El reto de los jóvenes en la nueva evangelización

Por Joaquín de los Ríos

Cada día los jóvenes pasan más de 5 HORAS en Internet, sobre todo en Redes Sociales, cuyo contenido estrella son los vídeos. De todo tipo: insultos, ideología de genero, matrimonio homosexual… Es una media de 65 videos al mes, reteniendo el 95% de contenido durante 3 días, EDUCANDO SU CONCIENCIA, ALTERANDO SU SENSIBILIDAD, MODIFICANDO SUS DESEOS, debido a grandes compañías, Lobbies Ideológicos o partidos políticos nuevos que hacen y contratan videos para ganar adeptos creando falsos ideales y falsos valores. Manipulando jóvenes, ENGAÑANDOLOS.

Esta sociedad, caracterizada por las prisas y por la motivación de la felicidad a corto plazo o “Carpe Diem” es debido, no solo a una sociedad consumista y seguidora de la teoría del descarte, si no a nosotros los cristianos, los católicos, que no damos un testimonio FIRME ya que mucha veces No nos creemos lo que decimos nos han inculcado y creemos.

Por ello, un cristiano, un católico del siglo XXI, debe dar verdadero Testimonio del mejor mensaje que se ha dado jamás, que es el que tener la suerte de sentirse amado por la persona que ha dado su vida por nosotros, por cada uno de nosotros, y que lo hizo por amor, que no hay mayor amor que el que da su vida, aceptando la muerte por nosotros y nuestras faltas.

Este mensaje, como dijo San Juan Pablo II, “ ha sido, es y será siempre el mismo” y, sin ser modificado, debe adaptarse a la época en el que nos encontremos,  como es el Siglo XXI, y en particular, con las formas de comunicación de cada tiempo, como las nuevas tecnologías. Jesucristo, en su vida pública, explicaba la palabra de Dios mediante parábolas porque sólo de esa forma podían comprenderla los humildes pescadores y personas que se acercaban a EL para conocerle. Si Jesucristo viviera ahora, estaría dando testimonio y propagando el mensaje cristiano en internet y mediante vídeos, porque Internet es una herramienta muy buena para inculcar contenidos buenos, con valores tan poco “de moda” en la sociedad actual como la Familia, la fidelidad, el compromiso, el espíritu de sacrifico, etc.

Esto es lo que se denomina la “Nueva Evangelización”: Dejando el mismo mensaje que dio Jesús en Galilea, porque es el mejor mensaje que se podía dar, y envolverlo con la forma que se utiliza en el siglo  XXI, es decir, darlo a conocer a través de las formas que existen hoy en día: internet, redes sociales,…

Este testimonio se debe dar como Testimonio de vida, no hay que dar “moralinas” de ser bueno y de predicar lo que “ no se debe hacer” sino cambiar el mensaje de “no robar, no consumir, no abusar” a “no hay amor más grande que una persona haya dado la vida por TI, con nombre y apellidos” y las consecuencias que ello conlleva: perdón de los pecados, te abre el cielo para estar con el… y que ese mensaje se radie con la gente que tienes alrededor con tu modo de actuar diario.

En definitiva, los jóvenes del siglo XXI debemos dar un Testimonio alegre, positivo, sin juzgar a tus compañeros y amigos que no piensan igual que tu. Estamos en el año de la misericordia, en el que nuestro querido Papa Francisco nos aconseja, en su Bula del Jubileo de la Misericordia, que “sepamos percibir lo bueno que hay en cada persona y no permitir que sufra por nuestro juicio parcial y por nuestra presunción de saberlo todo” ( número 13). NO hay mejor testimonio que el que da a conocer la VERDAD; que no es otra que la alegría del evangelio, mostrándola con su trato al prójimo.

Y es que, en definitiva, nosotros los católicos, que conocemos “la Verdad”, tenemos la obligación de comunicarla, y comunicarla de una manera “sencilla y fresca”, recordando que, como dice el Papa Francisco: “ no se puede comunicar lo que no vive interiormente”.

Compartiremos el vídeo de cada taller con sus materiales en la página de la iJornada. Te invitamos a visitarla. 

Crea y gestiona tu propio blog

Por Nestor Mora.

Ante todo deseo agradecer la staff de iMision la oportunidad de impartir un taller sobre la creación y gestión de blog. En este texto no voy a desvelar los contenidos que se tratarán en el taller, sino más bien introducir algunos aspectos que no pueden ser abordados por el tiempo y el nivel del taller en cuestión.

Nos podemos hacer una pregunta previa a cualquier consideración ¿Por qué crear un blog? Seguramente se puedan dar cientos de respuestas diferentes, basadas en las necesidades y motivaciones de cada persona, pero hay un aspecto que seguro que aparece en cualquiera de ellas: relacionarnos. Un blog, una cuenta en una red social, un foro de diálogo, son herramientas que facilitan la comunicación entre nosotros y por lo tanto, deberían estar centrados en las personas. Somos seres sociales que necesitamos aprender, divertirnos, compartir e incluso discutir educadamente, cuando hace falta trabajar unidos. Un blog es un espacio virtual que habla de nosotros, de las instituciones donde vivimos, de las personas que nos rodean. Abrir un blog es abrir una ventana a lo que nos apasiona y no podemos dejar de comunicar a los demás. ¿Por qué abrir un blog? Porque queremos compartir con los demás lo que somos.

Hay una palabra de define a todo bloguero: pasión. Nos apasiona algo y no podemos dejar de compartirlo con los demás. Es una pasión que va más allá de la dimensión emotiva, ya que queremos escribir de ello y tenemos la voluntad de hacer con cierta frecuencia. La comunicación afectiva-emotiva existe y podemos emplearla unida a la comunicación intelectual y volitiva. Cada entrada de nuestro blog es un acto voluntario que nos lanza más allá de los límites de nuestra persona. Cuando hay algo relevante que compartir y no podemos encerrarlo en nuestro interior, se obra el milagro de la comunicación.

Hay que ser consciente que la comunicación no es una panacea. No es un fin de sí mismo, sino una herramienta que tenemos a nuestra disposición para salir de nuestro yo y encontrarnos con el tu y disfrutar del nosotros. A veces la comunicación duele. Comunicar en negativo nos lleva enfrentamientos que generan emociones dañinas. ¿Por qué es así? Por desgracia la naturaleza humana es limitada y está herida. La comunicación es como una llave inglesa que según se usa se amolda a nosotros, pero que termina por desgastarse. Una llave inglesa que puede arreglar una tubería o herir en la cabeza a otra persona. Como cristianos sabemos que todo lo humano es falible, pero que no por ello debemos temer o desesperar. Aquí viene algo importante para todo evangelizador en las redes. Cristo nos ha señalado a la Gracia como elemento que transforma nuestros límites y nos lleva más allá de nuestros límites personales. Si confiamos sólo en nuestra capacidad de comunicar y gestionar la comunicación, tarde o temprano nos encontraremos en problemas. Si humildemente dejamos que la Gracia haga su trabajo, dejando que catalice todas nuestras acciones, nos daremos cuenta de la presencia del Señor entre nosotros.

¿Por qué crear un blog? La respuesta es evidente: para encontrarnos con Cristo reflejado en nosotros mismos y para encontrarnos en nuestros hermanos. Un blog es una aventura vital que va más allá de llenar de texto un espacio virtual o compartir las fotos del fin de semana. Un blog, es una extensión de nosotros mismos y por ello, un espacio en el que el Espíritu Santo debe habitar en plenitud. Esta aventura no está exenta de peligros, pero que merece la pena.

En el taller trataremos aspectos funcionales y técnicos, pero reservaremos un espacio para entrelazar los blogs con la tan necesaria evangelización digital. Habrá muchos aspectos que se quedarán fuera, pero seguro que lo más importante del taller se consolida con gozo y determinación: estamos unidos y nos apoyamos unos a otros para seguir adelante día a día.

Compartiremos el vídeo de cada taller con sus materiales en la página de la iJornada. Te invitamos a visitarla. 

Apps móviles para Pastoral

Por Hernando Bello.

Existen muchísimas aplicaciones móviles útiles para pastoral: sobre los más variados temas, usos, funciones, formatos; gratis o de pago; con necesidad de internet o no… ¿Cómo escoger las mejores entre tantas? La respuesta puede sorprender: no hay mejores. O bueno, sí las hay, pero con un matiz. Hay mejores apps para cada uno.

Dice Jennifer Kane, responsable de la página web Catholic APPtitude –un sitio en inglés dedicado a reseñar apps católicas–: “A diferencia de otros medios, nuestros dispositivos móviles constituyen formas de comunicación extremadamente personales –un medio íntimo para encontrar la palabra de Dios”. Resalto las palabras “personal” e “íntimo”. La pastoral a través de apps debe aglutinar estas características: no se trata de una pastoral para masas, un conjunto de recetas establecidas que resuelven los planes de evangelización. Los móviles han entrado a formar parte de nuestra intimidad –aunque sea una intimidad falsa: el FBI puede acceder– y si queremos evangelizar a través de apps tenemos que respetar esta condición. Por tanto, la pastoral con apps debe ser personalizada –como debería ser toda pastoral, en definitiva–: de uno a uno, ofreciendo las apps que cada quien necesite.

De esto, se desprende una conclusión: no hay que llenarse de apps, por más útiles y buenas que sean. De hecho, entre menos, mejor. Puedo aportar tres razones: a) económica. No todas las apps que nos interesan son gratis. Algunas nos exigen poco, es verdad, pero otras se llevan su buen dinerillo. Pero bueno, esta es la razón menos importante: a veces hay que gastar –si se tiene– para invertir en evangelización, ¿no? b) Memoria del dispositivo. Por más espacio que deseemos, nuestro móvil o tablet tiene un límite, con lo cual hay que saber elegir las apps que queremos. Sin embargo, tampoco esta es la razón más importante. C). Pobreza evangélica. El impulso evangelizador no depende del número de apps que usemos para la pastoral, ni si son las mejores o las peores, sino del de arriba: el Espíritu Santo. Releer la quinta parte de la Evangelii Gaudium del Papa Francisco puede servir para comprenderlo.

Se puede resumir lo dicho hasta ahora en una palabra: libertad. Que cada quien se sienta libre de escoger las apps que necesita. Si el de la parroquia de al lado utiliza una app que es estupenda, que le ayuda muchísimo a sus niños de catequesis, pero a ti ni te va ni te viene y aburre a tus chavales, pues… muy bien. A lo mejor, ellos necesitan otro tipo de apps: más sencillas, más divertidas o más profundas.

En este sentido, propongo cinco apps que no dejan de ser una selección personal. He elaborado una lista con cuarenta más, que iré aumentando conforme pase el tiempo

(https://docs.google.com/presentation/d/1P1s8YYz2cDy0ourdLSytEZii6WezRdFqtp6BIHxaCuw/edit?usp=sharing), y de la que cada uno puede escoger aquellas con las que se sienta más cómodo. Mi propuesta es la siguiente:

  1. Aplicación para tabletas, disponible también online, ofrecida por la Asociación Arguments. Útil para la pastoral familiar y con niños. Consiste en un juego de mesa multimedia basado en los contenidos del catecismo de la Conferencia Episcopal Española Jesús es el Señor. Tiene una versión gratis, con el primer de juego, y una de pago con todos los niveles (tres en total).
  2. Victory. De Life Teen, Victory, por ahora solo en inglés, es una aplicación útil que ayuda a quienes quieren vivir la virtud de la castidad.
  3. Rezar en el metro. Gran aplicación con recursos para rezar y adquirir una buena formación cristiana. Ofrecida gratuitamente por el sacerdote José Pedro Manglano, esta aplicación sirve para seguir el consejo de orar sin interrupción.
  4. The Pope App. Ya se ha convertido en mítica esta aplicación que permite llevar al Papa en el bolsillo: noticias, Twitter, discursos en texto o vídeo, y acceso a varios portales de El Vaticano. The Pope App está disponible gracias al Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales.
  5. iMisericordia. También de José Pedro Manglano, aplicación ideal para vivir el Año de la Misericordia. Esta app ayuda a vivir con gran actualidad este estilo de vida al que nos impulsa el Papa Francisco.

Más sobre la #iJornada, los talleres y materiales en la web. 

5 puntos esenciales y 2 retos de la #iJornada

@iMision20 vuelve a sorprender con un gran encuentro. Primero fue el iCongreso, el curso pasado las distintas iParty locales, y este año la iJornada, cuyo recorrido tuitero se puede encontrar en #iMision16. Dos ponencias, más de 20 talleres de los cuales cada participante realizaba 4 según su interés y formación. Personas de un gran espectro eclesial, diversas pertenencias y motivaciones.

Los balances personales van siendo expresados en la red. Como ya sucede en muchos eventos, se hace casi al hilo de lo que va sucediendo y permite entablar una conversación al mismo tiempo que se escucha al ponente. No sorprende que se subraye el mismo aspecto desde diversas cuentas, lo cual ya es un buen signo de comunicación, de implicación y de diálogo.

PUNTOS ESENCIALES

  1. Movilidad. La red es móvil. El soporte principal, ganando terreno progresivamente, está en la mano de quien la usa. No nos conectamos al llegar a casa, al sentarnos en la mesa del ordenador, sino en cualquier lugar, según qué momentos.
  2. Escuchamos hablar mucho de vídeos. Hechos no de cualquier manera. Debe ser una comunicación que guste, que cree pertenencia, que dé sentido a la búsqueda que hay detrás del clic, al motivo que impulsa ese acercamiento. Gran comparación. Este ha sido un paso clave, hacia los 5 sentidos. Los vídeos que más brillan en la red son los que emocionan, los que son capaces de conectar de verdad con quien los ve, en los que hay vida, pasión, entusiasmo…
  3. Comunicar es relacionarse. Si nunca fue de otro modo, hoy más que nunca. La comunicación debe estar al servicio de la unidad, sirve para unir. Comprender todo aquello que nos acerca es infinitamente más valioso que centrarse en las discusiones estériles y no pocas veces superficiales que nos separan. Relación que evidentemente en red, como relación de relaciones.
  4.  Volver a lo esencial del mensaje. Sin más. Después de una gran crisis de credibilidad, en la que lo que se decía no era acogido, ni siquiera escuchado, por los escándalos que salen a la luz. En este contexto actual hay que recuperar credibilidad, con la humildad suficiente como para empezar de nuevo. En cierta medida, una gran oportunidad de renovación y de revisión en busca de autenticidad, claridad y nitidez. Sin los mediadores habituales que deben explicarlo todo, haciendo que lo que se quiere decir no necesite intérpretes o explicadores, y nadie pueda olvidarlo.
  5. Comunicar desde la Misión. Hablar para generar, escuchar y hacer que algo suceda, transformar el mundo más allá de las propias autorreferencias que agotan. Es mucho más motivador lanzarse a la misión, que quedarse en las antesalas de uno mismo.

RETOS

En línea con el mismo origen e inicio de iMision está la necesidad de formarse para hacer bien el bien. De ahí la razón profunda de estos eventos, y el sacrificio de muchas personas que lo han organizado con cariño.

  1. Seguir formándose. Comprender que este terreno que pisamos está ahora en permanente construcción y cambio, que su dinamismo exige y posibilita también que sepamos estar en este mundo con competencia y actualidad.
  2. Plan de comunicación global. Entre pasillo, y algo más que entre pasillos, se inciden una y otra vez en preguntas esenciales: para qué, para quién, cómo, por qué… tiempos, medios, recursos… ¡orden y concierto para que la música suene bien! Aquí la tarea que muchos se llevan a sus casas, para la cual la red creada será sin duda alguna imprescindible.

Muchas gracias por el encuentro, por el servicio de unos, la sonrisa de otros, la preparación de las ponencias, los talleres, el esfuerzo por hacer llegar el Evangelio a la gente que vive y convive en el continente digital.

¿De qué va eso de la #iJornada?

Varias personas me han hecho esta pregunta últimamente a través de las redes sociales. Se han enterado de que @iMision20 vuelve a preparar un evento, y quien no ha participado en otras ocasiones todavía no sabe de qué va el tema. A los que estuvieron en el #iCongreso o en la #iParty, ¡qué les vamos a decir!

Mi respuesta es clara: “No te defraudará.”

No prometo nada, pero estoy seguro de que encontrarás muchas personas cara a cara con la que has intercambiado algún que otro tweet, a quienes has hecho más de un comentario en Facebook y les has dado like en Instagram. Por lo general, y me parece increíble, no hay ningún megadescubrimiento novedoso, si tienes presencia habitual en la red. Lo que es maravilloso es ese momento en el que dos se encuentran sin haberse visto y se reconocen. En este sentido te vas a encontrar con muchas personas de las que has pensado más de una vez que son gente genial. El plus, lo que no defrauda, es comprobar que son así tanto en la red como en persona.

De lo anterior nace algo que internet ha puesto más de relieve si cabe: la comunión, la unidad, la red. La sintonía, los intereses, las preocupaciones no siempre son exactamente las mismas. Lo que sí se puede garantizar es que la mayoría de los que asisten ya están en la misma onda, trabajan en la misma línea, y de estos encuentros nacen sinergias muy potentes. Quien participa, se implica, termina mojándose, dando un paso adelante de calidad en la red. Escuchar lo mismo, compartir, hacer preguntas, escuchar, dialogar entre pasillos, compartir comida, intercambiar mensajes, es decir lo de siempre pero de un modo muy amplificado, nos sitúa en un punto común, nos identifica, nos ofrece vínculos de pertenencia. Lo que sucederá en la #iJornada es imposible delimitarlo a las 24 horas del día del evento.

Otro punto fundamental será la inteligencia, la formación, el desarrollo de habilidades. Como ya sabes, no sólo será teórico, sino muy práctico. La gente de los talleres se ha ofrecido a compartir lo que sabe en un campo concreto, y seguro que lo hacen con la mayor delicadeza e inteligencia posible para aportar algo de mucha calidad en sus distintos niveles. Las buenas intenciones, que a mi modo de ver son lo más importante contra la opinión más extendida, se tienen que concretar también de la mejor manera. Los talleres tocan temas de lo más específico y concreto. ¡4 talleres de este tipo en un día puede significar algo muy grande!

Por último, lo más singular y propio es la misión que tenemos como comunidad presente en el mundo digital. Aquí comunidad, como bien sabes, se lee con toda su fuerza y no de cualquier modo. Lo nuestro no es un estar por estar, ni un tiempo dedicado por aburrimiento, ocio u otros intereses. Creo firmemente que en la #iJornada se encuentra otro sentido de gran importancia a nuestra presencia y red digital, que no sólo nos habla de lo que tenemos que hacer, cómo hacerlo y para qué hacerlo, sino de quiénes somos, por qué somos así, para quién somos así. Participar es un servicio, en gran medida a nosotros mismos, a cuidar lo que somos para no vivir de cualquier modo, y también para otros, para ofrecer y comunicar el Mensaje más necesario del mundo, más urgente…

Más información, a cualquiera de @iMision20 o directamente en la web de la #iJornada.

Estaré encantado de re-conocerte el 9 de abril. Allí nos vemos.