Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

Perpe

Hoy celebramos la festividad de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Se trata de una de las devociones marianas más extendidas por todo el orbe. No me voy a detener en la historia del Icono porque para eso os dejo aquí un video que la explica con claridad.

Conmemoramos su fiesta y se cierra el Año Jubilar que concedió el Papa Francisco con motivo del 150 aniversario del restablecimiento de su culto público. El Papa Pío IX se lo entregó a la Congregación del Santísimo Redentor con el siguiente mandato: “Dadla a conocer por todo el mundo”. Se ha convertido con el paso de los años y gracias a la labor abnegada y entusiasta de los misioneros Redentoristas, religiosos y laicos, en un Icono eminentemente misionero que ha llegado a los lugares más alejados; su fe robusta en las manos de María. La imagen de Nuestra Señora en esta advocación permanece como Perpetuo Socorro para todos. Un Icono de Amor a cuyo amparo se han acogido y acogen millones de fieles en todos los idiomas imaginables, para dejar en sus manos congojas, enfermedades, preocupaciones, miedos… para tantos y tantos abandonados son las manos de la Virgen el único atisbo de Esperanza al que asirse. Los consuelos recibidos, los favores atribuidos a su intercesión son innumerables. El Niño, asustado ante el anuncio de la Pasión, se agarra con fuerza y seguridad, con sus manitas a la mano de su Madre; la Madre lo sostiene amorosa en su regazo. Todos somos como el Niño cuando con confianza acudimos a ella y, como al Niño, a todos nos acoge amorosa.

Hoy quiero resaltar en este lugar que habito, la labor que se ha realizado a lo largo de este Año Jubilar en las redes sociales: Facebook, Twitter, Youtube… todas han propagado también en este continente el Perpetuo Socorro de María. Desde la extraordinaria misión por Irlanda, de Catedral en Catedral, de asilo en asilo, de colegio en colegio, de iglesia en iglesia llevando el Icono en persona y mostrándolo a diario en las redes, a las multitudinarias novenas por Filipinas, las actividades en Latinoamérica, Canadá, Albania, Costa de Marfil, Australia… no sigo enumerando rincones porque no acabaría, pero casi cada una de ellas ha sido mostrada a diario en las redes. Se han organizado peregrinaciones a prácticamente todos los Santuarios Marianos Redentoristas para obtener la indulgencia plenaria, especialmente a la iglesia de San Alfonso en Roma donde se conserva el Icono original. Hoy las procesiones con el Icono se desarrollarán por todo el mundo; las habrá más solemnes o más sencillas, pero el amor de los fieles será el mismo en todas. En el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid, donde se encuentra la Casa Provincial Redentorista de España, presidirá la misa solemne a las 20:00h el Arzobispo D. Carlos Osoro y, como cada año, el SAMUR sacará el paso de su Patrona por las calles de Chamberí. Es solamente un ejemplo, pero es hermosísimo contemplar cómo enfermos, ancianos y personas impedidas se acercan a ventanas y balcones; es impresionante ver cómo, al paso de bares y terrazas la gente sale a su encuentro con respeto. Que sea este también un balcón para quien no la tenga cerca; quiero acercarla a todos los que comparten conmigo este mundo y darla a conocer a quienes no han oído hablar de Ella. Aunque es Ella quien sale a nuestro encuentro…

En las redes hemos compartido, estado en contacto, expandido su devoción, encontrado consuelo. “Dadla a conocer…” Las redes nos han puesto a orar ante el Icono. Las redes pueden ser las manos de María, los ojos de María, el Socorro de María; Amor. Hoy, en este lugar por el que también camino quiero encomendar a todos mis hermanos Redentoristas, a mis hermanos de iMisión, a todos los iMisioneros, a todos los internautas, al Icono de Amor; con la mirada siempre en Cristo, en quien la Redención es abundante.

 

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros.

Madre del Amor, ven en nuestro socorro.

 

Oh Madre de misericordia… que otros soliciten de ti lo que mejor les parezca: salud del cuerpo, riquezas y otros bienes de la tierra; Señora, yo vengo a pedirte lo que deseas ver en mí:

Tú que fuiste tan humilde, concédeme la humildad…

Tú que fuiste tan sufrida en las penas de la vida: concédeme la paciencia en las contrariedades.

Tú, tan llena de amor a Dios: concédeme su santo y puro amor.

Tú, todo caridad para con el prójimo: concédeme caridad  para con todos, sobre todo hacia los que me son adversos.

Tú, del todo unida a la voluntad de Dios: concédeme total conformidad con lo que Dios dispone de mí.

En una palabra, Tú, la más santa entre las criaturas oh María, hazme santo”. (San Alfonso Mª de Ligorio)

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Enrique Casanueva

Casado y padre de dos niñas. Misionero Laico del Santísimo Redentor. Scalando en Familia.

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¿Hacemos brexit en lo digital?

La encrucijada del Brexit, al margen del resultado final, destapa una realidad constatable: todos defienden su postura bajo el argumento del máximo beneficio común, y en esta lucha por ver cuál de los dos lados es más británico, la sociedad levanta brechas difíciles de salvar, muros que costará echar abajo, porque son invisibles pero duros como la piedra.

Al hilo de la agenda informativa, no dejo de preguntarme qué podemos aprender de todo esto. La tentación de aislarnos para proteger nuestros intereses frente al otro, de preferir correr en solitario, está ahí para cualquiera, también para los católicos y también en las redes sociales.

Lo digital no es un instrumento de evangelización sino una cultura, un ambiente que configura la sociedad actual. Así lo define el Magisterio de la Iglesia desde hace décadas. Éste es un espacio habitado, poblado de hombres y mujeres con diferentes formas de entender el mundo, y las relaciones establecidas en este continente no son virtuales ni pueden ser vividas en profundidad si no es desde la mano tendida y el oído atento. Nuestro trato con personas en las redes sociales son tan reales como las que mantenemos en el mundo físico. Sin embargo, en muchas ocasiones, vivimos nuestra vida “digital” en una isla, carente de autenticidad; nos protegemos y cerramos la ventana ante la más leve brisa que traiga olor a diferente. No dejamos que nos toque lo ajeno, nos alejamos del corazón de las personas para salvar nuestra posición. ¿Es eso vivir en la Red? ¿O para vivir en ella hay que acabar “enredado” como en este ejemplo de una simple manera de responder con respeto a quien piensa diferente?

El Papa no se cansa de invitarnos a dejar nuestras comodidades y hacer casa “en las fronteras”; a accidentarnos antes que anquilosarnos; a resfriarnos por abrir las ventanas antes que morir asfixiados en nuestro conformismo. Supongo que pone el dedo en la llaga, y por eso, y no sólo por su cercanía, el Papa gusta mucho a la gente “de fuera”, pero puede que a los de “dentro” nos dé más que un dolor de estómago. ¿Ha venido Francisco, como su homónimo de Asís, a reconstruir la Iglesia? ¿Necesitamos convertirnos, replantearnos no sólo qué hacemos en Internet sino, cuál es nuestro mensaje, en qué tono lo hacemos llegar y a quién lo dirigimos?

De nosotros depende traducir el deseo del Papa de fomentar  esa cultura del encuentro, que requiere “que estemos dispuestos no sólo a dar, sino también a recibir de los otros”. Porque los seguidores de Jesús no podemos guardarnos para nosotros el resultado de nuestra pesca milagrosa, sino que estamos llamados a dar un testimonio abierto de la felicidad que hay en el hecho de sabernos hijos de Dios.

Ana Medina

Ana Medina

Madre, periodista, profesora de Comunicación Eclesial y miembro de la Comunidad de Vida Cristiana (CVX).

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Repensar la fe en la Era Digital

Repensar la fe en la Era Digital

20/06/2016 – XISKYA VALLADARES para la revista PALABRA

Un tema irreversible: Las redes sociales. Políticos, televisiones, radios, empresas, comercios, etc., todo el mundo, las ha asumido de manera que ya no se conciben estas realidades sin ellas.  También para las entidades católicas se han vuelto un reto y una oportunidad.

Un reto porque influyen y nos permiten influir (para bien y para mal) en nuestras vidas. Una oportunidad porque en relación a la evangelización nos ofrecen ventajas que antes eran impensables.

Reto es un desafío que se propone como objetivo. En nuestro caso, la dificultad está en integrar esta tecnología sin que nos arrastre a la saturación, ni al desaborido de la vida, ni a la deshumanización. Creo que el reto está en construir con esta tecnología un mundo más humano, más evangélico.

No negamos los riesgos que podemos atravesar en este recorrido. Pero las oportunidades también son incuestionables: La posibilidad que ofrecen las redes para traspasar fronteras, para influir en la sociedad, para evangelizar, para ser voz de los que no pueden tener voz, etc. Pero hay una oportunidad única que quizás estamos olvidando. Se trata de reformular nuestro modo de vivir la fe en esta Era Digital.

Cuando cambian nuestros modos de relacionarnos, necesariamente algo cambia en nuestro modo de comprender a Dios. La inmediatez, la multimedialidad, la interactividad, la portabilidad, la accesibilidad, son solo algunas de las características comunicativas más valoradas por los jóvenes digitales. Se trata de un modo de comunicar distinto y afecta necesariamente al modo de concebir también su relación con Dios.

Yo no tengo respuesta, sino preguntas. La primera es sobre la imagen de Dios, ¿en qué medida se distancia o se acerca a aquella que nos muestra Jesús? La segunda es sobre la necesidad de Él, ¿cómo la tecnología suple el vacío interior y esconde la necesidad de Dios? Y por último, ¿cuál es el modo de orar (encontrarse) con Dios de los nativos digitales? No sé cómo estamos teniendo en cuenta estos interrogantes en nuestras acciones pastorales. Me temo que muchas veces estamos creándoles una fe a modo de mundo paralelo, ajeno a su realidad. Y es por esto que considero de suma importancia esa reflexión o revisión de la vivencia de la fe en la Era Digital.

Comunicar con misericordia en Redes Sociales

Comunicar con misericordia

20/06/2016 – XISKYA VALLADARES

Somos 7.210 millones de personas en el planeta. De estas, 3.010 somos usuarios activos de Internet. Y 2.078 millones usuarios activos de una red social. Son datos que ofrece wearesocial.org Es decir, el 89% de los internautas está en una red social. Estos datos nos confirman que el ser humano es un ser relacional (¿acaso no es relación la Trinidad y no somos imagen y semejanza de Dios?). Las redes sociales son una respuesta a la necesidad de comunicación que tenemos. Por eso, el deseo de contacto con otras personas, la gratificación rápida, el reconocimiento personal, el sentirse activo, los mensajes positivos, etc. son algunos de los motivos por los que el ser humano es proclive a las redes sociales.

Sin embargo, existe una visión negativa de todo esto entre personas que defienden la deshumanización que ha traído la tecnología. Un ejemplo de ello es Zygmunt Bauman, sociólogo polaco de 90 años que planteó la idea de la “modernidad líquida” (una etapa en la cual todo lo que era sólido se ha licuado, en la cual “nuestros acuerdos son temporales, pasajeros, válidos solo hasta nuevo aviso”). Para él, las redes sociales son una trampa; dice que la gente se siente un poco mejor porque la soledad es la gran amenaza en estos tiempos de individualización. Afirma que se basan en un modelo de relación humana basada en la extimidad (es decir, en exteriorizar/narrar lo íntimo) y en la simplicidad del vínculo, reducido en muchos casos a hacer clic en una serie de iconos que se nos ofrecen. Para él los nuevos estándares de comunicación nos empobrecen. En una entrevista para El País (9 de enero 2016) decía textualmente: “Mucha gente usa las redes sociales no para unir, no para ampliar sus horizontes, sino al contrario, para encerrarse en lo que llamo zonas de confort, donde el único sonido que oyen es el eco de su voz, donde lo único que ven son los reflejos de su propia cara. Las redes son muy útiles, dan servicios muy placenteros, pero son una trampa.”

Esta es una de las muchas visiones negativas de Internet y de las redes sociales. Están también los que dicen que no permiten profundizar, ni establecer relaciones auténticas, ni poder formar comunidad real. O los que simplemente defienden que se convierten en una adicción difícil de controlar, una especie de estupefaciente para personas de psicología débil que necesitan esta droga para escapar de la dura realidad cotidiana personal o social.

No es esta nuestra visión de Internet ni de las redes sociales. Tampoco es la de la Iglesia y concretamente de los últimos papas. Ya desde 1975, el papa Pablo VI escribía: “La Iglesia se sentiría culpable ante Dios si no empleara esos poderosos medios, que la inteligencia humana perfecciona cada vez más. Con ellos la Iglesia ‘pregona desde los terrados’ (cf. Mt 10, 27; Lc 12, 3) el mensaje del que es depositaria” (Evangelii nuntiandi, 45).

Cinco años después, en 1980, Juan Pablo II ofrecía una visión también positiva y bastante acertada sobre el futuro de lo que en esos momentos eran los “nuevos medios”. Lo expresa así en su encíclica Dives in Misericordia:

“El desarrollo de la informática, por ejemplo, multiplicará la capacidad creadora del hombre y le permitirá el acceso a las riquezas intelectuales y culturales de otros pueblos. Las nuevas técnicas de la comunicación favorecerán una mayor participación en los acontecimientos y un intercambio creciente de las ideas. Las adquisiciones de la ciencia biológica, psicológica o social ayudarán al hombre a penetrar mejor en la riqueza de su propio ser. Y si es verdad que ese progreso sigue siendo todavía muy a menudo el privilegio de los países industrializados, no se puede negar que la perspectiva de hacer beneficiarios a todos los pueblos y a todos los países no es ya una simple utopía, dado que existe una real voluntad política a este respecto.” (Dives in misericordia, 10)

Entonces, ¿cómo vemos Internet y las redes sociales desde la Iglesia?

En primer lugar, la Iglesia enmarca Internet y las redes sociales dentro del panorama de la “nueva evangelización”. Fue el mismo Juan XXIII quien en su discurso de apertura del concilio Vaticano II decía que los cambios del mundo abrían posibilidades para el apostolado católico: “ante todo es necesario que la Iglesia no se aparte del sacro patrimonio de la verdad, recibido de los padres; pero, al mismo tiempo, debe mirar a lo presente, a las nuevas condiciones y formas de vida introducidas en el mundo actual, que han abierto nuevos caminos para el apostolado católico.”

Más adelante, Juan Pablo II utiliza por primera vez el término “nueva evangelización” en su homilía de la misa para los obreros de Nowa Huta, en Polonia: “La nueva cruz de madera ha surgido no lejos de aquí, exactamente durante las celebraciones del milenario. Con ella hemos recibido una señal: que en el umbral del nuevo milenio —en esta nueva época, en las nuevas condiciones de vida—, vuelve a ser anunciado el Evangelio. Se ha dado comienzo a una nueva evangelización, como si se tratara de un segundo anuncio, aunque en realidad es siempre el mismo. La cruz está elevada sobre el mundo que avanza.” (Juan Pablo II, 8 de junio 1979). Este término será muy usado durante todo su pontificado y también en el del papa Benedicto XVI. En él, las redes sociales quedan enmarcadas como un lugar para evangelizar.

Todo esto fue perfilándose cada vez más claro en los mensajes para las Jornadas Mundiales de las Comunicaciones Sociales, a partir del año 1990 hasta llegar al de este año 2016 en la que el papa Francisco trata el tema de comunicar con misericordia. Pero antes de pasar a su contenido, ofrecemos tres conceptos más que considero importante para terminar de comprender la importancia que tiene la presencia misericordiosa en las redes sociales.

Internet es un lugar en el que podemos encontrarnos para compartir, opinar, charlar, del mismo modo que se viene haciendo desde hace mucho tiempo en las plazas públicas, en las cafeterías, los clubs, etc. El mismo papa Benedicto XVI, en su mensaje por la IXLIII Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales, lo llamó el “Continente Digital”, un lugar también para evangelizar: “A vosotros, jóvenes, que casi espontáneamente os sentís en sintonía con estos nuevos medios de comunicación, os corresponde de manera particular la tarea de evangelizar este “continente digital”. Haceos cargo con entusiasmo del anuncio del Evangelio a vuestros coetáneos.” Lo afirma también el jesuita, director de la Civiltà Cattolica, Antonio Spadaro (2014) en su libro “Quando la fede si fa social”: “Internet es un lugar cálido de humanidad, donde los hombres expresan esperanza, dudas, incluso el deseo de verdad y los interrogantes sobre el sentido”. Y el columnista del The Guardian y profesor de la universidad de New York, Jeff Jarvis (2016). Este último afirmaba en una charla en la Universidad CEU San Pablo en marzo de 2016: “Hemos cometido el error de juzgar internet como un medio cuando internet es un lugar donde la gente se junta y habla. Como en todas partes hay listos y tontos, cosas buenas y malas”. No se trata, por tanto, de una herramienta, sino de sitio donde está la gente.

Internet nos permite traspasar las fronteras. Si en 1967, Stanley Milgram demostró que cualquiera en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios (conectando a ambas personas con sólo seis enlaces), imaginemos la facilidad que nos ofrece Internet para conectar con la gente. Aunque Ducan Watts (2002) llegó a la misma conclusión que Milgram con el correo electrónico, es muy probable que con las redes sociales sean necesarios muchos menos intermediarios para conectar con cualquier persona del planeta.

Internet nos permite influir en otros. James Fowler y Nicholas Christakis (2010) han demostrado que en la redes sociales reales (no digitales) el grado de influencia alcanza sólo tres grados de distancia: a nuestro amigos (grado 1), a los amigos de nuestros amigos (grado 2) y a los amigos de los amigos de nuestros amigos (grado 3); y a partir del cuarto grado comienzan a disiparse los efectos. Pero podemos pensar que el contagio se multiplica aún más a través de las redes sociales digitales.

Con todo esto, subrayamos que en un lugar tan habitado como Internet, en el que podemos obtener un alcance insospechado y una influencia enorme, la misericordia pasa a ser central a la hora de comunicar. Misericordia es que convirtamos las redes en verdaderos encuentros, traspasando fronteras de modo que el contagio de misericordia y todo lo que veremos significa para el papa Francisco, sea un llenar de Evangelio las calles digitales.

Pero ¿cómo se comunica con misericordia en las redes sociales? Nos lo explica el papa Francisco en su mensaje para la 50 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. De ella he extraído un resumen a modo de decálogo que nos permita tener más presente sus consejos:

  1. INCLUSIÓN: “La comunicación tiene el poder de crear puentes, de favorecer el encuentro y la inclusión, enriqueciendo de este modo la sociedad.” 
  2. SANACIÓN: “Quisiera, por tanto, invitar a las personas de buena voluntad a descubrir el poder de la misericordia de sanar las relaciones dañadas y de volver a llevar paz y armonía a las familias y a las comunidades.”
  3. DENUNCIA: “Nuestra tarea es amonestar a quien se equivoca, denunciando la maldad y la injusticia de ciertos comportamientos, con el fin de liberar a las víctimas y de levantar al caído.”
  4. CORAZÓN: “En particular, es característico del lenguaje y de las acciones de la Iglesia transmitir misericordia, para tocar el corazón de las personas y sostenerlas en el camino hacia la plenitud de la vida, que Jesucristo, enviado por el Padre, ha venido a traer a todos.”
  5. ACOGIDA: “Nosotros podemos y debemos juzgar situaciones de pecado –violencia, corrupción, explotación, etc.–, pero no podemos juzgar a las personas, porque sólo Dios puede leer en profundidad sus corazones.”
  6. ESCUCHA: “Comunicar significa compartir, y para compartir se necesita escuchar, acoger. Escuchar es mucho más que oír. Oír hace referencia al ámbito de la información; escuchar, sin embargo, evoca la comunicación, y necesita cercanía.”
  7. ENCUENTRO: “La comunicación tiene el poder de crear puentes, de favorecer el encuentro y la inclusión, enriqueciendo de este modo la sociedad.”
  8. CERCANÍA: “En un mundo dividido, fragmentado, polarizado, comunicar con misericordia significa contribuir a la buena, libre y solidaria cercanía entre los hijos de Dios y los hermanos en humanidad.”
  9. HUMILDAD: “Cómo desearía que nuestro modo de comunicar, y también nuestro servicio de pastores de la Iglesia, nunca expresara el orgullo soberbio del triunfo sobre el enemigo, ni humillara a quienes la mentalidad del mundo considera perdedores y material de desecho.”
  10. SERVICIO: “Poner humildemente las propias capacidades y los propios dones al servicio del bien común.”

El papa dedica un largo párrafo expresamente a la comunicación digital.

“También los correos electrónicos, los mensajes de texto, las redes sociales, los foros pueden ser formas de comunicación plenamente humanas. No es la tecnología la que determina si la comunicación es auténtica o no, sino el corazón del hombre y su capacidad para usar bien los medios a su disposición. Las redes sociales son capaces de favorecer las relaciones y de promover el bien de la sociedad, pero también pueden conducir a una ulterior polarización y división entre las personas y los grupos. El entorno digital es una plaza, un lugar de encuentro, donde se puede acariciar o herir, tener una provechosa discusión o un linchamiento moral. Pido que el Año Jubilar vivido en la misericordia «nos haga más abiertos al diálogo para conocernos y comprendernos mejor; elimine toda forma de cerrazón y desprecio, y aleje cualquier forma de violencia y de discriminación» (Misericordiae vultus, 23). También en red se construye una verdadera ciudadanía. El acceso a las redes digitales lleva consigo una responsabilidad por el otro, que no vemos pero que es real, tiene una dignidad que debe ser respetada. La red puede ser bien utilizada para hacer crecer una sociedad sana y abierta a la puesta en común.” (Papa Francisco)

Por tanto, comunicar con misericordia en las redes sociales consiste más en un testimonio con la actitud que en un bombardeo de mensajes religiosos. Esto ya nos lo recordaba Monseñor Claudio María Celli cuando era prefecto de la Sagrada Congregación para las Comunicaciones Sociales: “Los católicos no deben bombardear la web de mensajes religiosos sino dar testimonio” (17 de marzo 2015). Esta es una idea que ya el papa Pablo VI subrayaba en la Evangelii Nuntiandi “la Iglesia comunica por atracción y no por propaganda religiosa”. Atracción significa que los otros comprenden el mensaje a través de nuestro testimonio. Esta es la fuerza primaria de la comunicación en la Iglesia. Así pues, para comunicar con misericordia, es indispensable tener experiencia de la misma. Será imposible mostrarnos humildes si no vivimos la humildad, denunciar si no sentimos como propias las injusticias que sufren los otros, o sanar relaciones dañadas, mientras vivimos con un corazón enfermo por el rencor o la amargura.

Finalmente, el papa Francisco nos invita a “no tener miedo de entrar en las redes sociales”. No por inconsciencia de los riesgos o peligros que tienen, sino porque nos encontramos ante una realidad que no tiene vuelta atrás. Monseñor Celli decía que se trata de aceptar el reto que supone la tecnología, el reto de estar presente en el continente digital y conseguir que también en este continente resuene la buena noticia del Evangelio.

¿Puede un cristiano hacer el payaso?

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El papa Francisco con una nariz de payaso

Imagina la escena: a un magazine televisivo acuden unos artistas a presentar su último CD. Tras las preguntas de rigor, propios de cualquier promoción musical, la presentadora invita a los artistas a interpretar alguno de los temas del disco. Los cantantes comienzan a hacer su playback y los colaboradores del programa se unen a la fiesta en segundo plano bailando y jaleando al artista.

Seguro que conoces la mecánica y la has visto cientos de veces (adjunto algunos vídeos de ejemplo bajo estas líneas). No tiene nada de especial. Sin embargo, estos días se ha hecho viral el vídeo de presentación del himno oficial de España para la JMJ Cracovia 2016 en el programa “Periferias” de 13TV. El padre Damián (famoso por su participación en el programa “La voz”) y el también sacerdote y cantante Toño Casado interpretaron el tema: “Hoy ya soy feliz” mientras que la presentadora y los colaboradores del programa bailaban, divertidos la coreografía de la canción.

Su extensión por redes sociales se ha debido mayoritariamente a la intención burlesca de diversos tuiteros y bloggers que consideraron la escena digna de chanza por el contraste del estilo de la canción con la temática religiosa y la improvisada coreografía. De ahí saltó a los grandes medios digitales que han logrado que el vídeo de la escena alcance el medio millón de reproducciones en menos de una semana.

Los católicos estamos acostumbrados a ser objeto de mofa en las redes sociales y las cuentas de humor con mayor número de seguidores suelen contar con la Iglesia como uno de sus principales blancos. Pero eso no debe llevarnos a la inhibición sino todo lo contrario. Los cristianos tenemos derecho a la misma presencia pública que cualquier ciudadano. Podemos y debemos opinar de todo sin miedo. Podemos y debemos compartir lo que vivimos como todos, sin esconder quiénes somos. Y tenemos derecho hasta de hacer un poco el tonto, a salir de los encasillamientos y permitirnos alguna frivolidad como corresponde a un programa del formato de “Periferias”.

Porque los cristianos somos gente de carne y hueso y no vivimos en un éxtasis permanente. El Evangelio se encarna también en gente que canta en la ducha, que oye horteradas en Spotify, que se hace selfies con morritos, se disfraza si encarta y dice tacos sin ruborizarse. Así somos, gente normal y corriente, con una vocación, eso sí, extraordinaria.

Tampoco debe llevarnos esto a dejar de ser autocríticos bajo el fácil lema de “ladran, luego cabalgamos”. Reproducir el estereotipo “Flander” es muy fácil cuando vivimos en una burbuja y nos aislamos de la forma en que viven nuestros hermanos, de su estética y sus gustos. Hay casos lamentables de este tipo de presencia “cristiana” en medios.

¿Creéis que a Mª Teresa Campos o a Mediaset les ruboriza este vídeo con Kiko Rivera? ¿O todo lo contrario? Ser un poco payaso vende porque, en el fondo, a todos nos gusta serlo un poco. ¡Que se lo digan a San Felipe Neri o a Don Bosco!

Ver lo mal que bailan los colaboradores de un programa como este de La Mañana de La1 es divertido. Me hace pensar: ¡son gente como yo!

Por lo tanto, no tengamos miedo a ser como somos; mostrémonos tal cual en nuestros perfiles sociales, en nuestros vídeos, sin imposturas, sin falsas poses, para poder ser testigos de la alegría del Evangelio.

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Antonio Moreno

Periodista, miembro del Camino Neocatecumenal, padre de familia numerosa, explorador de verdades, buscador de la Verdad

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Cómo poner límite a los riesgos que nos plantea Internet

Por María Álvarez Asturias

Internet tiene muchísimas cosas buenas; pero en muchos casos hemos empezado a usar las redes acríticamente y sin que nadie nos enseñe a usarlas debidamente. Lo cierto es que es un mundo atractivo, interesante, está de moda… que está cambiando nuestra forma de relacionarnos, no siempre para bien.

Aprendemos a relacionarnos en el trato con otras personas, en relaciones personales: y así aprendemos a integrar los sentimientos con la razón y la voluntad. Pero, en la red, la comunicación es muy emocional (fijaros en el uso de emoticonos; si contestas un WhatsApp con un sí o un no, muchas veces te preguntan si estás enfadado); además damos prioridad a los aspectos agradables: no sólo en lo que mostramos de nosotros mismos, también en lo que esperamos de los demás; y, aunque a veces sea de modo inconsciente, buscamos la gratificación emocional, que nos reconozcan y valoren lo que compartimos.

Por otro lado, puede darse una falta de auténtico compromiso, una falta de implicación personal (por ejemplo, sentirse muy solidario con una causa sólo por haber tuiteado algo a favor). Y es que en la red la voluntad no trabaja: en el tú a tú tienes que aprender a solucionar las dificultades que surgen en esa relación; y si el sentimiento un día está más apagado, la voluntad tendrá que hacer un esfuerzo. En la red, si un día no tienes ganas de relacionarte, desconectas; si alguien no te cae bien, lo eliminas de tu lista; o lo bloqueas… Pero si tratas así a las personas en tu vida, esa relación será probablemente inmadura, se moverá sobre todo por los impulsos emocionales sin tener en cuenta que una relación madura supone integrar emociones con razón y voluntad.

Además, para tener relaciones personales de calidad hay que dedicar a cada uno un tiempo: es bueno poder comunicarse con alguien a través de la red pero ¿cuántas conversaciones de WhatsApp tienes a la vez? ¿Te estás enterando de verdad de lo que te cuentan? Y esta forma de comunicación puede llevar a distancia: ¿te comunicamos por WhatsApp con personas que están en la misma casa en lugar de ir a hablar con ellas? Cuando estás con una persona ¿estás a la vez en la red?

Algunos de estos cambios no son buenos. La solución no es no usar las redes sino tener claro el fin para el que quieres usar cada herramienta digital; y pensar, también, cómo lo vas a usar, poniendo límites o volviendo a pensar cómo y para qué lo usas si empiezas a hacerlo de forma distinta a la intención original. De vez en cuando valora si es bueno para ti: si es bueno, adelante; si no es bueno, hay que poner límites porque lo importante es lo que el uso de las redes crea en tu corazón (¿aislamiento?¿dependencia?); hay que reconocerlo y, si hace falta recuperar la libertad, lo mejor es un tiempo de ayuno.

Hablando más concretamente de un uso excesivo, o incluso de una adicción, hay que tener en cuenta que es más fácil que se produzcan efectos negativos porque lo llevamos en el bolsillo (frente a revistas, ordenador de mesa en lugar común). Una buena definición de adicción es: “Cualquier inclinación desmedida hacia alguna actividad puede desembocar en una adicción… la adicción es una afición patológica que genera dependencia y resta libertad al ser humano” (Prof. Enrique Echeburúa) y que puede interferir en las relaciones y en el estilo de vida

Es importante tener en cuenta que es un uso abusivo si hay una pérdida de control, y estos síntomas te pueden dar una pista:

  • Si se convierte en la actividad prioritaria de la vida diaria
  • Síntomas de abstinencia: irritabilidad, tristeza, ansiedad
  • Necesitas cada vez más tiempo (tolerancia)
  • Pérdida de interés por aficiones previas
  • Engañas sobre el tiempo que le dedicas (mentiras)
  • Lo usas para aliviar un efecto negativo (sentimientos de indefensión, culpa, ansiedad, dificultades de relación)
  • Empobrecimiento de la vida personal, aislamiento, disminución del rendimiento laboral/académico

En cuanto a los problemas que puede plantear el juego online, el punto crítico que marca la diferencia entre uso excesivo/uso patológico es si la persona se instala en una identidad falsa o distorsionada más satisfactoria que la real.

En el consumo de pornografía o cibersexo no hay intención de establecer comunicación ni una relación: es una conducta en la que sólo se busca recibir placer. Conviertes a una persona en un objeto, en “algo” que proporciona placer. Y engancha y crea adicción porque es accesible, anónimo, asequible. Trabaja la imaginación y la fantasía y por eso genera adicción. Pero genera un alto grado de sufrimiento, con una mayor carga moral que otras adicciones que lleva a la persona a vivirlo de modo más vergonzante: y así es una conducta menos confesada que lleva a intensos sentimientos de culpa, aislamiento, empobrecimiento a todos los niveles (económico, personal, social, laboral, espiritual). Tiene serios efectos, provocando dificultades para mantener una auténtica relación personal. Y además ensucia tanto la forma de conocer la relación sexual que cuesta mucho ver la limpieza, el bien, la belleza de la relación sexual conyugal: sólo ves la corrupción.

Entonces ¿qué hacemos para educar en el buen uso de los medios digitales?

Para empezar, hay que conocer las redes, los juegos; no se trata de prohibir el uso, sino de ordenarlo: enseñar a usarlo y a que sea la persona quien decida cómo, cuándo y para qué usar las redes. Es bueno usar las cosas abiertamente, sin esconderse.  Y, lo mejor, es vivir la vida, disfrutar las relaciones, la amistad, la familia  y cuidar la oración y vida de piedad porque si Cristo está en el centro del corazón, todo lo demás se ordena.

Compartiremos el vídeo de cada taller con sus materiales en la página de la iJornada. Te invitamos a visitarla. 

¿Celebrar la Comunicación? #MiseriCOM16

Ayer celebramos en Twitter “la comunicación“, bajo el hashtag #MiseriCOM16. Como cada año, el Papa escribe una carta -con mucha luz, si se me permite el comentario- con motivo de la Jornada Mundial. Me pregunto si es algo para celebrar realmente, o sólo reflexionar. Y pensándolo, con un mínimo de seriedad, diría lo siguiente:

  1. La comunicación es esencial al ser humano. No sólo necesitamos comunicarnos, sino recibir de los demás. Diría que esta relación recíproca, de cercanía y de presencia mutua, nos construye y constituye tanto personal como en común.
  2. Un tiempo donde la comunicación es crucial. Nunca antes el acceso a la información y a la cultura, en sentido amplio, fue tan democrática y plural, con tanto alcance. Hoy es crucial por muchos motivos: tanto por la capacidad de información que cada persona tiene dentro de la sociedad, como por la cantidad de mensajes (cierta inflación informativa) que recibimos diariamente; por lo que supone hoy asumir este “nuevo poder”, y hacia dónde nos lleva; por los peligros que tiene asumir una cultura (y sus cambios y transformaciones) de modo acrítico; porque estamos construyendo un paradigma global absolutamente distinto a lo conocido hasta ahora.
  3. Celebrar para agradecer.  Entiendo que toda celebración tiene una dosis nuclear de agradecimiento, es decir, de memoria, de reflexión sobre lo vivido, de dotar de sentido profundo a ciertas rutinas, a lo que se asume como cotidiano de modo significativo sin darle el lugar que le corresponde. La comunicación, como decía al inicio, verdaderamente nos hace ser lo que somos, de modo que aquellos con quienes intercambiamos mensajes, para bien o para mal, forman parte de nuestra existencia, no sólo de una biografía superficial.
  4. Celebrar para purificar. La memoria del punto anterior también debiera, y máximo haciéndolo en cristiano, tener una parte claramente purificativa, que depure, que nos enseñe a situarnos delante del misterio con la grandeza que corresponda. Todas las celebraciones cristianas empiezan así, con el perdón, y no simplemente porque sí, o porque somos limitados y nos equivocamos, sino por la presencia delante de la cual queremos vivir intensamente. El perdón aquí, en esta comunicación que vivimos en la red, también otorga dignidad a la persona con la que dialogamos.
  5. Celebrar para potenciar. Y saber qué potenciar, dándole sentido y futuro, abriendo horizonte de futuro. En esta dirección, las palabras del Papa para este año 2016, en la que todo gira en torno a la Misericordia, no son unas palabras cualquiera. ¡Este el horizonte cristiano de la comunicación: la acogida, el tejer lazos, crear puentes, llegar al corazón! Y hablamos, dicho sea de paso, de comunicación y no de mera información unidireccional, que nos posicione en un lugar privilegiado frente a otros, sino en clave de comunicación, es decir, de conversación y diálogo, de acompañarse mutuamente con la palabra, con la proximidad que ofrece la escucha atenta y la palabra delicada.

WIX: Hacer una página web potente nunca fue tan fácil

Por Susana Herrera Damas

En este taller se trataba de presentar WIX, un servicio basado en tecnología HTML 5 que permite crear páginas webs de un modo relativamente sencillo. Como se sabe, en la cultura digital en la que nos encontramos, la página web es una de las tarjetas de presentación más importantes a la hora de definir quiénes somos y a qué nos dedicamos. Desde un punto de vista técnico, obviamente WIX no es el único servicio que permite crear páginas webs atractivas, pero también es verdad que presenta ventajas innegables puesto que se trata de un servicio gratuito, ofrece muchas opciones para personalizar la página, funciona de un modo muy intuitivo, el acabado tiene una calidad profesional y resulta además muy versátil tanto para personas como para instituciones. Precisamente como resultado de su gran versatilidad, WIX puede ser empleado para muchos fines, también por parte de instituciones de la Iglesia. Así por ejemplo, este servicio puede ser utilizado por parroquias, colegios, movimientos, grupos y, en general, por cualquier realidad eclesial que lo necesite.

Una vez aclarados estos aspectos, y tras mostrar algunos ejemplos de páginas webs diseñadas con esta herramienta, explicamos todo el proceso paso a paso. Lo primero que tenemos que hacer es abrir una cuenta en Wix.com. El registro es muy sencillo y se puede realizar desde cualquier dirección de correo electrónico. Lo siguiente es escoger la plantilla. Este servicio ofrece una gran cantidad y variedad de plantillas distintas ordenadas en categorías y subcategorías. Las más similares a las que podrían necesitar las instituciones de la Iglesia se encuentran en la categoría “Comunidad y Educación” y, dentro ella, en “Religión y ONG”. No obstante, también explicamos que es posible escoger otra plantilla que corresponda una categoría diferente. Asimismo, Wix ofrece plantillas en blanco, solo con la estructura, si bien las plantillas pueden ser un buen atajo sobre todo en los diseños de nuestras primeras páginas web.

Escogida la plantilla, vimos cómo agregar, eliminar o renombrar páginas. Éstas son las principales “pestañas” en las que estructurar el contenido de nuestra web. Dentro de estas páginas, también vimos cómo agregar texto, imagen, vídeo, fotos, galerías y algunas de las numerosas opciones que ofrece la herramienta. También presentamos las diferentes opciones para escoger el fondo de nuestra web.

Antes de terminar, ofrecimos una serie de consejos muy básicos pero muy necesarios que conviene tener en cuenta al crear una página web. Son los siguientes:

  • Antes de empezar con el diseño, debemos pensar muy bien qué es lo que necesitamos que incluya nuestra web
  • Después, conviene que estructuremos ese contenido en un número óptimo de páginas y, si lo necesitamos, también de subpáginas
  • Es necesario también que cuidemos mucho el texto de cada una de las páginas, tanto en el contenido como en cuestiones más formales del tipo tono, estilo, ortografía o sintaxis
  • En una cultura tan visual como la nuestra, no es menos importante que prestemos una especial atención a la parte formal de nuestra web, evitando recargar demasiado los diseños, buscando planteamientos en los que se vea una coherencia entre las diferentes partes y procurando también la mayor higiene visual posible
  • Finalmente, también resulta muy recomendable asignar un poco de tiempo a explorar las muchas opciones que permite WIX sabiendo que lo más importante es que lo que incluyamos resulte pertinente para nuestra página. De ahí la necesidad de seguir a cabalidad el primer consejo

Compartiremos el vídeo de cada taller con sus materiales en la página de la iJornada. Te invitamos a visitarla. 

Comunicar es hacerse entender

Los que somos profesores, como muchos otros comunicadores, sabemos bien lo que significa el título. Uno puede saber mucho sobre un tema, en el supuesto de que sepa mucho, y no ser capaz de comunicar nada, o casi nada, o hasta dar a entender algo muy diferente de lo que se quiere comunicar. De ahí que sepamos que hay dos objetivos esenciales en el buen comunicador: saber lo que quiere decir y saber cómo tiene que decirlo para hacerse entender.

La buena comunicación no es, por tanto, aquella que transmite mucho, constantemente y está una y otra vez dando la “matraca” y machacando en la misma dirección. La buena comunicación es aquella que es eficaz, directa y clara, cuyo mensaje llega a quien quiere y es comprensible por quien tiene que recibirlo. En este sentido, un buen mensaje es mejor que quinientos malos mensajes.

Entonces la gran pregunta es qué significa hacerse entender.

  1. Ser escuchado. En el lenguaje de las redes significa estar en el lugar (red) adecuado en el momento adecuado. Alguien escuchado es alguien con referencias, que se ha situado como referente. Creo que gran parte de este “prestigio” se gana en las redes a través de la escucha y la conversación con otras personas, de estar disponible, de saber acoger personas como son más que por lo que son.     
  2. Captar la atención. Un buen mensaje no es aquel por el que simplemente se pasa la vista, sino aquel que tiene algo que hace detenerse en él. Aporta novedad, es atractivo sin ser estridente, tiene algo que se piensa que es para mí. Diríamos que hay mensajes con personalidad, que se hacen escuchar, frente a otros que son algo más entre muchos otros. La clave aquí es la visibilidad, que sabemos que va de la mano de una buena imagen o de un vídeo apasionado.
  3. Conectar con la vida y los intereses. Frente a la superficialidad reinante, de la que muchos creen que la red es su difusor más grande, lo que constatamos es que existe la posibilidad de conectar (establecer relación) con la pasión de la gente por la vida. Cuando no por sus intereses. Porque la gente busca en internet cosas que tienen que ver con lo que viven. Desde los aspectos más prácticos (cómo poner una bombilla) a lo más complejo (cómo ser feliz, quién es Dios, cuál es mi vocación).
  4. Concisión, claridad. Lo efímero y las limitaciones de la red impulsan un excelente camino hacia lo esencial. Siempre ha sido así, pero además ahora existen límites claros y lenguajes muy concretos que hay que aprender a usar. Las primeras palabras de un tweet, los colores de la foto de Instagram… y cada vez más los vídeos que se repiten y se comparten incesantemente. Pero, en relación con todo esto, diría que lo conciso y esencial hoy es lo que sugiere más de lo que da, lo que señala en una dirección más que aquel mensaje que quiere decirlo todo. El que da libertad a quien lo recibe poniéndolo en camino, el que contagia más emociones que aquel que pretende trasvasar ideas. Tres consejos: orden en el mensaje, limpieza en las palabras, potencia del contenido.
  5. Genera conversación. Lo propio de la red, lo más propio de todo el internet que hoy conocemos. Hasta los bots de Facebook están interesados en dialogar y aprender. ¡Cuánto más una persona! Si hay miles de hombres, mujeres, jóvenes y mayores deseando hablar, ¡cómo no aprovechar la ocasión! La gran diferencia, perdón por la comparación, entre muchas personas y los bots que se van a lanzar al mercado es la capacidad de estos últimos para atender con todo lo que son a la persona a la que “escuchan”, y desde ahí seguir “hablando”. Permitidme como mínimo las comillas. La gran necesidad de lo humano será, seguirá siendo, ponerse de acuerdo y tender puentes reales entre personas. ¡Qué gran tarea para un buen mensaje, para el mensaje esencial!

Y mucho practicar. Atender bien a lo que provoca en general y especialmente a qué personas les llega, interactúan y hacen de tu mensaje ese puente que luego permite seguir hablando. Ésta es la clave definitiva: seguir aprendiendo.

Mailchimp

Por Sofía Altimari

Este taller se hizo pensando en los más escépticos de e-mail. Muchos han dado por perdida la batalla del “arcaico” sistema del correo en comparación con las apabullantes Redes Sociales. Sin embargo seguimos buscando maneras y plataformas nuevas para tratar de llegar a ese público, que a veces parece que se esconde de nosotros.

Es por eso que se comienza con un pequeño soplo de aire que reafirma a aquellos que intuyen que todavía hay esperanzas para creer en el correo electrónico.

Email-marketing es un término que comienza a utilizarse entre 2013 y 2014 para referirse al envío de un mensaje comercial utilizando como canal el email. Entre sus muchas ventajas se encuentra:

  1. Funciona en muchas plataformas, no solo móvil. Es asequible y tiene espacio para más contenido en comparación con un anuncio en Redes.
  2. Se estima que para este año haya 4.3 billones de cuentas de correo. Todo los que tienen mail lo revisan al menos 1 vez al día, lo que convierte al correo en el canal más utilizado de marketing online.
  3. Es menos invasivo que las redes porque son los propios clientes quienes lo piden o se suscriben (opt-in lists). Por eso se dice que el 77% de los consumidores prefieren recibir propaganda a través del mail en comparación con el 4% que lo prefiere en Facebook.
  4. El mail genera 40 veces más conversaciones que Twitter y Facebook unidos.
  5. La vida de un post en las Redes Sociales es mucho más corto que los correos ya que se quedan en la bandeja de entrada hasta que el consumidor lo abre. El 78% de los mails llega a la bandeja de entrada, comparado con la cantidad de fans que ve un post en Facebook.

Por otro lado, no todo es positivo, ya que los consumidores creen que el 95% de los emails comerciales que recibe no son relevantes. Justamente por su falta de relevancia, sólo uno de cuatro consumidores se toma la molestia de abrirlos.

La solución se encuentra entonces, en apostar por los mensajes personalizados. Si se tienen en cuenta los datos, el 61% de los consumidores asegura que sus retailers (marcas) favoritas les envían únicamente 1 ó 2 emails a la semana. Y el 43% admite que su predisposición a abrir estos correos aumentaría si incluyeran sugerencias personalizadas basadas en compras pasadas y no tanto promociones hechas en masa.

Teniendo estos datos en nuestras manos, lo más lógico sería aprovechar todas las ventajas que presenta este canal y aprender a explotar sus virtudes, teniendo en cuenta las opiniones de los lectores para no inundarles con correos.

Muchas son las empresas que se han dado cuenta de la importancia del email marketing, a pesar de su antigüedad. Por eso cada vez son más las opciones de herramientas que se desarrollan para facilitar los envíos y por tanto la comunicación con los clientes.

Algunas de las más populares son:

Mailchimp: 12.000 envíos a 2.000 suscriptores gratis al mes

Mailrelay: 75.000 envíos a 15.000 suscriptores al mes

Aweber: 30 días de prueba. Después 500 suscriptores + envíos ilimitados por 19$/mes.

Get response: 30 días de prueba. Precio cambia según el plan. De 0 a 1.000 suscriptores  + envíos ilimitados por 12$/mes.

De todas esta herramientas, se ha seleccionado Mailchimp por cuestiones de preferencia. La elección de cada usuario dependerá de las necesidades que se tengan.

Mailchimp presenta muchas características positivas que se podrían agrupar en 3 grandes criterios: Funciones al trabajar, que incluye desde exportar listas de contactos enteras, controlar el diseño de newsletter y formulario de registro, almacenar imágenes gratis, hasta la integración con Redes Sociales en el propio boletín. La segunda gran bolsa, imprescindible hoy en día, es la evaluación que permite monitorear el impacto de las campañas viendo los correos enviados, los correos vistos y los correos rechazados. Así cómo saber sobre qué enlace está haciendo más clic y las veces que nuestro contenido se comparte en Redes. Como ventajas extras encontramos que es integrable con WordPress a través de un plugin (Chimpy), que tiene app para Apple y Android y que como tiene la opción Opt-in, te mantiene lejos de la bandeja de spam. Además los lectores pueden darse de baja con facilidad.

En cuanto a las características menos positivas de Mailchimp vemos que es una herramiento que está solo en inglés, no incluye autorespondedores en la versión gratuita, que su precio es algo elevado en comparación con otras plataformas, etc. Lo más llamativo del sistema es que el servicio bloqueará la cuenta si la tasa de rebote superior al 5% del número de envíos, lo que obliga a revisar muy bien la calidad de la base de datos. La mejor manera de encontrar las desventajas de una herramienta es leyendo comentarios en foros de opinión.

Al final, todo se concreta en conocer a tu público, los objetivos que se quieran alcanzar y en función de eso ponerse a trabajar. Tarea importante es tener en cuenta al lector y saber que esa persona es quién dictará en gran parte el contenido que se quiera publicar. Pero sobre todo es de quién más debemos aprender para mejorar el producto y hacer el contenido agradable e interesante.

 Compartiremos el vídeo de cada taller con sus materiales en la página de la iJornada. Te invitamos a visitarla. 

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