Oki?

P.D. Si quieres profundizar en el esotérico mundo de las expresiones adolescentes, yo he encontrado este artículo que recoge más de 40

Antonio Moreno

Periodista, miembro del Camino Neocatecumenal, padre de familia numerosa, explorador de verdades, buscador de la Verdad

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3 lecciones del nuevo iOS 10 para tu vida de fe

¿Has actualizado alguna vez tu teléfono móvil? ¿Te has fijado que, pasado un tiempo, se vuelve casi un requisito obligatorio tener el último sistema operativo? Cada día las aplicaciones que usamos van mejorando, presentando nuevas características e, incluso, corrigiendo errores o revisando la vulnerabilidad ante ciertas amenazas. Actualizar los dispositivos móviles es, hoy en día, un requisito indispensable si queremos que estos funcionen de la mejor manera ¿Qué nos puede enseñar esto para nuestra vida de fe? A continuación te presentamos 3 lecciones para nuestra vida cristiana que podemos sacar de iOS 10, el nuevo sistema operativo de Apple para sus productos iPhone y iPad.

1. Una actualización siempre es necesaria

Mantener actualizados nuestros dispositivos es, casi, un ejercicio de responsabilidad. A más de alguno le ha pasado alguna vez que por no tener la última versión del sistema operativo no puede usar WhatsApp, por ejemplo. O, tal vez, por no tener la versión actualizada de alguna aplicación que usas en tu día a día no puedes disfrutar de una determinada función. En la vida de fe ocurre lo mismo: es necesario actualizarse. Para ello debemos tener una formación permanente: estar al tanto de lo que ocurre en nuestra Iglesia y dedicar parte de nuestro tiempo para conocer y profundizar en la Palabra de Dios, en los documentos del Magisterio, en la vida de los santos, en los sacramentos, en la vida espiritual, etc. Si nutrimos nuestra vida de estas fuentes que están a nuestra disposición podremos, al igual que con un iPhone actualizado, acceder a contenidos y experiencias que de otra manera no podríamos tener, así como también ser menos vulnerables ante los ataques de un virus o ante una falla de seguridad. Esta actualización en nuestra vida de fe nos permitirá leer la realidad cotidiana de una manera distinta y ser más fuertes ante las amenazas del maligno.

2. Notificaciones para una vida más atenta

Apple ha cambiado el formato de las notificaciones en el nuevo iOS 10: ahora son más dinámicas, permitiendo realizar acciones cuando la pantalla está bloqueada e interactuar con ellas. Al mejorar las posibilidades de interacción con las notificaciones podemos, por ejemplo, responder más rápido a un mensaje que nos llega. De esta manera, se hace cada vez más fácil y fluido reaccionar ante una alerta. La prontitud en la respuesta a una notificación en el teléfono móvil puede no ser de tanta importancia. Enviar una respuesta a un comentario en Facebook o a un correo electrónico puede esperar. Sin embargo, en nuestra vida de fe la respuesta al amor que Dios nos regala cada día no puede esperar. Estar atentos a los signos de su presencia en nuestra vida cotidiana y prontos a responder a su voluntad nos ayudará a estar siempre conectados con Él. Por ello es que estamos invitados a vivir el día a día mirando las notificaciones de su amor.

3. Siri: para un mejor diálogo con Dios

Siri es el asistente personal con reconocimiento de voz incorporado en los productos Apple (iPhone y iPad). Puedes pedirle que haga una llamada o que envíe un mensaje a través de WhatsApp, así como también puede indicarte si tienes alguna actividad programada en tu agenda. “Nadie te entiende mejor que Siri”, dicen en el sitio de Apple, ya que con las actualizaciones que se han ido haciendo el sistema se ha hecho capaz de aprender el lenguaje del usuario para poder interactuar de mejor manera.

Al igual como Siri, en nuestra vida de fe también debemos actualizar nuestras herramientas para poder tener un mejor diálogo con Dios ¿Qué podemos hacer para mantenernos actualizados? Lo primero: estar conectados con Él, es decir, llevar una intensa vida de oración. Segundo: conocer su lenguaje, que no es otro que el del amor expresado en las Sagradas Escrituras y en la Eucaristía. Y tercero: confiar. “Habla a Siri como le hablarías a un amigo”, dice en la web de Apple. Con Dios también habla como le hablarías a un amigo ¡Y es que Él es nuestro amigo! Aunque nosotros muchas veces no sepamos qué decirle y qué palabras ocupar, Él siempre nos entiende. Basta con dejarnos conocer por Dios para que el diálogo comience.

No dejemos para última hora la actualización de nuestra vida de fe, convirtiéndonos en un iPhone antiguo que no es capaz de funcionar como corresponde y que cada vez dura menos tiempo encendido. Conectemos cada día nuestra vida a esa batería inagotable del amor de Dios. No sea que cuando necesitemos algo nuestra vida interior se haya quedado en cero.

 

Por @CarlosRomeroV

@CarlosRomeroV

Chileno. Seminarista de la Congregación Sagrada Familia de Nazareth de San Juan Piamarta. Licenciado en Letras Hispánicas y estudiante de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Compartiendo la alegría del Evangelio en el Continente Digital.

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Cómo llegar a los jóvenes a través de internet

Aunque la pregunta es buena, y muchos se la hacen, la respuesta es relativamente complicada. En primer lugar, diría que son más receptivos a escuchar determinados mensajes que otros. En segundo lugar, no siempre las intenciones son igualmente limpias, se revista de felicidad o libertad o de lo que se quiera. Y los jóvenes, que son jóvenes por definición, se dejarán llevar más por unas que por otras, igual que les ocurre a los adultos que con ahínco y cansinez se quejan de estos muchachos veleta.

Pero puestos a reflexionar sobre el asunto diría lo siguiente:

  1. Buscan referencias cercanas, de personas con vidas atractivas. La gran cuestión entonces es quién y de qué modo está dispuesto a llegar a ellos. Como siempre y como a todos. Y aparecen discursos de gran humildad: “Yo no, yo no, seguro que lo hará otro mejor que yo”; y esto deriva en lo que deriva, en que toma la palabra otro ciertamente, interesado en sus cosas. Vida atractiva no significa lo mismo a los 15 que a los 40 años, aunque compartan algunas características. Los millenians se afanan en encontrar referentes de pasión, de intensidad, de “autenticidad”, que cumplan sus cánones, y les haga reír, es decir que tenga humor.
  2. Más vídeos que imágenes, y adiós texto escrito si no es un titular. La época de los Powerpoints de frases y paisajes, que nunca leí y siempre tiraba a la basura, ha evolucionado hacia otras formas igualmente pobres. Lo que los jóvenes buscan son vídeos, movimiento, gente que mire a la cámara y hable como si les hablase solo a ellos, sin discursos preparados al modo como otros preparan sus discursos. Aunque el escenario sea de lo más cotidiano, una habitación similar a la suya reflejo del lugar en el que están horas y horas cada día.
  3. Sentirse parte, pertenecer. La pertenencia social se adquiere de muchas maneras, que los psicólogos pueden explicar. Pero un modo particularmente importante es ver lo mismo y hablar de ello. Incluso ser de los primeros en verlo para contárselo a los demás compañeros. Así pueden decir que son de una generación común. Luego que muchos lo vean será siempre algo a tener en cuenta. De vez en cuando se comparte algo original de carácter marginal, siendo la excepción de la regla anterior. Lo importante por tanto es hablar a un grupo amplio y concreto de personas, que en el fondo están buscando o quieren escuchar algo. Olvidar esto y no discriminar, es un gran error. (Internet tiene mucho, pero mucho de comunidad, grupo, identificación… ¡Quien no lo sepa y no esté dispuesto a asociar a jóvenes, que se retire.)
  4. Quieren respuestas, sin moldes. Eso es lo que hacen precisamente los YouTubers más famosos, esos que ven una y otra vez, y que se han convertido en “solución para sus conflictos” (el entrecomillado es mío). Si alguna vez te has pasado por algún canal de los que ven, descubrirás que responden a preguntas de los seguidores, no los dejan al margen, y de este modo escuchan a una generación entera. Pero sus respuestas rompen moldes, no se ajustan a la prudencia que cabe esperar en un adulto ni a la distancia razonable que adopta un educador. Se implican y hablan en primera persona, casi como si lo estuvieran viviendo, se indignan o se alegran, se pringan… Lo aséptico no cala en ellos, no son una generación racional.
  5. Ellos escogen, o al menos eso piensan. Sus redes son “cerradas” y cada vez más han aprendido a seleccionar seguidores, o al menos lo intentan. Hablan para su gente, se comunican con su gente, se dejan ver por su gente. Tienden a seleccionar, aunque se equivoquen en su restricción y apertura. Por eso el whatsapp es uno de sus rincones preferidos, por eso ha calado tanto el chat de Snapchat, por eso el continuo diálogo que establecen a través de la historia de Instagram… Pertenecer a sus redes, con un contenido adulto y serio, es un privilegio. Entablar diálogo sobre sus preocupaciones más cotidianas es un don que ellos hacen a quien quieren, y en el que no permiten que cualquiera pueda estar juzgándolos sin comprenderlos. Aunque huelga decir que un adolescente es siempre alguien que se siente incomprendido, de ahí el especial esfuerzo que hay que hacer en silenciarse a sí mismo y dar cabida al otro.

¡Viva la Madre de Dios!

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Entre las tendencias de twitter se encontraban hoy varias advocaciones marianas. En la fiesta de la Natividad de la Virgen, son muchos los pueblos, ciudades y diócesis que celebran a su Patrona. Y son muchos los padres que siguen eligiendo el nombre de la Patrona para su hija. Así que, podríamos decir que la Virgen sigue siendo tendencia en nuestros días.

Da gusto pasear por las calles y ver la cantidad de personas que acude a recibir a la Madre de Dios, plasmar en una foto el momento y subirla a las redes sociales, rezar un Ave María, explicar a sus hijos quién fue María… cada uno a lo suyo, pero nadie queda indiferente ante el paso de la Madre.

Como en la vida diaria. Cuanto mayores nos hacemos, más recordamos a nuestra madre. Cuando tenemos hijos, más recordamos a nuestra madre. Y la madre sigue siendo tendencia.

“¡Viva la Madre de Dios, viva la Virgen de la Victoria!”, he escuchado hace unas horas en las calles de mi ciudad, Málaga. Y me uno a ellos y eso pido para todos, un año victorioso, lleno de misericordia maternal y de tendencia hacia el bien común.

Encarni Llamas

Encarni Llamas

Periodista cristiana malagueña. Esposa, madre de tres hijos, estudiante de Teología y Pastoral Familiar. Deseando comunicar cada día la mejor de las noticias: el Evangelio.

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¡Empieza el curso!

 

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Comienza septiembre y, con él, nuevo curso. Mochilas preparadas, babis impolutos, estuches en regla. Nervios, dudas, reencuentros, ilusión, futuro. Eso es precisamente lo que nos jugamos: el futuro. Bien lo sabemos los padres que procuramos, con nuestros errores, dar a nuestros hijos una educación sólida, unas bases consistentes con las que puedan ir armando su estructura mental, competencias, valores, aptitudes y actitudes. Las suyas, aquellas que les ayuden a desenvolverse en su mundo, a ir transformando y consolidando su mundo, el mundo.

Desde la propia familia y en la escuela. La escuela, el colegio, no es un lugar al que los padres mandamos a nuestros hijos para delegar nuestras funciones en los profesores. Los niños han de salir educados de casa, aunque el centro escolar sea apoyo y “co-laborador”. En los centros escolares aprenden. Aprenden a desenvolverse, a socializar, a ser ellos mismos y mostrarse como realmente son, fuera del nido. Aprenden conocimientos y desarrollan habilidades.

En un mundo en constante y vertiginoso cambio los métodos no pueden ser como “toda la vida”. En una sociedad global y tan diferente a la de mi generación los sistemas deben ser por fuerza otros. En esto, el “toda la vida” es en sí mismo un error, porque hoy en día la vida es otra y es la suya.

Quiero hacer hoy un pequeño homenaje a tantos maestros, tantos profesores que con una vocación REAL se esfuerzan cada día dando lo mejor de sí mismos y de la mejor manera a nuestros hijos. Personas entregadas, imaginativas y tan poco valoradas. Esos profesores que se meten en el bolsillo a sus alumnos, que son capaces de atraer su atención y despertarles el ansia por el conocimiento y el aprendizaje. Alejados de una cátedra altiva, alejados de aquellos tediosos discursos en los que la autoridad dictaba y el niño escuchaba porque sí. Aplaudo y homenajeo a quienes contra viento y marea, a pesar de las leyes de educación, han sabido y saben sacar lo mejor de cada niño y hacerlo de la mejor manera. Que cuenten con el apoyo y aplauso de cada padre.

De entre ellos, homenaje especial para los profesores de religión en entornos hostiles. Y son muchos. Homenaje y oración por todos aquellos profesores de religión que no simplemente enseñan contenidos, si no que, muy posiblemente, sean la única imagen cercana que muchos alumnos conservarán de Cristo y su Evangelio. Aplauso fervoroso, ánimo y agradecimiento.

Por los niños una oración para que se adapten rápido a la entrada del curso, para que lo aprovechen con ilusión y ganas. Oración redoblada por los más rezagados, por los que tienen más dificultades y por quienes tienen unas capacidades especiales que tantas veces les hacen ser incomprendidos. Por tantos talentos ocultos, por descubrir. Es tarea de todos ayudar a que afloren, se desarrollen y sepan darlos al bien común. Que, inmersos en la realidad de su tiempo y la suya propia, no sean contaminados por adoctrinamientos ideológicos.

Y llegarán los deberes. Esperemos que sean menos, u otros o, al menos, con sentido. Llegarán los deberes que, en demasiadas, ocasiones serán compartidos por toooooda la familia. No alarguemos la jornada de nuestros pequeños más tiempo aún que la nuestra; no les carguemos de más obligaciones que las propias de su edad. No les privemos de juegos y tiempo libre. Son niños.

Yo, hoy, soy un niño. Y con esa ilusión que les deseo a ellos comienzo el curso en el iBlog. Por nosotros, los iBlogueros, os pido también una oración.

 

Enrique Casanueva

Casado y padre de dos niñas. Misionero Laico del Santísimo Redentor. Scalando en Familia.

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Las 10 de la mañana, la hora de los católicos

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Mis vacaciones durante el mes de agosto me han permitido constatar una muy buena noticia para la evangelización en redes sociales: temas católicos se cuelan a diario en la lista de Tendencias (Trending Topic) en Twitter.

A la hora tonta de entre las 9 y las 11 de la mañana en España, he detectado al menos 11 TT’s sólo en lo que llevamos del mes de agosto, gracias al trabajo de cuentas católicas de la más diversa índole: cuentas oficiales diocesanas, instituciones eclesiales, medios de comunicación confesionales y tuiteros católicos en general. Los temas tienen un denominador común: pertenecen a la liturgia del día, ya sea la memoria de los santos, las fiestas católicas o el Evangelio del día.

Santos como Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), Santa Clara o Santa Elena fueron TT en su fiesta; así como las festividades marianas de la Asunción o Santa María Reina. También fue tendencia la cita evangélica Mt 17, correspondiente al Evangelio del 8 de agosto, o palabras clave de las lecturas diarias como “El Poderoso” (Lc 1, 49) o “Amarás al Señor” (Mt 22, 37).

¿Cómo lo hemos logrado? Lo cierto es que no hay ninguna labor de coordinación para conseguirlo, ni se ha convocado ninguna quedada. Estas técnicas han dado muy buenos resultados cuando se han realizado para tratar de poner en el candelero algún acontecimiento de especial relevancia para los católicos, pero aquí no ha hecho falta. Mirando al detalle cada uno de estos TT’s se nota enseguida que la mayoría de los elementos que lo componen no son más que tuits programados por las distintas cuentas católicas para recordar a sus seguidores la fiesta litúrgica que se está celebrando. Hoy, por ejemplo, 23 de agosto, Santa Rosa de Lima es TT  con poco más de 500 tuits en su mayoría de cuentas institucionales. Son “sólo” 500 tuits, pero están concentrados en un periodo de tiempo muy concreto y eso es lo que al algoritmo de Twitter le gusta.

Mis sospechas son que la prevalencia de los temas católicos desaparecerá cuando comience el curso y las temporadas de radio y televisión matinales apuesten con fuerza por enganchar a su audiencia a través de redes sociales. No obstante, vale la pena conocer este curioso hecho, que nos habla de lo fácil que es para la Iglesia (compuesta por millares de organizaciones, entidades y personas) penetrar en estos nuevos medios con una mínima labor de coordinación.

Así que ya sabes, al menos en verano, las 10 de la mañana es la hora de los católicos en Twitter.

Antonio Moreno

Periodista, miembro del Camino Neocatecumenal, padre de familia numerosa, explorador de verdades, buscador de la Verdad

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