Equilibrios en la red. Díficil tarea.

Es terrible esa sensación de que hay que opinar de todo en la red, de que sobre todo hay que dar una palabra, ofrecer una versión, posicionarse. El silencio parece hablar a gritos y lo que antes, no hace mucho, uno comentaba en casa, hoy parece que tiene que hacerlo público en las redes sociales. Todos deben de darse cuenta de que condeno esto, de que apruebo lo otro, de que doy determinado testimonio, de que opinio sobre este tema controvertido…

A mí me agobia un poco, así de claro.

El equilibrio no es sencillo pero debe ser afrontado con libertad. Eso sí: hay que ser consciente de que se va a medir ese equilibrio. Es evidente que esto está condicionado por el estilo de presencia en las redes. Como la mía es una presencia “vital” e “integral”, el tema es complicado, porque siempre hablo de la vida misma, de sus muchos aspectos, de sus muchas caras, de sus muchas noticias, de sus muchas intimidades… No soy un navegante “temático”. No sé serlo.

¿Te has planteado esto alguna vez? ¿Cómo lo vives tú?

Me fijo en Jesús y compruebo que Él también buscó este equilibrio entre encuentro personales y predicaciones públicas, entre palabras y silencios. Es un buen ejercicio de esta Cuaresma releer esos episodios de las últimas horas de la vida del Maestro y buscar luz para ser su reflejo en las redes.

Que el Señor nos ilumine y nos acompañe.

@scasanovam

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