¿Celebrar la Comunicación? #MiseriCOM16

Ayer celebramos en Twitter “la comunicación“, bajo el hashtag #MiseriCOM16. Como cada año, el Papa escribe una carta -con mucha luz, si se me permite el comentario- con motivo de la Jornada Mundial. Me pregunto si es algo para celebrar realmente, o sólo reflexionar. Y pensándolo, con un mínimo de seriedad, diría lo siguiente:

  1. La comunicación es esencial al ser humano. No sólo necesitamos comunicarnos, sino recibir de los demás. Diría que esta relación recíproca, de cercanía y de presencia mutua, nos construye y constituye tanto personal como en común.
  2. Un tiempo donde la comunicación es crucial. Nunca antes el acceso a la información y a la cultura, en sentido amplio, fue tan democrática y plural, con tanto alcance. Hoy es crucial por muchos motivos: tanto por la capacidad de información que cada persona tiene dentro de la sociedad, como por la cantidad de mensajes (cierta inflación informativa) que recibimos diariamente; por lo que supone hoy asumir este “nuevo poder”, y hacia dónde nos lleva; por los peligros que tiene asumir una cultura (y sus cambios y transformaciones) de modo acrítico; porque estamos construyendo un paradigma global absolutamente distinto a lo conocido hasta ahora.
  3. Celebrar para agradecer.  Entiendo que toda celebración tiene una dosis nuclear de agradecimiento, es decir, de memoria, de reflexión sobre lo vivido, de dotar de sentido profundo a ciertas rutinas, a lo que se asume como cotidiano de modo significativo sin darle el lugar que le corresponde. La comunicación, como decía al inicio, verdaderamente nos hace ser lo que somos, de modo que aquellos con quienes intercambiamos mensajes, para bien o para mal, forman parte de nuestra existencia, no sólo de una biografía superficial.
  4. Celebrar para purificar. La memoria del punto anterior también debiera, y máximo haciéndolo en cristiano, tener una parte claramente purificativa, que depure, que nos enseñe a situarnos delante del misterio con la grandeza que corresponda. Todas las celebraciones cristianas empiezan así, con el perdón, y no simplemente porque sí, o porque somos limitados y nos equivocamos, sino por la presencia delante de la cual queremos vivir intensamente. El perdón aquí, en esta comunicación que vivimos en la red, también otorga dignidad a la persona con la que dialogamos.
  5. Celebrar para potenciar. Y saber qué potenciar, dándole sentido y futuro, abriendo horizonte de futuro. En esta dirección, las palabras del Papa para este año 2016, en la que todo gira en torno a la Misericordia, no son unas palabras cualquiera. ¡Este el horizonte cristiano de la comunicación: la acogida, el tejer lazos, crear puentes, llegar al corazón! Y hablamos, dicho sea de paso, de comunicación y no de mera información unidireccional, que nos posicione en un lugar privilegiado frente a otros, sino en clave de comunicación, es decir, de conversación y diálogo, de acompañarse mutuamente con la palabra, con la proximidad que ofrece la escucha atenta y la palabra delicada.

Jack Valero, fundador de Catholic Voices

Este viernes conocí de forma totalmente inesperada a Jack Valero. Fue gracias a Jaime Hernández, de Derecho a Vivir, que aprovechando su paso por Roma me propuso una quedada para ‘desvirtualizarnos’. Jack, es el fundador de Catholic Voices, un proyecto pensado para formar a laicos para hablar de los temas controvertidos de la Iglesia ante los medios. La idea, básicamente, es que en toda crítica a la Iglesia hay un valor defendido, y ese valor a menudo es compartido por los mismos cristianos. Ese punto común es el que posibilita el diálogo y el enriquecimiento mutuo. Por ejemplo, cuando se critican las riquezas de la Iglesia se está apelando al valor de la solidaridad con los más necesitados, un valor netamente cristiano. Cuando comprendemos eso dejamos de atacarnos y comenzamos a dialogar, y el diálogo es sendero de paso obligado para la construcción de una sociedad justa y fraterna. Este cambio de enfoque nos permite superar el prejuicio de que los medios son enemigos de la Iglesia, nos permite recuperar la sonrisa ante la cámara y testimoniar la fe en un mundo sediento de valores verdaderos y estables.

– Jack, le dije enseguida, – los curas y obispos necesitan aprender a comunicar así.

Jack me dijo que el proyecto está exclusivamente dedicado a formar laicos. Estoy seguro de que haría mucho bien a la Iglesia tener sacerdotes y obispos que supieran entablar diálogo de esta manera. Aunque comunicar de esta forma requiere no sólo aprender una técnica, sobre todo requiere la conversión del corazón, la de abrirse al diálogo con el mundo, la de escuchar atentamente y ponerse en la piel del otro. Al fin y al cabo, es la misma ‘técnica’ que nuestro Señor utilizó: la Encarnación, que no es una técnica, es entrega, es amor.

Jack, Jaime y yo pasamos la tarde juntos en los alrededores de la plaza San Pedro (Vaticano), qué lugar mejor, hogar universal de todos los católicos, para descubrir como la llamada a la comunión está sembrada en tantos corazones. Se unió a nosotros el P. Juan Ruiz. Sin duda una tarde memorable que conservaré en el corazón.

Jack Valero. Roma

Os comparto la conferencia que Jack dio hace un par de años en el Congreso Creo en Internet, por si os interesa conocer más.

La entrada: Jack Valero, fundador de Catholic Voices fue publicada por primera vez en smdani.marianistas.org el día: junio 16, 2013

Daniel Pajuelo Vázquez, SM

Después de mucho luchar y brevemente amar a ratos saboreamos la eternidad, nuestro destino final. #SerMarianista